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De conductor de colectivo a líder de la Venezuela poschavista: ascenso y caída de Nicolás Maduro

elDiarioAR

3 de enero de 2026 12:29 h

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Nicolás Maduro Moros fue una de las figuras más controvertidas de la política latinoamericana del siglo XXI. Su trayectoria combina un ascenso ligado al chavismo, un largo mandato marcado por crisis internas y una caída abrupta este sábado en medio de una intervención de los Estados Unidos de Donald Trump y tensiones geopolíticas.

Orígenes y primeros pasos en la política

Maduro nació en el seno de una familia trabajadora y comenzó su vida laboral como conductor de colectivos del Metro de Caracas. Su actividad sindical en los años 90 lo introdujo en la política, afiliándose al Movimiento V República, el partido liderado por Hugo Chávez, el exsoldado y líder de la revolución bolivariana.

Su lealtad a Chávez fue fundamental: tras apoyar activamente la campaña de 1998 que llevó al poder al líder socialista, Maduro se consolidó como un colaborador cercano. Con el ascenso de Chávez, fue elegido diputado y luego ocupó cargos clave, incluida la cancillería.

Presidencia tras la muerte de Chávez

Cuando Hugo Chávez murió en 2013, Maduro era su ministro de Relaciones Exteriores y había sido designado por el fallecido presidente como su sucesor político. Maduro ganó la elección presidencial de abril de 2013, con poco margen, y asumió el liderazgo de Venezuela en un contexto de expectativa y fractura dentro del chavismo.

Su mandato pronto enfrentó graves desafíos. La caída de los precios del petróleo, una mala gestión económica y políticas públicas poco eficaces llevaron a una recesión prolongada, hiperinflación y escasez de bienes básicos. Al mismo tiempo, el régimen fue acusado repetidamente de restringir libertades, reprimir disidencia y manipular procesos electorales.

Crisis política y elecciones disputadas

Maduro fue reelegido en 2018 en comicios que la oposición y muchos observadores internacionales calificaron de fraudulentos, y mantuvo el control pese a las protestas y la presión mundial. En 2019, líderes opositores como Juan Guaidó se autoproclamaron presidente interino con el apoyo de Estados Unidos y varios países, aunque Maduro siguió en el poder con el respaldo de las fuerzas armadas y aliados internacionales.

En 2024, Maduro participó en unas elecciones nuevamente cuestionadas, con resultados publicados por el Consejo Nacional Electoral oficialista que lo devolvieron a la presidencia con alrededor del 52 % de los votos según cifras oficiales. La oposición y varias democracias extranjeras denunciaron irregularidades y afirmaron que su rival, Edmundo González, había obtenido más votos.

En enero de 2025, Maduro fue juramentado para un tercer mandato en una ceremonia marcada por críticas generalizadas, sanciones económicas y tensiones internas crecientes. Al mismo tiempo, organizaciones de derechos humanos denunciaron detenciones masivas de opositores y una fuerte represión contra protestas en todo el país.

Presiones internacionales y crisis económica

Bajo Maduro, Venezuela sufrió una prolongada crisis económica y migratoria que obligó a millones de venezolanos a buscar refugio en otros países. Los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones económicas y restricciones financieras que buscaron presionar al gobierno. Maduro fue acusado por tribunales estadounidenses de delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero, y se ofrecieron recompensas por su detención.

Caída del poder en 2026

Este 3 de enero de 2026 marcó un giro abrupto en la historia política de Venezuela. Según declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una operación militar a gran escala en Caracas resultó en la captura de Maduro y su esposa, quienes fueron trasladados fuera del país en medio de explosiones y enfrentamientos en la capital. Washington presentó la acción como parte de una campaña para enfrentar el supuesto narcotráfico y amenazas vinculadas con el régimen, mientras que el gobierno venezolano calificó la acción de agresión imperialista.

Este desenlace pone fin a más de 12 años de gobierno chavista bajo Maduro, aunque la situación política y social del país sigue siendo incierta, con fuerzas internas divididas y el papel de líderes opositores en el centro de la posible transición.

Legado y contexto regional

La era de Maduro estará probablemente recordada como una etapa de profundas divisiones internas, severa crisis económica y aislamiento internacional. Su figura fue central en la continuación de la revolución bolivariana tras Chávez, pero también en la intensificación de las tensiones con democracias occidentales, sanciones económicas y denuncias de violaciones a derechos humanos.

NB