Congreso Sistema electoral

Primer traspié legislativo de Milei: paran el avance de la boleta única y no hay votos para que sea ley

La instauración de la boleta única —el instrumento de votación que en algunas provincias reemplazó a la tradicional boleta partidaria— tiene media sanción de Diputados para que sea utilizada para elegir cargos nacionales, y fue incluida en el temario de sesiones extraordinarias del presidente Javier Milei. El Senado tomó la posta este miércoles, en un plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Constitucionales, con la intención de La Libertad Avanza y de sus bloques aliados, como el PRO y la UCR, de firmar dictámenes. Pero la firma de dictámenes, que dejaba a este asunto listo para ser debatido en el recinto, fue postergada sin fecha.

Fue el primer traspié legislativo para el gobierno de Milei, cuyo espacio político, debido a su insuficiencia numérica en ambas cámaras, está obligado a negociar para cumplir sus objetivos. Este traspié se sumó al que había sufrido más temprano: la suspensión del capítulo laboral del súper DNU.

Por lo pronto, el plenario pasó a un cuarto intermedio hasta la semana próxima con el propósito formal de enriquecer el debate sobre la boleta única aunque en el fondo se trata de una victoria parlamentaria del kirchnerismo, que está abiertamente en contra de este instrumento y quiere sostener la vigencia de la tradicional boleta partidaria con el argumento de que el actual sistema funciona muy bien.

Argumentos a favor y en contra de la boleta única

La UCR, el PRO y el oficialismo, en cambio, sostienen que la boleta única tiene una serie de ventajas respecto de la herramienta actual: resaltan que es una sola boleta por cada votante y que la impresión la realiza el Estado, sin la participación de los partidos políticos, que en muchos casos suelen financiar las campañas con el dinero de las boletas que reciben del Estado; que los fiscales no deben ir a chequear los posibles faltantes de boletas porque con la boleta única en el cuarto oscuro no hay nada; que los cuartos oscuros pueden ser más chicos o directamente boxes de votación, y no necesariamente usar un aula entera para un solo elector por vez, lo que podría agilizar el proceso electoral; que es más económica y que es ecológicamente sostenible.

Los detractores de la bolta única —que se usa para elegir gobernador y otros cargos locales en provincias como Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Salta, además de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires— señalan que como consecuencia de la enorme oferta electoral los electores podrían tener que marcar su decisión en boletas del tamaño de afiches de la calle; y que la boleta única tampoco resuelve el problema de la lista sábana, que es cerrada y bloqueada, porque uno vota una lista completa y no puede elegir candidatos de una u otra lista. Además, que en la boleta única no figura la oferta completa de candidaturas.

La senadora jujeña de Unión por la Patria Carolina Moisés planteó un dificultad para convalidar, tal cual está, el texto de la media sanción de Diputados, como pretenden LLA, la UCR y el PRO. “Hay una contradicción, que es que el proyecto de la ley ómnibus (que envió el Gobierno y se tramita en Diputados) elimina las PASO y en este proyecto hay un capítulo entero sobre las PASO. No podemos legislar por duplicado, sobre algo que está por tratarse de modo contrario en la Cámara de Diputados”, dijo en el plenario de comisiones de este miércoles.

Pareció un jaque mate. Pero el oficialista Juan Carlos Pagotto (La Libertad Avanza-La Rioja), presidente de la comisión de Justicia, señaló que, a su criterio, “no hay un conflicto normativo con tratar aquí, en el Senado, este proyecto de ley de Boleta Única de Papel y que en Diputados se comience a tratar la reforma del sistema electoral”.

“Que me vengan a apurar...”

“Nosotros creemos que esto ha sido ampliamente debatido en Diputados. Coincido con que debemos pasar a un cuarto intermedio para la semana que viene para encontrar los consensos pero es importante no dilatar el tratamiento del proyecto”, dijo el senador por Corrientes Eduardo “Peteco” Vischi, presidente del bloque radical. “Pensé que hoy íbamos a firmar dictamen, estuvimos más de dos años para tratar este proyecto, el pueblo nos está mirando y ahora nos va a volver a juzgar, teníamos la oportunidad, pero es otro día triste”, dijo, a su turno, Alfredo de Angeli, senador del PRO por Entre Ríos.

En la oposición, el peronista correntino Carlos “Camau” Espínola protestó contra lo que consideró un “apuro” del oficialismo para dictaminar la media sanción de Diputados tal cual fue girada al Senado y sentenció: “Nosotros estamos para legislar y tomarnos el tiempo suficiente para que las decisiones sean acordes a cada una de nuestras miradas. Después, que me vengan a apurar o que nos vengan a apurar... Creo que el Senado tiene facultad de revisar, de debatir y, fundamentalmente, de encontrar los consensos”.

Fue Espínola, precisamente, quien planteó la moción de pasar a un cuarto intermedio y “tratar de sacar dictamen la semana que viene”. Espínola no pertenece a Unión por la Patria y su acompañamiento, como el de otros bloques no kirchneristas, es clave para que la boleta única pueda ser ley, con la actual composición de la Cámara de Senadoress, sumamente adversa al gobierno de Milei.

El camporista rionegrino Martín Doñate pidió, una vez aprobada la moción de Espínola, invitar a una larga lista de expositores, entre los cuales enumeró a representantes “de la Cámara Nacional Electoral, de la Justicia Federal con competencia electoral, de organizaciones no gubernamentales vinculadas con la temática y, también, a apoderados de partidos políticos”.

“Sería muy bueno que hagamos una jornada intensiva de debate sobre esta ley y poder pulir el proyecto para que tengamos la mejor herramienta posible”, planteó Doñate.

Cómo están los números

El kirchnerismo, sin embargo, está en contra de la boleta única, por eso su estrategia es demorar la discusión. En la Cámara de Diputados el proyecto obtuvo media sanción el 8 de junio de 2022 por obra y gracia de la oposición más numerosa al gobierno de Alberto Fernández, Juntos por el Cambio, y otros espacios provinciales. El tablero terminó 132 votos afirmativos contra 104 negativos (todos, del Frente de Todos), 4 abstenciones y 17 ausentes.

En el Senado el ex Frente de Todos, ahora Unión por la Patria, junta entre sus dos bloques 33 de los 72 senadores. Como se trata de una ley electoral, la iniciativa debe reunir sí o sí al menos 37 votos afirmativos el día de la sesión. La tarea no es sencilla: la suma de todos los bloques no kirchneristas es 39. Es decir que no solamente deben reunir un consenso amplísimo para cumplir el cometido sino tratar de que ninguno de ellos se resfríe o pierda el vuelo para llegar al recinto.

JJD