ANÁLISIS
La responsabilidad de estar frente a un micrófono no es para cualquiera
Con el crecimiento por demás acelerado de las plataformas de streaming y la cantidad de personajes sin preparación frente a los micrófonos, sabíamos, todos, que esto iba a pasar algún día. El jueves en un programa de Luzu TV, Florencia Peña contó que el papá de Lionel Messi había muerto y minutos después confirmó que se trataba de una noticia falsa. Así nomás, con mucha liviandad y siga, siga.
La explosión de canales de streaming, con programas en vivo y miles de seguidores, instaló una nueva forma de comunicación que cambió las reglas del juego. Una explosión avalada también desde lo más alto del poder –¿acaso no son los canales de streaming los favoritos del propio presidente Javier Milei?– y que abre el debate: ¿alcanza con tener audiencia para comunicar información sensible? ¿Cualquiera puede hacerlo? Y no hablo sólo de la conductora o conductor de turno, hay muchos otros responsables detrás.
La polémica surgió luego de que Florencia Peña y parte del equipo del programa “El show del verano” de Luzu TV difundieran al aire una información falsa sobre la supuesta muerte de Jorge Messi, padre de Lionel Messi. La noticia rápidamente circuló en redes sociales y debió ser desmentida, generando preocupación y malestar.
Esto que sucedió volvió a poner en discusión la diferencia entre entretener, opinar y ejercer una tarea periodística. Durante años, la profesión de comunicador estuvo ligada a una preparación específica: tenías que ser periodista, locutor y/o profesional de los medios. Fuimos formados para trabajar con fuentes, chequear datos y entender la responsabilidad que implica poner una información en conocimiento público. Y más cuando se trata de algo tan sensible, de una familia tan querida por todo el mundo, cuando un paso en falso puede traspasar fronteras en cuestión de segundos. Estar frente a un micrófono es una responsabilidad muy grande. Y estar detrás también. Tanto en radio como en la tele, en un diario de papel o digital. ¿Y en un canal de streaming?: también. Quien cuenta o informa una noticia semejante pone la cara y es responsable, porque es profesional y puede tomar dimensión de lo que está diciendo. El equipo de producción también es muy responsable, porque son los que están detrás, los que tienen y deben chequear, los que levantar el teléfono o mandan mensajes para corroborar lo que se dice en redes sociales. Es una desidia absoluta. Y los dueños de los medios son la tercera pata de la responsabilidad, son quienes los ponen ahí. Pues entonces ahora hay que hacerse cargo. No todo es gratis de este lado.
Tras el error, el dueño de Luzu TV, Nico Occhiato, publicó un comunicado en el que expresó su rechazo a lo ocurrido. “Lamentamos profundamente lo ocurrido al aire en el programa El Show del Verano. Para nuestro canal es inadmisible la difusión de información sensible sin la debida verificación previa”, señaló. Además, la empresa informó la desvinculación de los responsables involucrados y confirmó que Florencia Peña decidió dar un paso al costado. “Reafirmamos nuestro compromiso con una comunicación responsable, respetuosa y rigurosa”, remarcaron desde la señal.
La propia Florencia Peña también realizó un descargo y asumió parte de la responsabilidad por lo ocurrido. “Pido perdón a la familia Messi por el momento espantoso que imagino que están viviendo. Estoy muy avergonzada de haber sido el vehículo para este dolor”, expresó.
La conductora explicó que la información le había sido entregada durante el vivo como supuestamente chequeada por la producción, aunque reconoció su responsabilidad por haberla transmitido. “Tengo que aclarar que esta falsa información me fue brindada en medio del vivo como chequeada por producción y yo confié. Aún así me hago cargo de que soy parte del error y es por eso que decidí dar un paso al costado”, sostuvo.
La irresponsable fake news vinculada a la salud de Jorge Messi colmó la paciencia de las empresas comerciales, desatando una masiva fuga de anunciantes que generará preocupación en el canal Luzu Tv. Aquí, otra consecuencia.
Una información falsa sobre la salud o la vida de una persona pública no es simplemente “un error de contenido”. Puede generar angustia, daño y consecuencias reales. Hoy por hoy, el desafío del nuevo ecosistema digital será encontrar un equilibrio entre la libertad de comunicar y la obligación de hacerlo con seriedad, no como si estuvieran en el living de su casa.
Tal vez la audiencia puede crecer rápido, muy rápido, el éxito es grande, pero la responsabilidad debe ser la misma.
NB