La Cámara baja debate la ley “Bases” de Milei

Un “bingo” que borró más de cien artículos y un “empresario” agresor: Diputados vota la ley ómnibus

“¡Línea!”, grita un diputado sentado en su banca. “¡Bingo!”, canta otro. Desde el oficialismo se están leyendo uno por uno los números de los artículos del dictamen de la ley ómnibus que quedan afuera del tratamiento y el recinto de la Cámara baja se sumerge a una situación entre bizarra y soporífera por el trámite legal ante lo extenso que es el proyecto de Bases que Javier Milei envió al Congreso.

Casi tres horas después de iniciada la sesión histórica en Diputados, La Libertad Avanza explicitó cómo quedó amputado el proyecto legislativo, que pasó a cuarto intermedio cerca de las 22 y se reanudará el jueves al mediodía.

Además de sacarse todo el capítulo fiscal –como había anticipado el ministro Luis Caputo el viernes pasado– en acuerdo con la oposición aliada los libertarios accedieron a retirar el capítulo referido a pesca, también el que legislaba sobre impuestos internos, el artículo sobre zonas frías –que va a reescribirse por otro– y el que derogaba la existencia del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.

Un ítem que quedó fuera, y que en la oposición aliada se sorprendieron, fue el del impuesto PAIS para la compra de divisas. La medida abre un interrogante porque también se incluyó su prórroga. También se retiró una medida polémica en el capítulo de Seguridad: el que identificaba las reuniones de 30 personas como potencial “manifestación” sujeto a que se aplique el protocolo antipiquete de Patricia Bullrich. Además se retiraron del capítulo de Ambiente los artículos referidos a la Ley de Bosques y su financiamiento.

La escena obligó a Unión por la Patria a exigir que el proyecto de ley vuelva a comisiones. “Esto es un mamarracho, no sabemos si eran números del bingo o líneas de transporte”, apuntó Germán Martínez, jefe del bloque peronista. Su moción de orden fue rechazada en bloque por los libertarios, el PRO, la UCR, Hacemos Coalición Federal y el resto de fuerzas provinciales por unos 150 votos.

Ese juego en tándem entre oficialistas y aliados podría dar una pista de cómo será la votación en general de la ley ómnibus. La duda principal es cuál será el resultado en las votaciones en particular, porque la oposición más cercana a los libertarios no tiene consenso sobre cómo votar algunos puntos delicados, sobre todo el que avala que haya privatizaciones en bloque y a sola firma de jefe de Estado. También “tambalea”, dijo una espada aliada, los capítulos sobre cultura y ambiente.

Hasta ese momento la ley se continuará redactando fuera del recinto, sobre todo en el despacho de Martín Menem en contacto con los aliados. Una de las modificaciones más importantes sería el recorte de los superpoderes que podría tener el Presidente: pasaría a seis, teniendo facultades delegadas en materia económica, financiera, de seguridad, tarifaria, energética y administrativa. De acuerdo al último borrador que se punteó durante el fin de semana, afuera quedaría fiscal, en línea con la capitulación de esos artículos. Originalmente había once superpoderes para Milei.

Antes de que se inicie formalmente el debate por la ley ómnibus, en el recinto de Diputados hubo un momento de tensión cuando un hombre de anteojos, remera gris, sentado en uno de los palcos justo encima de uno de los tableros gigantes del recinto, comenzó a insultar a los gritos y a hacerle gestos amenazantes a Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, que acaba de criticar al Gobierno durante una cuestión de privilegio. 

Nicolás del Caño, su compañero de banca, levantó las manos desafiante: “¡Vení acá, vení acá!”, lo apuró al agresor. “Desalojemos las gradas, si es que trajeron barras”, pidió Cecilia Moreau, de Unión por la Patria. El experimentado Miguel Pichetto, de HCF exigió orden: “Sino es una cancha de fútbol”, se quejó. La situación obligó a Menem a interrumpir la sesión y pedir que saquen al agresor. 

“Soy un empresario que viene a bancar una ley”, le aseguró el hombre a elDiarioAR cuando lo cruzó en un pasillo del Parlamento. Evitó decir su nombre, aunque tenía pulsera de acceso y estaba sentado entre los invitados libertarios. Según consignaron desde la izquierda, se trató de Tomás Agote. Fue escoltado a la salida por la seguridad de Diputados luego de que fuera a hablarle la diputada de La Libertad Avanza Romina Diez, y el legislador porteño Ramiro Marra. El kirchnerista Mario “Paco” Manrique, haciendo gala de su rol en la jefatura del Smata, fue directo al grano: “Lo invité a que se retire”.

El mismo Agote confirmó luego en la red X que era él el expulsado y se defendió: “Solo para aclarar y es lo único que voy a decir sobre el asunto: NO INSULTÉ a @myriambregman. Vean y escuchen las grabaciones (deben estar). Pido disculpas por el revuelo que generé, no era mi intención. Pero 'Estas confundida' y 'Con cuantas PYMEs te reuniste' no son un insulto”.

MC/CRM