Se agrava la situación en Brasil y el Supremo Tribunal exige la intervención de la policía para frenar los cortes

El Supremo Tribunal Federal -equivalente a la Corte Suprema- exigió a la Policía Federal de Rutas (PRF) y a las policías militares de los estados brasileños que intervengan en forma urgente para liberar las rutas bloqueadas por los camioneros brasileños, movilizados en apoyo del presidente Jair Messias Bolsonaro. Los manifestantes obstruyen las principales autopistas de ingreso a las capitales del país y han generado dificultades en los accesos a los grandes aeropuertos, con la consiguiente cancelación de numerosos vuelos domésticos e internacionales. 

En simultáneo, el jefe de Estado continúa sin dar señales respecto de su pronunciamiento para reconocer la victoria de su adversario, Luiz Inácio Lula da Silva, ya consagrado como presidente electo. La Secretaría de Comunicación anticipó que no hay horario previsto para ese mensaje, exactamente una día y medio después del cierre de las urnas. Según informaciones procedentes de la casa de Gobierno en Brasilia, Bolsonaro debe mantener durante el día diversas citas con altos mandos militares; esta mañana ya estuvo reunido con comandante de la Aeronáutica, brigadier Carlos de Almeida Baptista; donde abordaron temas de “seguridad pública”.

La movilización de estas bases bolsonaristas, que impacta en 20 estados brasileños, es una réplica a los resultados de las elecciones del domingo, y tiene como principal consigna el “impedir que el comunismo llegue al poder”. La medida adoptada hoy por la Corte apunta, además, contra el director general de la Policía Federal caminera, Silvinei Vasques, un “bolsonarista” confeso. Fija contra el funcionario el pago de una multa de 20.000 dólares por hora, a partir de hoy a medianoche, en caso de incumplimiento del mandato. Prevé, además, su exoneración y su prisión por “desobediencia”. 

La mayoría de la Corte Suprema respaldó, esta mañana, la decisión que había tomado ayer el magistrado Alexandre de Moraes, al autorizar el uso de tropas de las policías militares (provinciales) para “desobstruir de inmediato todas las vías públicas que ilegalmente tengan interrumpido el tránsito”. En su sentencia, Moraes indicó que “hay un nítido delito de abuso del derecho constitucional de reunión. La acción (de los camioneros) acarrea un impacto desproporcionado e intolerable para la sociedad, que depende del funcionamiento pleno de las cadenas de distribución de productos y servicios”.

La resolución adoptada por el STF intenta desmontar un escenario de creciente tensión originado desde el propio jefe de Planalto, que persiste en silenciar su fracaso en los comicios.  Moraes indicó que los “paros ilegales” de los camioneros, con incendios de barricadas, colocan “en riesgo la seguridad pública en todo el territorio nacional” por medio de delitos “contra las instituciones democráticas”.

Las manifestaciones en la autopista Marginal Tieté, una de las vías que conduce hacia el aeropuerto de Guarulhos, a 35 kilómetros de la capital paulista, obligó a las autoridades aeroportuarias a suspender 25 vuelos. Hasta ahora, en todo el país fueron cancelados 40 vuelos por esa causa.  La Policía Federal que controla las rutas nacionales, acaba de informar que se mantienen 220 puntos con piquetes al tránsito, en todo el país. La dirección de ese organismo policial afirma que los agentes actúan desde ayer para desmantelar los bloqueos. “En cuanto surgieron las primeras dificultades, la PF tomó todas las providencias para garantizar el retorno a la normalidad del flujo. Sus agentes fueron a los locales para negociar la liberación de rutas y autopistas” indicó esta fuerza de seguridad.

Pero hasta ahora, la acción de las fuerzas de seguridad tuvo un efecto muy limitado. 

El presidente de la Asociación Brasileña de Supermercados, Joao Galassi, se dirigió al presidente Jair Bolsonaro para pedirle que intervenga en lo que se preanuncia como una rápida escasez de alimentos. “Ya comenzamos a enfrentar” esa situación declaró.

EG/MG