Las protestas contra AfD se extienden por Alemania tras su victoria electoral: “El fascismo no es una alternativa”

Deborah Cole

Berlín —

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Miles de alemanes se manifestaron contra el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) tras su victoria decisiva en las últimas elecciones regionales, advirtiendo que supone un peligro de cara a otras dos citas electorales de este mes.

Los manifestantes reunidos en la Puerta de Brandeburgo de Berlín celebraron una concentración pacífica en defensa de la democracia para denunciar a AfD, un partido antimigración que pidió deportaciones masivas de solicitantes de asilo y la reducción de las ayudas estatales a las energías renovables y a la radiodifusión pública.

El partido, también pro-Rusia, obtuvo el domingo su mejor resultado regional de la historia en el antiguo estado comunista de Sajonia-Anhalt, en el este del país, con un claro impulso de cara a las elecciones regionales que se celebrarán el 20 de septiembre en la capital y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en la costa báltica.

La policía informó que había 5.000 manifestantes, mientras que los organizadores afirmaron que habían reunido a más de 14.000 personas en una campaña para movilizar a los votantes contra AfD. En las pancartas que portaba la multitud se leían lemas como “El fascismo no es una alternativa”, “Detengamos a la AfD nazi: acabemos con el racismo y los recortes en los servicios sociales” y “La historia nos observa”.

“Una vergüenza que te enfurece y te deja atónito”

A menos de dos semanas de la jornada electoral, los manifestantes de la concentración de Berlín advirtieron contra la resignación y el cinismo tras el impactante resultado del domingo.

Casi el 44% de los votos obtenidos por AfD en Sajonia-Anhalt, el mejor resultado de un partido nativista desde la época nazi, es una “vergüenza que te enfurece y te deja atónito”, afirmó desde el escenario Jens-Christian Wagner, director del memorial del antiguo campo de concentración nazi de Buchenwald.

No vamos a empezar a clasificar a nuestros vecinos según su origen, religión o color de piel; somos demasiado humanos para odiar

Wagner dio la voz de alarma al señalar que AfD, aunque no había logrado la mayoría absoluta, estaba a punto de hacerse con el poder en Sajonia-Anhalt, algo inédito para la extrema derecha desde la Segunda Guerra Mundial. “Esto no debe aceptarse en silencio”, afirmó.

Max Schneller, de 17 años, miembro del partido de izquierda Die Linke, procedente de Sajonia-Anhalt, dijo que los activistas del estado lucharán contra cualquier intento de un gobierno de AfD de atacar a las minorías. “No vamos a empezar a clasificar a nuestros vecinos según su origen, religión o color de piel; somos demasiado humanos para odiar”, declaró entre fuertes aplausos.

A AfD le faltan tres votos para alcanzar el apoyo necesario para formar gobierno bajo el liderazgo de su candidato, el carismático y mediático Ulrich Siegmund, quien espera atraer a los disidentes de los demás partidos dispuestos a desempeñar un papel decisivo en la formación del gobierno.

Desde 2023, la agencia de inteligencia interior alemana clasificó a la sección regional del partido como extremista de derecha, alegando que supone una amenaza para las normas democráticas.

Cientos de manifestantes contra AfD se concentraron también en Potsdam, cerca de Berlín, y se organizaron concentraciones en Münster, Gotinga, Dresde, Aquisgrán, Bamberg, Darmstadt y Halberstadt, en Sajonia-Anhalt, donde AfD obtuvo casi la mitad de los votos, según informan los medios locales.

En Halle, la segunda ciudad más grande de la región, grupos de izquierda y organizaciones de la sociedad civil llevan organizando un campamento de protesta desde el día de las elecciones.

Más citas electorales

AfD lidera las encuestas de intención de voto en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, con alrededor del 35%. Sin embargo, el Partido Socialdemócrata (SPD) de centroizquierda, del que forma parte la presidenta del estado, Manuela Schwesig, protagonizó una notable remontada durante el verano y ahora supera el 30%.

En Berlín, uno de los 16 estados federados de Alemania, el panorama es más variado, con varios partidos compitiendo por el primer puesto. La ciudad está gobernada por una coalición entre los conservadores demócratas cristianos (CDU) y el SPD.

La CDU, el partido del canciller Friedrich Merz —cuya impopularidad sin precedentes, según se informa, pesó mucho entre los votantes de Sajonia-Anhalt—, mantiene una ventaja mínima en la capital, con alrededor del 20%.

Le pisan los talones Die Linke, que centró su campaña en el aumento vertiginoso de los costos de la vivienda, y AfD, seguidos por el SPD y los Verdes ecologistas, ambos con resultados en las encuestas en torno al 15%.

Merz se comprometió a permanecer en el cargo y a luchar por un paquete estrella de dolorosas reformas, argumentando que la única forma de derrotar a AfD es volver a poner en marcha la principal economía de Europa y reparar su deteriorado sistema de bienestar.

Sin embargo, el SPD, su socio menor en la coalición, manifestó su disposición a dar marcha atrás en algunas de las medidas más impopulares para reforzar el apoyo al gobierno, que se encuentra en una situación delicada.

Los analistas afirman que esta disputa podría desestabilizar aún más la ya inestable coalición.