La Casa Rosada, pendiente de Washington

El Gobierno espera con inquietud las elecciones en EE.UU. mientras busca despegarse de una eventual derrota de Trump

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En la previa de la visita del Papa a la Argentina y de un nuevo viaje de Javier Milei a España, la Casa Rosada tiene buena parte de su atención puesta en Estados Unidos, donde este martes se celebran las elecciones de medio término que definirán la nueva composición del Congreso norteamericano. Para el Gobierno argentino, el resultado no es indiferente: una derrota del Partido Republicano supondría un golpe político para Donald Trump, el principal aliado internacional del Presidente, y abriría interrogantes sobre el margen de maniobra de la administración estadounidense para sostener el respaldo financiero que le brindó a la Argentina.

En Balcarce 50 intentan transmitir tranquilidad, aunque la expectativa por el resultado atraviesa tanto a la conducción política como al equipo económico. La posibilidad de que los demócratas avancen sobre el control del Congreso obliga al Gobierno a contemplar un escenario internacional menos favorable, después de haber apostado buena parte de su estrategia diplomática a la relación personal entre Milei y Trump. El oficialismo busca ahora separar la continuidad de ese vínculo de la suerte electoral del mandatario republicano.

La preocupación no es solamente política. En las últimas horas, la evolución del riesgo país volvió a poner sobre la mesa la vulnerabilidad financiera argentina frente a los movimientos de Washington. El indicador registró una suba durante la jornada del lunes y reavivó las dudas sobre el alcance del respaldo estadounidense en caso de que Trump pierda capacidad de negociación frente a un Congreso adverso.

El Gobierno eligió anticiparse a ese escenario. Durante su conferencia de prensa de este martes, el vocero presidencial, Adrián Ravier, procuró relativizar las consecuencias de una eventual derrota republicana y presentó el alineamiento con Estados Unidos como una orientación estratégica que excede tanto a los resultados legislativos como a los gobiernos de turno. “Nuestra relación con los Estados Unidos no depende de una elección legislativa, no depende tampoco de quién sea presidente. Nosotros nos alineamos estratégicamente con los Estados Unidos como parte de nuestra política de Estado también”, sostuvo.

El discurso oficial supone, sin embargo, un cambio de énfasis respecto de las declaraciones que el propio Milei realizó durante su última visita a Washington, hace apenas tres semanas. En aquella oportunidad, el Presidente había subrayado la importancia de que Trump saliera fortalecido de las elecciones.

Ravier reconoció que el control republicano del Parlamento no está garantizado, aunque se mostró confiado en que el partido de Trump conseguirá conservarlo. “No está claro si se va a poder sostener el Senado. Entiendo que sí, pero habrá que ver el resultado. Estamos atentos a lo que pase”, admitió el vocero.

Veedores en los Estados Unidos

La expectativa por las elecciones estadounidenses también tiene a una parte del Gobierno argentino siguiendo de cerca lo que ocurre en Washington. Una delegación de funcionarios y legisladores oficialistas viajó a Estados Unidos para participar de un programa de observación y encuentros institucionales organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) y el Centro de Estudios Americanos (CEA).

Entre los integrantes de la comitiva aparecen varios nombres de peso dentro del oficialismo, como el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; y el subsecretario de Asuntos Legales y Técnicos, Ignacio De la Riva. También viajaron los diputados libertarios Alberto Benegas Lynch, Gabriel Bornoroni, Nicolás Mayoraz y Santiago Santurio, junto con los legisladores Karina Banfi, Sebastián Galmarini y Sabrina Selva.

La agenda incluye actividades en la Cámara de Comercio, la embajada argentina y el Departamento de Estado, además de encuentros destinados a conocer el funcionamiento de las instituciones estadounidenses en el marco de los comicios. Sin embargo, el Gobierno evitó precisar si sus representantes mantendrán contactos con dirigentes del Partido Demócrata. La pregunta que rondaba hoy los pasillos de la Casa Rosada era si el oficialismo buscará aprovechar el viaje para tender puentes con sectores políticos que podrían ganar influencia en Washington en caso de una derrota de Trump.

Consultado sobre esa posibilidad durante su conferencia de prensa de este martes, Ravier evitó dar precisiones. “No tengo en este momento la agenda de ellos en Estados Unidos como para confirmar las reuniones que van a mantener, pero sí es importante la presencia de Argentina acompañando los comicios allí”, respondió.

Pero detrás de las especulaciones políticas aparece una preocupación todavía más concreta: el futuro del respaldo financiero estadounidense y la posibilidad de que una nueva mayoría demócrata cuestione o intente revisar los mecanismos de asistencia acordados con Washington. El apoyo de la administración Trump, y especialmente del secretario del Tesoro, Scott Bessent, se convirtió en una pieza importante del esquema económico argentino.

Ante esa hipótesis, Ravier se encargó de enumerar las herramientas financieras con las que cuenta la Argentina, como las reservas acumuladas por el Banco Central y el swap chino. “Incluso en ese escenario hipotético que usted plantea, la Argentina tiene alternativas de financiamiento”, insistió el vocero, que también destacó el equilibrio fiscal. Según sostuvo, el plan financiero elaborado por la cartera económica permite cubrir las necesidades de fondos de 2026 y 2027, lo que presentó como “una garantía de que Argentina no va a caer en default mientras Javier Milei sea presidente”.

Ravier buscó quitarle dramatismo a la volatilidad financiera, a la que presentó como un fenómeno pasajero. “Para nosotros esto es algo transitorio”, afirmó, aunque reconoció que la evolución del riesgo país representa un dolor de cabeza para el equipo económico. “Es algo que nos preocupa en el mundo financiero, que nos preocupa en relación con las colocaciones que hay que hacer financieras”, admitió, antes de relativizar sus consecuencias inmediatas sobre la vida cotidiana.

PL/CRM