Volvió la máxima tensión en Medio Oriente

EE.UU. lanza una “potente” ofensiva contra Irán y Teherán responde contra objetivos estadounidenses en Bahréin y Kuwait

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —

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Marcha atrás de Donald Trump. Estados Unidos revocó este martes la licencia general del 21 de junio pasado que autorizaba la venta de petróleo iraní, al tiempo que una fuente de la Administración estadounidense ha advertido de que las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz eran “totalmente inaceptables” y tendrían consecuencias tras los ataques a petroleros, informa Reuters.

Los precios del petróleo subieron más de un 5% tras el anuncio.

Además, el Ejército de EE.UU. anunció que “comenzó a lanzar una serie de potentes ataques contra Irán con el fin de imponerle graves consecuencias por haber atacado buques mercantes tripulados por civiles inocentes en una vía navegable internacional”.

Según el Mando Central de EE.UU., la ofensiva es “una respuesta a los ataques iraníes contra tres buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz. La agresión demostrada por Irán fue injustificada, peligrosa y una clara violación del alto el fuego”.

En relación con las sanciones al petróleo, el Tesoro de EE.UU. indicó que concede un periodo de transición hasta el 17 de julio para las transacciones petroleras de Irán que se habían permitido en virtud de la licencia ahora revocada.

Irán respondió a la operación estadounidense de forma “inicial” con ataques en 85 bases militares en Bahréin y Kuwait, según la televisión estatal Press TV, que cita a la Guardia Revolucionaria.

Los ataques anunciados tenían por objetivo la base de Port Salman en Bahréin, que alberga a las V Flota de EE.UU., y la de Ali Al Salem en Kuwait. La Guardia Revolucionaria aseguró haber derribado un dron MQ-9 y que son los estadounidenses quienes violado el memorando de entendimiento.

La Administración estadounidense afirma que los negociadores seguían trabajando para alcanzar un acuerdo definitivo con Irán, a pesar de la última escalada de tensión.

La medida de EE.UU. llega después de que tres petroleros informaran de que habían sido alcanzados por proyectiles de origen no identificado en el estrecho de Ormuz y sus alrededores en los últimos días, según indica en un informe la agencia UKMTO, de la Armada británica.

Rutte dice que los ataques de EE.UU. fueron “necesarios”

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, defendió los ataques estadounidenses como “absolutamente necesarios” ante las supuestas violaciones del alto el fuego.

“Cuando tienes un alto el fuego e Irán básicamente viola el alto el fuego, creo que es totalmente crucial que EE.UU. reaccione con fuerza”, defendió en declaraciones ante los medios antes de la reunión de los líderes de países miembros de la Alianza en Ankara.

Los ataques y la respuesta de EE.UU. amenazan con poner en peligro el frágil entendimiento diplomático entre Washington y Teherán, lo que aumenta el riesgo de que nuevas represalias puedan hacer fracasar las negociaciones sobre un acuerdo más amplio.

Fuentes estadounidenses afirmaron a Reuters que los indicios iniciales apuntaban a que Irán había disparado contra tres buques mercantes, si bien Teherán no se atribuyó esos ataques.

Esta escalada se produce cuando ambas partes venían trabajando para alcanzar un acuerdo que incluyera límites al programa nuclear de Irán y el levantamiento de algunas sanciones, entre ellas las restricciones a las exportaciones de petróleo.

El estrecho de Ormuz, una estrecha vía navegable entre Irán y Omán, es uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo en materia energética, por el que pasan cada día aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo y grandes volúmenes de gas natural licuado.

Cualquier interrupción prolongada podría hacer subir los precios de la energía y aumentar la presión sobre los consumidores y los gobiernos, que ya se enfrentan a unos costes de combustible más elevados.

Las exportaciones de petróleo siguen siendo una fuente fundamental de ingresos para Irán, ya que aportan miles de millones de dólares en divisas fuertes que ayudan a financiar el gasto público y a sostener una economía debilitada por años de sanciones estadounidenses, informa Reuters.

A pesar de las restricciones, Teherán logró ampliar sus envíos en los últimos años, principalmente a China, lo que convierte las ventas de petróleo en uno de los principales salvavidas económicos del país.

Cualquier nuevo intento de frenar esas exportaciones podría ejercer una presión adicional sobre las finanzas de Irán y su capacidad para mantener los programas nacionales y las actividades regionales.