Siguen las sospechas
Karina Milei sostiene a Adorni mientras el Gobierno procesa el impacto de su declaración jurada
Anoche, mientras intentaba explicar el origen de su patrimonio en los estudios de LN+, Manuel Adorni se permitió una pausa para hablar de otra cosa. Contó que este jueves pensaba llevarle una torta a Patricia Bullrich por su cumpleaños. La escena buscaba transmitir normalidad en medio de una de las semanas más difíciles desde que llegó al Gobierno. Pero para cuando amaneció en la Casa Rosada, el clima estaba lejos de parecerse al de una celebración. La presentación de su declaración jurada patrimonial, la admisión pública de que durante años mantuvo ahorros “en negro” junto a su esposa y la polémica por la adhesión de ambos al régimen simplificado de Ganancias habían dejado abiertas más preguntas de las que cerraron.
A diferencia de otras crisis recientes, la estrategia desplegada por Adorni durante las últimas horas no fue diseñada por la mesa política libertaria ni coordinada con el núcleo duro que rodea a Javier Milei. Según pudo saber elDiarioAR, la documentación presentada ante la Oficina Anticorrupción y la posterior entrevista televisiva fueron preparadas por un reducido grupo de abogados y contadores ligados al jefe de Gabinete. El dato no pasó inadvertido dentro del oficialismo. Tampoco sus consecuencias.
Las primeras lecturas que circularon este jueves entre funcionarios y dirigentes libertarios estuvieron lejos del entusiasmo. Nadie discute que Adorni sigue siendo uno de los dirigentes más cercanos a Karina Milei ni que conserva, por ahora, el respaldo de la secretaria general de la Presidencia. Sin embargo, la entrevista no consiguió dejar atrás las dudas que sobrevuelan sobre su situación patrimonial. Hay quienes comenzaron a reavivar un debate silencioso que atraviesa desde hace meses a la cúpula libertaria. ¿Quién podría ocupar el lugar de Adorni si la presión judicial o política terminará obligándolo a concentrarse exclusivamente en su defensa?
En la Casa Rosada nadie cuestionó la solvencia con la que Adorni enfrentó la entrevista televisiva, pero se remarcó que la estrategia fue concebida por fuera de los canales habituales de decisión del oficialismo. “Lo que mostró y lo que explicó fue una construcción exclusivamente de su entorno más cercano”, sintetizaron. Para algunos funcionarios, la explicación ayudó a completar el rompecabezas judicial. Para otros, abrió interrogantes políticos que hasta ese momento no existían.
Es que, durante meses, el jefe de Gabinete había insistido en que su situación patrimonial estaba debidamente informada ante los organismos correspondientes. Sin embargo, este miércoles por la noche incorporó nuevos elementos para justificar la evolución de sus bienes, como ganancias obtenidas con inversiones en bitcoin y hasta una herencia y ahorros no declarados acumulados durante años junto a su esposa, Bettina Angeletti.
En ese marco, algunos dirigentes incluso empiezan a observar con otros ojos ciertos movimientos recientes de Karina Milei. Como reveló Delfina Celichini en La Nación, la cena que compartió esta semana con Sandra Pettovello, Martín Menem y otros referentes libertarios en un restaurante de Villa Urquiza fue leída por algunos sectores como una demostración de cohesión interna. Otros, en cambio, la interpretaron como una señal de que la secretaria general ya comenzó a pensar escenarios alternativos.
Por ahora, no obstante, esas especulaciones chocan contra un mismo límite. La propia hermana del Presidente sigue siendo el principal ariete político del jefe de Gabinete. Ninguno de los integrantes de la mesa política salió este jueves a respaldar a Adorni públicamente en las redes sociales, pero tampoco hubo señales de ruptura. Pero si una dirigente tan central para el oficialismo como Patricia Bullrich ya habla de una “omisión ética”, ¿qué ocurrirá si la causa judicial suma nuevos capítulos o aparecen más preguntas sobre el patrimonio del funcionario?
La entrevista en LN+ tenía la intención de cerrar un capítulo. Sin embargo, dentro y fuera del Gobierno existe la sensación de que apenas constituyen el primer movimiento de una estrategia defensiva que todavía no terminó de desplegarse. Si el fiscal Gerardo Pollicita decide profundizar las medidas de prueba o aparecen nuevos interrogantes sobre los movimientos patrimoniales del matrimonio, Adorni deberá encontrar argumentos adicionales a los que ofreció anoche. La incógnita pasa ahora por la capacidad de sostener en el tiempo una explicación que resista simultáneamente el escrutinio de los tribunales, de la opinión pública y de sus propios compañeros de Gobierno.
PL/MC