Más presión social: la izquierda y Grabois vuelven a encontrarse en una protesta contra el Gobierno

“Ahora comienza una serie de protestas callejeras”, anunció el martes Hugo Yasky desde la marcha de las antorchas en homenaje a Evita que recorrió parte de la avenida 9 de Julio. Arriba del escenario se juntó con Pablo Moyano, que fue mucho más virulento: “​​La patria está en peligro. La calle es peronista”, lanzó y apuntó sin titubear contra Arcor, el Grupo Clarín y Mercado Libre. La movilización de la CTA y el tercio de la CGT más ligada al moyanismo fue un anticipo de lo que serán las próximas semanas: habrá varios piquetes distintos, pero con el mismo marco de crisis de fondo, la inflación récord y la necesidad de que la plata llegue a fin de mes.

En las próximas 72 horas habrá tres protestas importantes: el Polo Obrero (PO) y la Unidad Piquetera opositora al Gobierno coparán este jueves la Plaza de Mayo para reclamar contra el ajuste de Silvina Batakis al frente de Economía. Tendrán el apoyo de Juan Grabois, según supo elDiarioAR por parte de los dirigentes detrás de la marcha que reclamará un bono de 20.000 pesos para jubilados, monotributistas y precarizados.

Sin llevar banderas propias frente a la Casa Rosada, el MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos) de Grabois hará una asamblea a media mañana en el Obelisco para profundizar con su reclamo por la implementación de un salario básico universal. Desde allí, el dirigente de máxima confianza de Cristina Kirchner caminará a Plaza de Mayo para “saludar” a Eduardo Belliboni, el referente del PO con quien tiene diálogo fluido.

El martes Grabois volvió a apuntar contra el Gobierno por la implementación del “dólar soja”. “¿Cuánta indignidad somos capaces de soportar?”, se preguntó en sus redes sociales.

A su vez, el PO vinculó el bono que el jefe de Estado anunció para los beneficiarios de los planes sociales con sus continuas protestas. “La medida, aunque insuficiente, es una primera victoria del movimiento piquetero combativo contra el ajuste”, expresó en un comunicado. “Está conquista del bono refuerza la necesidad de salir a la calle por las reivindicación inmediatas de los trabajadores, las cuales no se agotan con un ”plus“ de emergencia”, completaron.

Además de la marcha a Plaza de Mayo, este mismo jueves desde las 9, en las inmediaciones de la Corte Suprema de Justicia habrá un acto “contra la criminalización de la protesta social”. Se juntarán los piqueteros opositores con dirigentes de toda la UTEP, la central oficialista que tiene al Movimiento Evita de Emilio Pérsico como la organización de mayor peso. La semana pasada ya se habían mostrado juntos en la masiva movilización que hubo en Jujuy, contra la decena de allanamientos a locales, comedores y dirigentes sociales que ordenó la justicia en la provincia gobernada por el radical Gerardo Morales.

La Rural y San Cayetano

El anuncio de la implementación de un “dólar soja” para que los exportadores liquiden los granos cosechados tampoco cambiará la protesta agendada para el sábado frente a la tradicional exposición de La Rural. Detrás de ese piquete está Daniel Menéndez, coordinador nacional de Somos-Barrios de Pie, organización oficialista también aliada a la UTEP, y a su vez subsecretario de Políticas de Integración y Formación del Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Juan Zabaleta.

Menéndez definirá hoy en una reunión cómo será la modalidad de la protesta y el recorrido hacia Palermo. “Hay una extorsión de los sectores concentrados del campo que generaron, a partir de la disparada del dólar blue, un proceso inflacionario en los últimos días”, acusó el dirigente en diálogo con elDiarioAR.

Los ruralistas, a su vez, creen que directamente detrás de la presión callejera está la Casa Rosada. “Es inadmisible que pase algo así. El Presidente se reúne con un grupo de piqueteros y de esa reunión sale que van a ir a hacer un piquete a un lugar donde hay gente trabajando y visitantes de la ciudad tratando de tomar contacto de esas fuerzas productivas”, dijo anoche a LN+ Luis Miguel Etchevehere, ex ministro de agricultura con Mauricio Macri y expresidente de la Sociedad Rural Argentina.

Mientras para la semana próxima no se descartan nuevas protestas –sobre todo de la izquierda, que ya desde comienzos de años continuamente reclama por la apertura de más planes sociales y un salario básico de $105 mil–, el domingo 7 de agosto será otra fecha clave. El Día de San Cayetano la UTEP, que se originó durante el macrismo como “los Cayetanos”, espera movilizar unas 500 mil personas desde el santuario en Liniers hasta el microcentro porteño. 

Diez días después, el 17 de agosto, la CGT y la CTA confluirán en la protesta “contra los formadores de precios”. Tendrán el apoyo del Movimiento Evita y podría ser una jornada de paro general, porque es muy probable que se plieguen –con otros reclamos– la Unidad Piquetera con cortes en los principales acceso a la Capital Federal.

“Ahora comienza una serie de protestas callejeras”, anunció el martes Hugo Yasky desde la marcha de las antorchas en homenaje a Evita que recorrió parte de la avenida 9 de Julio. Arriba del escenario se juntó con Pablo Moyano, que fue mucho más virulento: “​​La patria está en peligro. La calle es peronista”, lanzó y apuntó sin titubear contra Arcor, el Grupo Clarín y Mercado Libre. La movilización de la CTA y el tercio de la CGT más ligada al moyanismo fue un anticipo de lo que serán las próximas semanas: habrá varios piquetes distintos, pero con el mismo marco de crisis de fondo, la inflación récord y la necesidad de que la plata llegue a fin de mes.

En las próximas 72 horas habrá tres protestas importantes: el Polo Obrero (PO) y la Unidad Piquetera opositora al Gobierno coparán este jueves la Plaza de Mayo para reclamar contra el ajuste de Silvina Batakis al frente de Economía. Tendrán el apoyo de Juan Grabois, según supo elDiarioAR por parte de los dirigentes detrás de la marcha que reclamará un bono de 20.000 pesos para jubilados, monotributistas y precarizados.

Sin llevar banderas propias frente a la Casa Rosada, el MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos) de Grabois hará una asamblea a media mañana en el Obelisco para profundizar con su reclamo por la implementación de un salario básico universal. Desde allí, el dirigente de máxima confianza de Cristina Kirchner caminará a Plaza de Mayo para “saludar” a Eduardo Belliboni, el referente del PO con quien tiene diálogo fluido.

El martes Grabois volvió a apuntar contra el Gobierno por la implementación del “dólar soja”. “¿Cuánta indignidad somos capaces de soportar?”, se preguntó en sus redes sociales.

A su vez, el PO vinculó el bono que el jefe de Estado anunció para los beneficiarios de los planes sociales con sus continuas protestas. “La medida, aunque insuficiente, es una primera victoria del movimiento piquetero combativo contra el ajuste”, expresó en un comunicado. “Está conquista del bono refuerza la necesidad de salir a la calle por las reivindicación inmediatas de los trabajadores, las cuales no se agotan con un ”plus“ de emergencia”, completaron.

Además de la marcha a Plaza de Mayo, este mismo jueves desde las 9, en las inmediaciones de la Corte Suprema de Justicia habrá un acto “contra la criminalización de la protesta social”. Se juntarán los piqueteros opositores con dirigentes de toda la UTEP, la central oficialista que tiene al Movimiento Evita de Emilio Pérsico como la organización de mayor peso. La semana pasada ya se habían mostrado juntos en la masiva movilización que hubo en Jujuy, contra la decena de allanamientos a locales, comedores y dirigentes sociales que ordenó la justicia en la provincia gobernada por el radical Gerardo Morales.

La Rural y San Cayetano

El anuncio de la implementación de un “dólar soja” para que los exportadores liquiden los granos cosechados tampoco cambiará la protesta agendada para el sábado frente a la tradicional exposición de La Rural. Detrás de ese piquete está Daniel Menéndez, coordinador nacional de Somos-Barrios de Pie, organización oficialista también aliada a la UTEP, y a su vez subsecretario de Políticas de Integración y Formación del Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Juan Zabaleta.

Menéndez definirá hoy en una reunión cómo será la modalidad de la protesta y el recorrido hacia Palermo. “Hay una extorsión de los sectores concentrados del campo que generaron, a partir de la disparada del dólar blue, un proceso inflacionario en los últimos días”, acusó el dirigente en diálogo con elDiarioAR.

Los ruralistas, a su vez, creen que directamente detrás de la presión callejera está la Casa Rosada. “Es inadmisible que pase algo así. El Presidente se reúne con un grupo de piqueteros y de esa reunión sale que van a ir a hacer un piquete a un lugar donde hay gente trabajando y visitantes de la ciudad tratando de tomar contacto de esas fuerzas productivas”, dijo anoche a LN+ Luis Miguel Etchevehere, ex ministro de agricultura con Mauricio Macri y expresidente de la Sociedad Rural Argentina.

Mientras para la semana próxima no se descartan nuevas protestas –sobre todo de la izquierda, que ya desde comienzos de años continuamente reclama por la apertura de más planes sociales y un salario básico de $105 mil–, el domingo 7 de agosto será otra fecha clave. El Día de San Cayetano la UTEP, que se originó durante el macrismo como “los Cayetanos”, espera movilizar unas 500 mil personas desde el santuario en Liniers hasta el microcentro porteño. 

Diez días después, el 17 de agosto, la CGT y la CTA confluirán en la protesta “contra los formadores de precios”. Tendrán el apoyo del Movimiento Evita y podría ser una jornada de paro general, porque es muy probable que se plieguen –con otros reclamos– la Unidad Piquetera con cortes en los principales acceso a la Capital Federal.

“Ahora comienza una serie de protestas callejeras”, anunció el martes Hugo Yasky desde la marcha de las antorchas en homenaje a Evita que recorrió parte de la avenida 9 de Julio. Arriba del escenario se juntó con Pablo Moyano, que fue mucho más virulento: “​​La patria está en peligro. La calle es peronista”, lanzó y apuntó sin titubear contra Arcor, el Grupo Clarín y Mercado Libre. La movilización de la CTA y el tercio de la CGT más ligada al moyanismo fue un anticipo de lo que serán las próximas semanas: habrá varios piquetes distintos, pero con el mismo marco de crisis de fondo, la inflación récord y la necesidad de que la plata llegue a fin de mes.