La Crisis en el Gobierno

Los Fernández proyectan una mesa FdT y abren el gabinete para contener a Massa

Con teléfono abierto, y el Telegram otra vez activo, Alberto Fernández y Cristina Kirchner retomaron el diálogo luego de meses de -primero- silencio y -en el último tiempo- fuego amigo. Tras la crisis que desató la renuncia de Martín Guzmán, y con el tablero económico repleto de señales rojas, los Fernández tratan de retomar la dinámica de consulta y toma de decisiones, espacio al que se incorporó Sergio Massa, otro de los socios del FdT.

El próximo paso, según confiaron a elDiarioAR fuentes oficiales, apunta a establecer una “orgánica” entre el presidente y la vice, y donde interactúe el diputado. “Una mesa donde se vean una vez por semana mano a mano, para analizar temas y medidas”, describió un integrante del gabinete. Del primer anillo del presidente, surge un planteo más optimista: aseguran que el vínculo entre Alberto y Cristina logró, en las últimas 96 horas, un punto de cercanía que no existía hacía meses, al menos desde la renuncia de Eduardo “Wado” De Pedro, y otros funcionarios K, luego de la derrota en las PASO del 2021.

La afirmación va contra mano de un clima que se enrareció por una lluvia de rumores de todo tipo y color. En Casa Rosada, pasado el mediodía, empezaron a retumbar las consultas sobre versiones que tenían como usina -o al menos como “difusores”- al sector financiero. En ese mismo circuito, el jueves pasado, empezó a circular la versión de un desembarco de Massa, Emanuel Alvarez Agis y Martín Redrado en el gobierno nacional. Nada de eso ocurrió.

En la rueda de pregunta de este jueves con la portavoz oficial Gabriela Cerruti una periodista le preguntó “por rumores que no se han verificado” e inquirió si “el Presidente tiene pensado o si pensó en renunciar”.

-Esa pregunta no corresponde ni ser formulada ni ser respondida y no pensamos en los rumores-contestó.

Agendas

Fernández llegó poco antes del mediodía a Casa Rosada, estuvo reunido con el jefe de Gabinete Juan Manzur, la ministra de Economía Silvina Batakis -que más tarde fue al Congreso a verse con Massa- y con la portavoz y el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello. La urgencia se concentra en darle músculo político a la ministra Batakis para atravesar el temporal crítico en los mercados y comercios ante la falta de productos o la decisión de no vender porque “no hay precio”.

“Es una buena señal”, confió un funcionario en referencia al encuentro entre Fernández, la vicepresidente y Massa que funciona como un anticipo de un plan que proyectan en el FdT: que haya una mesa política, donde se analicen y discutan posiciones y medidas. Ahí deberían avanzar, con o sin Massa, el reordenamiento del equipo de gobierno y el relanzamiento de la gestión. Hay, además, un cono de silencio en torno a los contactos entre el presidente y la vice. El secretismo fue, siempre, un activo que hizo valer Cristina Kirchner.

Volvió a escena, además, la idea de reconfigurar el gabinete. Hace tiempo, el presidente analiza y lo ha charlado con Massa, un proyecto para introducir cambios a su equipo de gobierno, y una de las opciones es avanzar con una reducción del staff para reducir la cantidad de ministerios. Así y todo, no hay posiciones unívocas respecto a comprimir el gabinete. “Es una mala señal porque es lo que hizo Macri”, apuntaron en el oficialismo.

“El único movimiento que puede generar un efecto real, en este contexto, es el ingreso de Sergio”, apuntan en el gobierno pero plantean lo que es, hace tiempo, un inconveniente: ¿qué hacer con Juan Manzur? El gobernador con licencia de Tucumán, ingresó al gobierno en septiembre pasado y no termina de definir sus propios movimientos. El fin de semana no dio señales de querer dejar el gabinete nacional.

De ese modo, deslizan que no parece inminente que haya nuevos cambios, por caso el corrimiento de algunos de los dirigentes. No aparece en el menú de Fernández, al menos, introducir cambios en el BCRA donde está Miguel Pesce. Aunque es una forma de defensa, en Casa Rosada sostienen que no cambiaría el escenario el desplazamiento, por caso, de Claudio Moroni, ministro de Trabajo, que aparece entre los funcionarios cuestionados por Cristina.

Con un nivel intenso de contactos y reuniones, en Olivos o Casa Rosada, los Fernández y Massa buscan dar señales de que se reconstruye la relación interna en el FdT y que ese proceso tendría que derivar en un relanzamiento del gobierno con la presentación de un nuevo gabinete.

Así y todo, como contó elDiarioAR, los movimientos en el staff de gobierno no se producirían en lo inmediato. “Ahora, la prioridad es darle todo el respaldo a Batakis, ya que cambios en este contexto no tienen mucho sentido”, confió un colaborar del Presidente. En paralelo, luego de meses sin hablarse, y con la relación dañada, también está en proceso la reconstrucción de la relación entre el presidente y la vice.

Massa mantuvo, en este tiempo, diálogo con ambos. Así y todo, luego de los movimientos del fin de semana, en los que se especuló fuertemente sobre el ingreso del diputado al equipo de gobierno como un “superministro”, quedó en tensión. Tuvo expectativa de tener más protagonismo (la jefatura de Gabinete, el ministerio de Economía y otros puestos clave) y, al final, no lo consiguió. El miércoles, el diputado estuvo reunido con Fernández antes de que el presidente se reuniera durante más de más de dos horas con Silvina Batakis.

Este sábado, Fernández volverá a encabezar un acto oficial. Será en Tucumán por el 9 de julio y estaría acompañado por Massa. Este viernes, en tanto, la vicepresidente encabezará un acto en El Calafate, Santa Cruz.

PI