Nueva ley ómnibus Negociaciones

Francos y Posse recibieron a diputados del bloque de Pichetto: piden mejorar la fórmula jubilatoria

En un nuevo gesto de acercamiento a la oposición tras el rechazo al mega-DNU por parte del Senado, Guillermo Francos y Nicolás Posse recibieron este lunes en Casa Rosada a los diputados de Hacemos Coalición Federal (HCF), el bloque comandado por Miguel Ángel Pichetto y que también integran figuras de peso como Emilio Monzó, Margarita Stolbizer o Ricardo López Murphy. “Fue una reunión de trabajo, similar a la que se mantuvo con el bloque PEO y con los radicales”, comentaron a elDiarioAR cerca del ministro del Interior, sobre quien recae la responsabilidad de conservar el diálogo político que, no sin dificultades, ensaya el gobierno de Javier Milei de cara a su anhelado Pacto de Mayo.

“El encuentro fue positivo, con clima ameno, y se acordó seguir conversando”, sostuvieron fuentes oficiales, luego de remarcar que se encontraron con “predisposición para trabajar en conjunto y llegar a acuerdos”. Similar fue la sensación que quedó entre los diputados de una de las bancadas “del medio”, quienes aseguraron haber notado un cambio de actitud en el Gobierno. Según pudo saber elDiarioAR, durante los 45 minutos que duró el intercambio, Francos y Posse fueron receptivos ante el reclamo de Pichetto y los suyos acerca de los malos tratos que caracterizan al presidente Milei.

El golpe provocado por la caída del decreto 70/23 en la Cámara alta activó las alarmas en La Libertad Avanza, que comenzó un operativo a contrarreloj para evitar el fracaso de la iniciativa de desregulación de la economía en la Cámara de Diputados. Sin embargo, el salvataje del DNU no es el único interés que tienen en el oficialismo: está al caer la llegada al Congreso del paquete fiscal y la nueva ley Bases, cuyo "borrador" le fuera presentado hoy a la bancada que preside Pichetto, la misma que ya adelantó su predisposición para acompañar el nuevo texto, aunque con modificaciones. Los miembros de HCF volvieron a proponer una “ley espejo” que replique varios de los artículos del DNU con el fin de darle “previsibilidad”. Es algo que, sin ir más lejos, insinuó anoche el propio Presidente cuando en una entrevista con LN+ anticipó que enviaría otros siete proyectos en caso de que el megadecreto se caiga definitivamente.

Sin embargo, las diferencias entre los representantes del oficialismo y los diputados dialoguistas se concentraron sobre todo en lo respectivo a la nueva fórmula jubilatoria. Es que, si bien en el Gobierno también buscan atar los haberes a la inflación, pero recién a partir de abril y solo con un 10% de compensatorio, en la bancada que preside Pichetto proponen un cálculo de actualización que contemple el Índice de Precios al Consumidor del Indec registrado dos meses previos. De esa manera, la intención es que el monto de las prestaciones de abril próximo tengan como referencia la inflación de febrero pasado. 

En tanto, en lo referido al impuesto a las Ganancias, las conversaciones giraron en torno al proyecto de “consolidación fiscal” presentado este mes por el diputado López Murphy. Las fuentes parlamentarias calificaron de “más gradual” a la propuesta incluida en ese texto, ya que, según refieren, cuenta con un mínimo no imponible un poco más alto del que propone el oficialismo y amplía en un 25% los topes de facturación de las escalas para no pasar rápidamente de una categoría a la otra y tributar más de lo que correspondería. “Parecía haber predisposición para modificarlo”, aventuraron acerca de la posibilidad de que se llegue a un punto de acuerdo al respecto.

Hacemos Coalición Federal no tuvo asistencia perfecta este lunes en el Salón de los Escudos de la Casa Rosada. Tanto López Murphy como Florencio Randazzo tenían previsto participar del cónclave, pero no lograron acomodar sus agendas, mientras que el cordobés Ignacio García Aresca dio positivo de dengue en las últimas y se encuentra aislado. Generó suspicacias la ausencia de los diputados de la Coalición Cívica y aquellos referenciados en el socialismo.

Por el lado del oficialismo, participaron de la cumbre el secretario del Interior, Lisandro Catalán, y el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, segundo de Posse, quien este lunes hizo su debut en una reunión con diputados opositores. Curiosamente, no apareció en la foto difundida por el Ministerio del Interior el asesor presidencial Santiago Caputo, que también estuvo en la reunión, según pudo saber elDiarioAR.

Ronda de reuniones

El primer encuentro con los opositores “aliados” en Balcarce 50 tuvo lugar el viernes tras la derrota oficialista en el Senado. “Fue positiva, para que el DNU y la ley de Bases sean aprobados por el Congreso”, aseguró el jefe de la bancada del PRO, Cristian Ritondo, en diálogo con la prensa al salir de la reunión que encabezó Francos, la espada política de La Libertad Avanza. El dirigente amarillo, de buena sintonía con Milei, había sido uno de los primeros en llegar a Casa Rosada. Lo acompañaron Diego Santilli, Silvia Lospennato, José Nuñez, Luciano Laspina, Silvina Giudice y Damián Arabia.

Desde el PRO aseguraron que del DNU se habló “apenas”. “La consideración es que se sabía que iba ser muy difícil que el Senado no lo volteé”, planteó la voz legislativa consultada. Y aseguró que lo central fue el intercambio que hubo sobre la nueva versión de la ley ómnibus, así como el proyecto de paquete fiscal que también circuló en los últimos días.

El PRO le propuso al Gobierno algunos cambios para asegurarse votos. Por ejemplo, que se excluyan sectores sujetos a pagar el impuesto a las Ganancias, que sería restituido. “Hubo muy buena recepción”, recogió elDiarioAR. Del lado de Francos también coincidieron en que fue “una excelente reunión”.

“Aportamos para intentar mejorar algunos artículos y vamos a trabajar para que otros también interpreten esta necesidad. Es bueno para Argentina y los argentinos. Cuando se votan en contra de estas cosas no se vota en contra de Milei sino en contra de los argentinos”, amplió Ritondo en sus declaraciones públicas. Horas más tarde del encuentro con los representante del PRO, fue el turno de los radicales. El grupo estaba comandado por Rodrigo de Loredo, que venía de distanciarse muy fuertemente de Martín Lousteau, presidente de partido y senador nacional, a través de un comunicado. El exministro de Economía de Cristina Kirchner fue de los pocos correligionarios que votó en contra del DNU en el Senado.

PL/JJD