Música

Pol Nada presenta su nuevo disco de “folklore oscuro” con sonidos electrónicos

El músico entrerriano Pablo Jacobo, más conocido por su nombre artístico Pol Nada, presenta este fin de semana en vivo su nuevo disco, Aparecido (Fértil Discos), en el que pone a dialogar la música de raíz con la electrónica para dar lugar a un estilo que define como “folklore oscuro”.

Las onces canciones que lo componen -y que cierran una trilogía- son el fruto de un largo proceso de investigación que comenzó con el estudio de la obra de Linares Cardozo, el conocido compositor nacido en La Paz, Entre Ríos, al igual que él.

Empezó cuando en 2015 a Pol Nada le dieron ganas de hacer un disco de folklore. Reconoce que si bien en su ciudad natal el folklore estaba muy presente, él no le prestaba mucha atención. Entonces para hacer un disco de folklore tenía que ponerme a estudiar. Dije: voy a empezar por lo que más conozco”. Así fue que se centró en Linares Cardozo, cuya “Canción de cuna costera”, por ejemplo, se cantaba en las escuelas desde la primaria.

Sacando sus canciones, empezó a componer las suyas propias. Pero lo que iba grabando del compositor entrerriano le gustó tanto que lo convirtió en un disco, La San Llamarada, publicado en 2017. “A mí me gusta mucho también la faceta de intérprete, al estilo de, salvando las distancias y con todo respeto, Mercedes Sosa o Liliana Herrero. Me puse más en ese rol en ese primer disco”.

“Después dije: bueno, ¿cómo mezclo esto con lo que yo venía haciendo, que era más del lado del pop y algo de la electrónica también?”. Y así salió un disco de reversiones electrónicas de ese mismo disco, Pluma, que se editó en 2019. Y después, mezclando esas dos cuestiones, nace el disco que presenta ahora.

“Es como una tesis. En chiste lo digo, pero es un poco verdad. Yo venía más del pop, de la canción. No la tenía clara con la electrónica. Fue investigar también. Y este disco es como una especie de cierre, porque se armó una narrativa. Siempre hay una narrativa en los discos que uno va haciendo, pero acá se armó algo más concreto. Fue una investigación, después trabajar con la electrónica y después producir mi propia obra a partir de eso que yo había estudiado en esos cuatro años más o menos”, explica a elDiarioAR.

¿Y por qué llamarle “folklore oscuro”? “En la obra de Linares encontré dos vertientes bastante claras: una más vernácula, más dirigida a recuperar paisajes y como más hacia afuera, por decirlo de una forma, y otra que era más hacia adentro, más introspectiva y más reflexiva. Y me centré más en esa obra, en ese bucear interior”.

En ese sentido, pensó la oscuridad en un sentido amable y no relacionada con el miedo. “La oscuridad como una posibilidad, como ir hacia lo desconocido. Ese folklore me interesa. Para mí, por ejemplo, es el de Liliana Herrero. Ella tiene esa búsqueda de no trabajar solo en función de la identidad y de lo vernáculo y de los paisajes, sino del folklore que tiene que ver con el pueblo, pero en un sentido más profundo”.

“Y me parecía que estaba bien ‘folklore oscuro’ porque era poco definido, no cerraba. No es, no sé, chamarrita o chamamé, sino un folklore como algo que tiene que ver con lo identitario pero oscuro. Me parece que era una palabra que abría y ahí yo podía meter electrónica, dub, un montón de cosas. Era para ponerle un nombre a esa versatilidad”.

En esa búsqueda, iba haciendo juegos musicales que le sirvieron para avanzar. “Por ejemplo, imaginaba: si Enio Morricone fuese argentino y viviese en Jujuy, ¿cómo sonaría? O si tuviese que agarrar un tema de Atahualpa tal productor o tal artista, ¿qué pasaría?”

Además, convocó a artistas cuyos trabajos le interesaban mucho, como San Ignacio o Barda (Cecilia Gebhard), para que lo ayudaran.

En cuanto al título, Aparecido, iba a ser el de una canción pero no fue y quedó dando vueltas. “Es como esto de oscuro. No cierra el concepto. Es un poco ambiguo, genera la duda de 'che, ¿estoy entendiendo o no estoy entendiendo?' Y me interesaba que eso estuviera en el disco. Quedó dando vueltas esa palabra y después a empezó a aparecer por otras cosas”.

“En el interior las historias de aparecidos tienen una cosa re cautivante y para mí tenían mucho en común con el disco: esto de que tiende a la oscuridad, a la vez es algo cotidiano y a la vez es medio místico. También hablan de personas que no están pero que están presentes de otra forma. Y para mí el disco habla mucho de eso que nos guía, pero que no es visible: el afecto, el amor. La palabra fue conectando con las diferentes canciones”.

Además de San Ignacio y Barda, el disco cuenta con muchos otros músicos invitados: El Remolón, Javier Casalla, Barbarita Palacios, Juana Aguirre, Pablo Dacal, Camilo Carabajal, María Ezquiaga y el Coro Folke. En la presentación de este sábado 9 a las 20:30 en el Xirgu estarán Dacal y Ezquiaga y se suman el Coro de Garage y la cantautora Kalén.

Pol Nada admite que le importa mucho lo que puedan decir los folkloristas más tradicionales de su trabajo, aunque también aclara que no dejaría de hacer nada si la reacción no fuese buena. Recuerda que para él fue muy importante, por ejemplo, cuando recibió un mensaje de aprobación de uno de los Hermanos Cuestas, un famoso dúo de música folklórica entrerriana.

“Respeto mucho a los artistas que vienen haciendo ese laburo hace tanto tiempo. Desde Ramón Ayala, Los Hermanos Cuesta, Los de Imaguaré, son todas cosas que yo escuché mucho sin saber que las estaba escuchando. Y en cierto sentido tienen en mi historia personal igual o más peso que artistas que escuché y que busqué mucho como Fito (Paéz), por ejemplo. El folklore más tradicional forma parte de mi forma de encontrarme con la música tal vez no tan conscientemente”, señala.

Además, está abierto al diálogo. “Me interesa mucho lo que pasa después de hacer un disco. Hemos hablado con amigos músicos sobre qué sentido tiene hacer música, más pensando en esto de la inteligencia artificial que se viene con toda, etcétera. Y yo me planto siempre arriba de la idea de que hacer música o hacer otras cosas lo mejor que tiene es la posibilidad después hablar de eso, la conversación. Me parece lo más interesante. Entonces, desde ese lugar también, si el disco abre una posibilidad de conversación, a mí me re interesa”.

CRM