Disputas en la oposición

El PRO intervino el partido en Mendoza y hubo un fuerte cruce entre Bullrich y el larretista De Marchi

Hay crisis política en el macrismo. La decisión del diputado nacional Omar de Marchi de lanzarse como precandidato a gobernador de Mendoza por fuera de Juntos por el Cambio derivó en la intervención del PRO provincial, en una decisión en la que coincidieron Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, rivales en las PASO presidenciales. 

La medida se tomó este miércoles durante una reunión del Consejo Nacional del partido amarillo que se realizó por Zoom, según supo elDiarioAR, un día después del anuncio del mendocino. Ahora el PRO local quedó a cargo del senador Humberto Schiavoni de manera provisoria. La cúpula macrista nunca quiso romper la alianza cambiemita local con el radicalismo, que gobierna la provincia cuyana con el radicalismo.

El encuentro virtual de hoy lo encabezó Bullrich, titular del partido. Discutió muy fuerte con el propio De Marchi. No estuvo el jefe de Gobierno, de quien el legislador es además uno de sus armadores nacionales. Por el alcalde participó Eduardo Macchiavelli, su jefe de campaña, que ostenta el cargo formal de ser secretario general del PRO. También estuvo Cristian Ritondo, precandidato a gobernador de Buenos Aires y ladero de Maria Eugenia Vidal. Todos los consejeros votaron a favor de la intervención, salvo los de Mendoza.

“Le estás entregando todo servido a Cornejo”, fue una de las frases que le soltó De Marchi a Bullrich durante el Zoom, en referencia al radical Alfredo Conejo que busca ser nuevamente gobernador, sucediendo a Rodolfo Suárez. La ex ministra de Seguridad “intentó pararle el carro”, comentó una fuente al tanto del picante cruce.

La escalada de tensión interna ya se preveía ayer, luego del tuit del mendocino en el que expuso su jugada solitaria: “La opción es una sola, hay una única decisión irreversible: seré candidato a gobernador de la provincia de Mendoza”. En el macrismo hablaron de una decisión “unilateral” por “romper Cambia Mendoza”. Entonces se programó el Zoom para esta mañana a las 11.

La intervención del partido choca de frente con De Marchi, ya que remueve como titular del PRO mendocino a Álvarez Martíinez, hombre de su riñón. Y deja al desnudo el armado de Larreta, que finalmente no pudo “ordenar” a un dirigente de su estructura.

Para el universo de JxC la ruptura en Mendoza tiene una gravedad importante, ya que la provincia es una de las cuatro que gobierna. También la consideran innecesaria porque tiene un mecanismo establecido de primarias para dirimir diferencias internas. Además estrena en las elecciones del 11 de junio el sistema de Boleta Única. La oposición ya se rompió en Neuquén y Río Negro, donde hay comicios dentro de dos domingos.

Pese a que en el radicalismo aseguran que le habrían habilitado las PASO, el ahora ex jefe del PRO mendocino hace tiempo venía cuestionando al oficialismo local y cerró la puerta a cualquier negociación. Varias veces apuntó que JxC fue un mero sello electoral para las elecciones 2019, pero que luego esa alianza no se trasladó a la gestión del gobierno de Suárez, aunque el hombre fuerte es Cornejo. “No me contiene el liderazgo negativo de Alfredo Cornejo”, dijo días atrás De Marchi. 

Aún se desconoce cuál será el paraguas que lo contenga en su precandidatura. La fecha máxima para la inscripción de frentes es el próximo 12 de abril. Según supo este medio, es probable que intente algún vínculo con el peronismo desencantado con el kirchnerismo, incluso con los liberales a través de la UCeDé. 

No habría un acuerdo electoral con Javier Milei, con quien De Marchi tiene un vínculo personal más allá de cierta afinidad política. “De Marchi es uno de los coordinadores de la campaña a nivel nacional de Larreta, por lo tanto es imposible hacer una alianza ahí más allá de que pueda haber una buena relación política y personal con él”, confiaron a este medio en el entorno del libertario.

La intención del diputado de romper la alianza cambiemita respondería a una estrategia propia de mantener cierta influencia relativa a nivel provincial. Aunque ve difícil la posibilidad de ganarle efectivamente la gobernación al radicalismo, cree que obtendría un buen resultado en las generales, que le proporcionarán cierto número de legisladores provinciales –en Mendoza hay Cámara de Diputados y Senado–. “Va a construir base territorial propia para consolidar su fuerza de cara al 2027”, aventuró a futuro un operador amarillo.

MC/MG