Entrevista

José Mayans, jefe del bloque de senadores del FdT: "Cristina me preguntó cuál era mi visión del pago del FMI y le dije: 44 cuotas de 1000".

José Mayans, jefe del bloque de senadores del FdT

"Cristina debe ser consdierada y no mancillada como hacen algunos medios", dice José Mayans. Senador multireelecto, jefe del bloque del Frente de Todos, el formoseño se mueve con autonomía y criterio propio dentro del ancho y diverso dispositivo oficial. Batalló contra la legalización del aborto que promovió Alberto Fernández y capitaneó posturas distintas a Martín Guzmán para negociar con el FMI. De diálogo directo con la vice, sostiene que Alberto Fernández es un "porteño distinto", plantea la importancia de que el oficialismo mantenga la mayoría en el Senado.

En una charla con elDiarioAR, Mayans habla sobre el peronismo, las reformas pendientes, el aprendizaje y el pragmatismo de Cristina, el triple fuego geopolítico sobre Argentina, la cuarentena de Formosa, la reelección indefinida de Gildo Insfrán y hace un detalle sobre lo que pudo hacerse con la deuda que tomó Mauricio Macri.

Se habla de una Cristina pragmática, una Cristina que en tiempo electoral se modera, gira hacia el centro, se vuelve menos extrema. ¿Es así?

Cristina es una persona que hay que tener en cuenta. Fue dos veces Presidenta, legisladora, tiene una experiencia fortísima. Conoce los temas del Estado, las relaciones internacionales, viajó mucho y es muy estudiosa. Es una política que tiene que ser considerada, no humillada y mancillada como hacen algunos medios. En otras sociedades, en Europa o Estados Unidos, se valora a los que tienen el valor de la experiencia, porque es muy difícil conseguir personas que han acumulado tanta experiencia y pueden ayudar.

Cristina cede la lista en Santa Fe o de Corrientes o ahora cambió de opinión sobre los DEG para pagarle al FMI. ¿Porqué esa actitud?

La vida es un aprendizaje. Cuando Perón vuelve dice que en el primer gobierno nos apresuramos un poco y generamos una oposición que, equivocada o no, dio por tierra con nosotros”. Por eso se abraza como Balbín y dice lo que para un argentino no debe haber mejor que otro argentino.

Cristina veía enfrente a Trump, que estaba bancando la campaña de Macri, lo veía a Bolsonaro. Entonces piensa cómo hacemos con nuestra visión y nuestros principios para llegar al gobierno y aplicar nuestras políticas públicas.

Antes había dicho lo de 5 por uno.

Claro, si, después del bombardeo a Plaza de Mayo. Con el tiempo uno tiene un grado superior de comprensión de las cosas. Fue un aprendizaje. Cristina era la política que mejor medía pero hizo un movimiento estratégico al convocar a Fernández porque nos hacía falta una parte. Ella veía enfrente a Trump, que estaba bancando la campaña de Macri, lo veía a Bolsonaro. Entonces piensa cómo hacemos con nuestra visión y nuestros principios para llegar al gobierno y aplicar nuestras políticas públicas. No hay que olvidar que había una táctica general: metieron preso a Lula, lo que le hicieron a (Rafael) Correa en Ecuador y en otras partes de Latinoamérica. Cristina decide un repliegue estratégico para ganar. En esa estrategia tuvo sabiduría y humildad, y unió a un conjunto que tiene una visión nacional. En su momento ella me dijo: tenemos que hablar entre los que pensamos igual sobre la Argentina porque nuestras peleas hacen que llegue gente como Macri que destruye todo. Entonces si tenía que perdonar algunas faltas menores o reconocer que nos equivocamos…

Perdonar…

Bueno, muchos miran el caso de “Camau” Espindola que en su momento hizo lo que hizo (NdE: bajó al recinto a avalar un pedido un allanamiento en el domicilio de la actual vice), y sin embargo ella dijo que “Camau” es una persona que tiene presencia en su provincia y que le gustaría que siga participando, trabajando con nosotros.

El pragmatismo resultó exitoso en lo electoral ¿lo fue también para gobernar?

Cuando llegamos tuvimos que declarar la Emergencia general porque el país estaba en default al haber fracasado las políticas de Macri. El primer tema fue el endeudamiento. Guzmán pudo canjear con éxito las deudas privadas y falta resolver el problema del préstamo político del FMI y lo del Club de París. Una vez que lo podamos resolver, la Argentina va a tener una visión económica absolutamente distinta para mejorar el sistema financiero del país que es fundamental. Macri se fue con una tasa del 84% ninguna economía es viable con ese número. Hoy tenemos 38% y todavía es altísima pero lo otro era usura pura. El Banco Central tuvo que salir a esterilizar esa deuda cuasi fiscal en medio de una pandemia que paralizó la economía. Se pudo demostrar que en la emergencia, la presencia del Estado fue muy importante en educación, la salud, con el sector productivo. Fue fundamental el IFE, el ATP, el congelamiento de las tarifas. La última recaudación aumentó 66%, se fue recuperando en pandemia y supera a la inflación. Esa recaudación permite disminuir el déficit del Estado, acercamos al superávit gemelo y demostrar que la Argentina realmente está en condiciones de tener un programa que sea sustentable.

De déficit y reformas

Hay una discusión conceptual sobre el déficit. Algunos, en el FdT, dicen que querer reducir el déficit es casi una aberración con estos niveles de pobreza.

Yo hablo de correcta administración del Estado. Nosotros hablamos de independencia económicas y es un cuadro grandísimo que implica la administración correcta del Estado, la obtención de recursos, la aplicación de esos recursos y el crédito público. Tenemos un sistema impositivo donde en seis impuestos está el 92% de los recursos, entre ellos el IVA que algunos dicen que es regresivo y que no debería estar, pero hoy es el principal. Lo mismo con la Seguridad Social que llega a más de 8 millones de personas. Debería haber equilibrio pero hubo muchos descalabros en Argentina. Cuando dejamos el gobierno, 60% era aportes y 40% impositivo. Los liberales dicen que ese 40% resta competitividad, Hay que tener en cuenta que el gasto general social del país está en el 60%, es realmente elevado, es mucho.

Hay que ver cómo se adapta aquella concepción de Perón a este tiempo. Nadie puede discutir que el ordenador social es el trabajo.

¿Habría que bajarlo?

No, debemos aumentar el empleo registrado. Como decía Perón, gobernar es dar trabajo. Es la base. El trabajo y el valor de trabajo porque si el valor del trabajo es bueno el consumo es bueno. Yo no estoy para nada de acuerdo con eso de que al trabajador le hicieron creer que se podía comprar un plasma, una cocina y se podía ir de vacaciones…

Aquella frase de González Fraga.

Es que muchos tienen ese concepto que destruyó la economía nacional. La concepción de Perón es de salarios dignos para que un trabajador y su familia puedan tener una vida digna.

Hay definiciones de Perón que son medulares, pero las dijo hace 70 años cuando el trabajo era muy distinto y la situación laboral otra.

Este es otro mundo, la revolución tecnológica...

¿No es viejo aquel Perón para este tiempo?

No, no, no, no. Hay que ver cómo se adapta aquella concepción a este tiempo. Nadie puede discutir que el ordenador social es el trabajo. Lo que hay que analizar es que la revolución tecnológica produjo cambios en los hábitos de consumo y comercialización, y ahora la pandemia cambió todo con el teletrabajo, la compra en red, los sistemas de pago...

¿Pero ve esa discusión? ¿Dónde se da?

Si me habla de la campaña, no vi a ningún candidato hablar de estos temas, es todo ataque personal, de destrucción de la imagen del otro. Nadie dice: qué hacemos con el sistema previsional

Ni en la oposición ni en el oficialismo.

Hasta ahora no vi ese debate. Se enfrascaron en lo de las visitas a Olivos, que son cosas menores (Nd.R: la entrevista se hizo horas antes de que La Nación+ difundiera la foto del cumpleaños de Fabiola Yañez de 2020). Argentina necesita otro tipo de propuestas. Las políticas de Macri nos dejaron un déficit de 600 millones en el sistema previsional y el Fondo de Garantía Sustentable (FGS) cayó al 50%. El desafío es fortalecer el Fondo de Garantía Sustentable para generar empleo. Es lo que se comenzó a hacer.

Está claro que tenemos dificultades. Tenemos casi 50% de pobres. Por eso necesitamos resolver el tema del endeudamiento público y después el uso deseos recursos en políticas públicas.

Cuando se habla del trabajo, aparece la discusión sobre la legislación laboral, atada a la idea –muy militada desde algunos sectores- que no ayuda a generar empleo.

Es una gran discusión que la tiene que tener, en primer lugar, la CGT con todos los gremios y luego decir qué ven. Tienen especialistas que pueden plantear qué genera empleo y qué no. Plantearnos si la legislación laboral necesita algunas modificaciones y si las necesita, discutirlas. Para eso está la mesa de la Unión Industrial, el sector productivo y los trabajadores. Tenemos que darnos ese debate y elevar el nivel de discusión, no seguir con eso de tal mujer, tal hombre, el hijo, no no no.

Usted se enfocó en la cuestión previsional. En estos días se cumplen dos años de la victoria del FdT, y está pendiente una propuesta de reforma impositiva estructural.

La pandemia causó impacto y eso no lo podemos negar. Argentina ya estaba en emergencia, porque estábamos en default, y la pandemia generó otro tipo de emergencia. Sanitaria por un lado, pero emergencia económica porque se paralizó el mundo.

No quiero sacar del análisis la pandemia ¿pero la reforma tributaria, que fue promesa o amenaza, está pendiente?

Es lo que viene ahora. El primer tema fue resolver la protección de la vida. Solucionar el problema de la emergencia sanitaria y para eso sirve, al menos para las cepas que conocemos, la vacuna. Eso influye en el sistema del sistema económico. Argentina era una cosa ante la pandemia y otra cosa después la pandemia. Claramente hay que trabajar sobre el sistema impositivo. Y, obviamente, hay un sector que ve como un impedimento al sistema impositivo argentino que tiene el mismo nivel que otros países, pero funciona.

¿Dice que el mismo sistema impositivo funciona en otros países, pero en Argentina no?

Digo a nivel de carga impositiva, incluso países que tiene mayor carga impositiva. Funciona en otros países porque no tienen la carga pública que nosotros tenemos con el endeudamiento porque, además, no es que se tomó esa deuda para mejorar el sistema energético o hacer vivienda. Eso no pasó.

Acá no pasó.

Está claro que tenemos dificultades. Tenemos casi 50% de pobres. Por eso necesitamos resolver el tema del endeudamiento público y después el uso deseos recursos en políticas públicas. Como ahora el gran concentrador de la inversión es el Estado, hay que tener una visión federal y una visión de desarrollo armónico del país para que orientar las políticas de generación de empleo.

Argentina no tenía ni el superávit fiscal ni la balanza comercial para tener un crédito de casi 60000 dólares y menos a pagar en cuatro años. Fue un crédito político y la solución tiene que ser política porque Argentina no puede pagar.

La deuda y el FMI

¿Está conforme con el modo en que Martín Guzmán lleva la negociación de la deuda?

Guzmán hace la gestión, pero lo del FMI fue una decisión política. Argentina no tenía ni el superávit fiscal ni la balanza comercial para tener un crédito de casi 60000 dólares y menos a pagar en cuatro años. Fue un crédito político y la solución tiene que ser política porque Argentina no puede pagar. Este año nos tiran los giros especiales, los 4350 millones de dólares, que son para cumplir con el FMI y no declarar el default que es malo. Como está el sistema capitalista internacional, declarar el default es lo peor que te puede pasar.

Lo traduzco: usted dice que Guzmán hace lo razonable pero usted lo haría de otro modo.

Él ve desde el punto de vista económico las posibilidades que tiene Argentina. La cuenta fiscal. Ojo que Macri hablaba de superávit pero escondía las LEBAC, todo mentira y manipulación. Guzmán hace la gestión económica pero la solución es política. Fíjese que ahora vino el encargado de seguridad y usted sabe, obviamente, cómo actúa EE.UU.

Si (Jake) Sullivan…

Los estadounidenses tienen una disputa con China por el 5G. Y con Rusia por Medio Oriente y la carrera armamentista, Irak, Israel y Palestina. Hay que ver como uno juega en ese equilibrio. EEUU ofrece contribuir a la paz mundial, a la visión que ellos tienen de la política. Y ofrecen ayudarte. Macri recibió un crédito político, lo arregló con la embajada de EEUU, le ofrecieron 57000, dijo salvemos el momento, y dejó a Argentina en ese brete. Ahora eso afecta la decisión de  Argentina en su visión internacional, con el Mercosur, respecto a la Unión Europea. Esa es la parte difícil.

EEUU tiene una disputa con China por el 5G. Y con Rusia por Medio Oriente y la carrera armamentista Israel y Palestina. Hay que ver ese equilibrio. EEUU ofrece contribuir a la paz mundial, a la visión que ellos tienen de la política.

Usted, con otros senadores, enviaron una carta al FMI con una posición distinta a la de Guzmán.

El criterio nuestro es que el FMI espere. Porque, como decía Néstor, un muerto no puede pagar sus deudas. Tenemos la posibilidad de desarrollar la economía del país, pero necesitamos parar con la usura y que nos den un plazo. Cristina me preguntó cuál era mi visión del pago del FMI y le dije: 44 cuotas de 1000. Ah no, me dice, no se puede. Esto lo hizo el FMI que cuando nos dieron un crédito que ellos saben que no podemos pagar. Esa es su responsabilidad y lo otorgaron para sostener un sistema político que fracasó y nos dejaron a nosotros las cuentas. Fue la discusión que tuve con Pichetto en el bloque del PJ. “Miguel no apruebes esto, no tenemos forma de pagarlo”. Pero él tenía una visión distinta. Después se hizo macrista, le dicen la pata peronista pero no tiene nada de pata.

Al final, Cristina acepta que los DEG se usen para pagarle al FMI cuando los senadores, entre ellos Parrilli, pidieron que se use con otro fin.

Yo estoy convencido de eso. Argentina necesita un respiro. Acá vino (Federico= Stuzenegger y discutimos lo que estaba pagando de LEBACs, que era mil millones de dólares por mes. 44000 son 44 mil viviendas. Si la Argentina pone en marcha un plan de 100 mil viviendas, hoy estamos prácticamente con 400000 puestos trabajo. Estamos hablando de dos mil millones dólares solamente en el tema vivienda. Después está el programa de infraestructura básica. Por ejemplo, el gasoducto norte tiene que ser una realidad, una obra que estaba en el 82% de avance y la frenó Macri.

Usted habló sobre el criterio federal del gobierno. Se fue Rossi y casi no quedan ministros que no sean ambeños: de 21, 19 son de CABA o provincia de Buenos Aires. ¿Es una falencia eso?.

Están los gobernadores que se reúnen con el presidente y firmaron un compromiso sobre una visión federal. El que decide es el Presidente. Después están, también, Diputados y el Senado. Y en ese ámbito se dan discusiones. Como la de la distribución del sistema energético o de transporte.

Son dos temas irresueltos. Se paga mucho más por el transporte en el interior y, en general, los servicios son más caros.

Son temas que hacen a la discusión federal de cómo generamos un país. Pero el 70% del PBI está entre Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires. Y ahí están los jubilados, los pensionados y la inversión del Estado. Ahí está el tema de la inversión pública, de cómo se tienen que hacer. La visión de Macri fue de la Capital Federal y paralizó la inversión en todo el país.

Fernández es muy porteño.

Alberto es porteño pero todas las obras en Formosa se reactivaron. Es un porteño distinto. Nosotros decimos que los porteños son europeos en el exilio, se sienten más en París o Londres (risas). Argentina tiene todas las posibilidades de ser una potencia pero hay que ponerse de acuerdo y terminar con este canibalismo. Mire las empresas que compraron medios y se encargan de trabajar por una visión y para destruir al otro.

¿Por ejemplo?

El caso de Manes. Hasta hace poco era un dandy, hasta que entró en la política. Ahora prácticamente le hicieron un desastre. La política dura y se utiliza un tipo de acciones que no construye. No se va a la política, sino a lo personal.

Hay que predicar con el ejemplo. Y uno comete errores también, Pero yo creo que el presidente ha hecho un gran esfuerzo.

Es el tono de la campaña.

Claro: ahora el presidente tiene que pedir permiso sobre quién va a la quinta. ¿Sabe por qué hacen eso? Para desnaturalizar las visitas a la Casa Presidencial. Como había jueces que iban a jugar al tenis con Macri, entonces vino el equipo de prensa para destruir eso. Que fue tal o cual a Olivos como si fuese un pecado ir a visitar al presidente. Al contrario, es un honor. Un presidente necesita decir cosas que no puede decir por Zoom, y a veces el presidente debe tener ese trato directo, mano a mano.

¿Le parece un tema menor si hubo encuentro de muchas personas sin cuidados?

Creo que hay que predicar con el ejemplo. Y uno comete errores también, Pero yo creo que el presidente ha hecho un gran esfuerzo. Y creo que hay un grupo que acompañó a Macri en su propuesta y se olvidaron prácticamente de las condiciones que dejaron en el país y ahora le exigen a él lo que no podrían arreglar ni Mandrake ni el Mago Fafa juntos.

¿Grupos empresarios, sectores económicos?

Empresarios, sabemos quiénes son. Una buena tiene que tener Alberto, no puede ser todo pero todo malo. No puede ser que le peguen mañana, tarde y noche, pegarle y gastarlo.

El mapa legislativo

Hay un desgaste de la oposición pero también un desgaste de los propios. Lo más visible, las objeciones de Cristina.

Bueno, la figura de Cristina es muy fuerte pero cuando dicen algo hay que mirar que el Senado aprobó todo lo que pidió el Ejecutivo, acá se aprobaron casi 50 decretos de necesidad y urgencia.

Vidal perdió por 14 puntos en la provincia de Buenos Aires y dice que la culpa es de la gente. Y ahora la reciclan acá, en la cuna del gorilismo, le dan una inyección para hacerla resucitar como a la Carrió que no puede volver al Chaco

Eso no pasó en Diputados.

Obviamente los números influyen pero además el comportamiento de la oposición fue para tratar de recuperarse de la caída, para posicionarse de nuevo.

¿Solo eso?

La oposición está en plena campaña atacando duramente al gobierno, desconociendo lo que hicieron cuando gobernadores y las condiciones que dejaron el país. Vidal perdió por 14 puntos en la provincia de Buenos Aires y dice que la culpa es de la gente. Y ahora la reciclan acá, en la cuna del gorilismo, le dan una inyección para hacerla resucitar como a la Carrió que no puede volver al Chaco como Vidal no puede volver a Buenos Aires. Y veo un ataque durísimo al presidente, como si el presidente no hubiese hecho nada. Durante la pandemia realmente trabajo a full y se nota el esfuerzo que hizo, hace un esfuerzo humano muy fuerte. No es fácil ser presidente.

¿Peligra la mayoría en el Senado?

Creo que la mayoría del Senado no peligra.

El bloque del FdT tiene tiene 41, va a perder senadores.

Sí, pero hay senadores que cuando hay algo que ellos ven positivo, lo acompañan.

Más allá de las alianzas, apunto a la mayoría propia.

Tenemos que perder cinco.

Hago cuentas. Puede perder uno en Córdoba, uno en Santa Fe, uno en Corrientes y uno en Chubut. Es un resultado probable.

37. Quedas ahí justito. Muy justo. En el tema de presupuesto tener mayoría, así como para los DNU es una ayuda importante.

Entonces en el pragmatismo de Cristina pudo haber una cuestión de matemática legislativa.

Sería bueno preservar este espacio con nuestra visión de país.

A fin de año, se cumplirá un año de la legalización del aborto. Usted tuvo una actitud muy firme de rechazo a la ley. ¿Mirado hacia atrás qué analiza?

Creo en el respeto a la vida desde su concepción y que el Estado está obligado a protegerlo. El Estado no puede autorizar a la madre o al padre a terminar con la vida de otro ser. Más allá de la religión, sea judío, cristiano o musulmán mucha gente cree que la vida es sagrada y que nadie está habilitado para disponer de la vida del otro. Yo dije que esto violaba la Constitución, violaba tratados internacionales y no traía la solución. La eliminación a mansalva planteaba prácticamente la ley que se violaba el Código Civil y eso es violar la Constitución. No fue algo bueno.

¿Piensa, todavía, que fue un error del presidente enviar el proyecto?

Fue inoportuno porque no trajo unidad. Generó mucha disidencia y discusiones muy profundas. Y creo que tuvo consecuencias en la imagen del presidente, lo afectó porque hay sectores que están convencidos en el tema del respeto a las dos vidas. Es cierto que él lo dijo en la campaña pero muchos lo veían como un esquema de tratamiento distinto.

Fernández podría decir: yo mandé mi ley, y el Congreso la aprobó.

Tengo que ser honesto: el militó la ley y actuó en forma directa con la investidura presidencial. Yo creo que debía llevarlo con tiempo, discutiendo y viendo que madure no traer y pretender un voto express en 30 días.

Formosa y la pandemia

Es senador por Formosa, provincia que estuvo en el centro de la política por el manejo de las libertades individuales en el marco de la pandemia. Hubo conflicto político, intervino la Corte, un organismo internacional. ¿Qué se hizo bien, qué autocrítica tiene?

Hay que ver el contexto. Cuando eso empezó, los profesionales nos dijeron: esto no tiene cura ni tiene vacuna. Solo tenemos cuidados y los que se contagian hay que aislarlos. Cada provincia tenía tiene su estructura sanitaria y su equipo médico, y no sabíamos cuánto iba a durar. Por eso se armó un protocolo riguroso. ¿El resultado cuál fue? En diciembre del año pasado teníamos 58 casos activos y un fallecido. Después de las aperturas ordenadas, tenemos más de 1100 muertos y tuvimos a milímetros de la saturación del sistema de Salud.

Macri tenía posibilidad de ser reelecto y pudo. La reelección es el consenso que te presta la gente. Lo que pueden exhibir algunos gobernadores es una administración impecable. Formosa no tiene déficit, ni deuda, y tiene más de 100 obras para inaugurar.

Pero hubo críticas muy fuertes…

La oposición comenzó a trabajar para desdibujar la imagen del gobierno porque el éxito que tenía Formosa era muy fuerte en todo el país. Agravado, además, porque estamos pegados a Paraguay tiene una situación que era de saturación total. A nadie le gusta vivir en Emergencia, a nadie le gusta cerrar comercios. Pero fueron medidas necesarias y ahora fíjese una cosa: el juez que dictó esas medidas es candidato del PRO y la UCR.

Si, Carbajal.

Y su compañera de lista era la que hacía las demandas. O sea que la imparcialidad de la Justicia y ahora son, ambos, candidatos de la oposición.

Ahora: la polémica en torno a Formosa se apoya sobre un gobernador como Gildo Insfán con mucho tiempo en el poder, esto del dominio feudal.

Es una idea de acá. De la Rua podía ser reelecto y no fue reelecto.

Se fue antes.

Porque fue un muy mal gobierno. Macri tenía posibilidad de ser reelecto y tampoco pudo. Bueno, la reelección es el consenso que te presta la gente. Lo que pueden exhibir algunos gobernadores es una administración impecable. Formosa no tiene déficit, no tiene deuda, y en este momento, hay más de 100 obras para inaugurar. Se hicieron más de 1400 escuelas. Se hizo una reparación histórica que tuvieron muy pocas provincias. Rutas pavimentadas, un sistema de comunicaciones, el sistema de energía, se le dio título de propiedad a casi 8000 productores minifundistas. Entonces, la gente siente que es una persona que ha cumplido con el trabajo que se le encomendó y cuando se lo mide a Gildo siempre sobrepasa el 60%. La discusión es si queremos otro candidato pero cuando todos buscan un candidato que pase los 50 puntos, acá ya tenemos uno y pasa los 60 puntos. Y hay un desprecio por la decisión: lo que le votaron De la Rúa, acá en la capital, y votaron a Macri, no quieren enseñar a nosotros como votar

La objeción es sobre la reelección indefinida…

Acá dicen que Mayans la comparó con Merkel. ¿Por qué Merkel puede tener cinco períodos y un gobernador de una provincia argentina no puede? No está prohibido en Alemania.

El punto es la instancia de la reelección indefinida..

Vaya acá al norte de la provincia Buenos Aires, pasando la general Paz, el intendente radical.

Gustavo Posse en San Isidro.

¿Cuánto hace que está Posse? Y de él no dicen que es un señor feudal ¿no? ¿Por qué no la atacan a Posse? Porque no no es peronista. Hay que reconocer que el país está conformado por gente que no quiera al peronismo y Gildo representa al peronismo. Y si uno escarba un poquitito en la que se dice prensa independiente…

¿Larreta es más moderado que Macri? ¿Con Larreta como jefe se puede una relación más civilizada que con Macri como jefe?

A Larreta lo veo mejor preparado. Y tiene capacidad de diálogo. Pero él sostiene lo que hizo Macri, lo que Macri hizo mal.

PI

Etiquetas
stats