La estrategia para 2027
Con la reelección en el horizonte, Milei volvió a reunir a sus legisladores para blindar su plan económico
Apenas doce días después del primer encuentro convocado tras la salida de Manuel Adorni, Javier Milei volvió a reunir este lunes a diputados y senadores de La Libertad Avanza en la Casa Rosada. El encuentro, que se extendió durante buena parte de la tarde en el Salón Héroes de Malvinas, tuvo un objetivo concreto: comenzar a delinear la estrategia parlamentaria para aprobar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas que el Presidente considera más trascendentes de todo su programa económico.
La reunión estuvo encabezada por Milei junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y contó además con la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; la presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La foto volvió a mostrar a la nueva mesa política del oficialismo apenas dos semanas después del recambio de gabinete.
En la Casa Rosada reconocen que la estabilización macroeconómica y la estrategia electoral forman parte de un mismo plan. “La prioridad es la reelección”, sintetizan cerca de Karina Milei. Bajo esa lógica, buena parte del paquete legislativo que impulsa el oficialismo busca blindar el programa económico antes de que comience la campaña de 2027. La reforma del Banco Central ocupa un lugar central dentro de ese esquema, junto con la eliminación de las PASO, la reforma política, las modificaciones al régimen de Zona Fría y los cambios previstos para la ley de Inocencia Fiscal.
El clima previo fue bastante más relajado que el que predominó durante los meses atravesados por la crisis de Adorni. Antes de ingresar, varios diputados libertarios matizaron la espera con comentarios sobre el Mundial y el partido que le espera a la Selección argentina el miércoles próximo, cuando enfrentará a Inglaterra. “¡El que no salta es un inglés!”, arengó Lilia Lemoine, que formó parte del grupo. Recién después de esos minutos de charla informal comenzó una reunión en la que el Gobierno buscó volver a poner el foco sobre las reformas económicas y dejar atrás definitivamente el escándalo que monopolizó la agenda política durante buena parte del primer semestre.
La convocatoria confirmó el cambio de dinámica que comenzó a instalarse en el oficialismo tras el desembarco de Santilli en la Jefatura de Gabinete. Si durante buena parte del primer semestre la agenda política quedó absorbida por la crisis que derivó en la salida de Adorni, la Casa Rosada intenta ahora recuperar la iniciativa y volver a discutir reformas. La sucesión de reuniones con legisladores, gobernadores y funcionarios forma parte de esa nueva etapa.
La actividad política en Balcarce 50 comenzó varias horas antes del encuentro con los bloques oficialistas. A las 11, Santilli recibió en la Casa Rosada al gobernador de San Luis, Claudio Poggi, uno de los mandatarios con los que el oficialismo mantiene un vínculo más aceitado. Durante la reunión, ambos repasaron la agenda compartida entre la Nación y la provincia y coincidieron en la necesidad de avanzar con todas las iniciativas que impulsa el Gobierno.
La reunión con Poggi volvió a exhibir el papel que Milei espera de su nuevo jefe de Gabinete. Mientras el Presidente concentra sus esfuerzos en el rumbo económico y Karina Milei ordena la estrategia política, Santilli comenzó a desplegar la tarea para la que fue convocado: continuar aceitando los puentes con gobernadores y reunir los apoyos necesarios para que las reformas del oficialismo consigan atravesar el Congreso.
Clase magistral
Más que una reunión política tradicional, el encuentro terminó convirtiéndose en una clase magistral sobre el Banco Central. Según reconstruyó elDiarioAR a partir de asistentes, Milei habló durante alrededor de dos horas y media, un tiempo considerablemente menor al de la cumbre anterior, que se había extendido por más de cinco horas entre exposición y pausas. “No fue tan terrible como la vez anterior”, ironizó uno de los presentes al finalizar el encuentro.
El Presidente dedicó prácticamente toda su exposición a explicar los fundamentos de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y evitó desviarse hacia otros temas políticos. A diferencia de otras reuniones con legisladores, no recurrió a sus habituales bromas ni derivó en largas digresiones económicas. “No tiró ningún chiste. Habló solamente de esta cuestión del Banco Central”, resumió un legislador.
Aunque el proyecto todavía continúa siendo elaborado por los equipos del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, Milei detalló cuáles serán sus principales ejes. Según los asistentes, la iniciativa buscará revertir aspectos de la reforma impulsada durante la gestión de Martín Guzmán, reforzar que la preservación del valor de la moneda sea el objetivo central de la autoridad monetaria, impedir por ley que el Banco Central vuelva a financiar al Tesoro o distribuya utilidades contables sin respaldo y endurecer los mecanismos para la remoción de sus autoridades. El propósito, sintetizó uno de los participantes, es “brindarle al Banco Central un nivel de estabilidad y de independencia mucho mayor”.
El Presidente también anticipó que la modificación de la Carta Orgánica estará acompañada por un conjunto de iniciativas complementarias. Entre ellas volvió a mencionar la denominada “ley de shutdown”, con la que pretende impedir que el Estado continúe ampliando el gasto una vez agotadas las partidas presupuestarias aprobadas por el Congreso. En el oficialismo descuentan que el paquete comenzará a debatirse después del receso parlamentario y que la reforma del Banco Central tendría su punto de partida en el Senado.
En ese sentido, varios legisladores se retiraron del encuentro con la idea de que la reforma del Banco Central será uno de los principales ejes del segundo semestre. “El Presidente expuso los fundamentos para la reforma, fue muy interesante. Va en línea con generar una economía que vaya hacia adelante y que pueda sostener el equilibrio fiscal. Estaremos esperando que llegue el proyecto”, sostuvo el senador Pablo Cervi al abandonar la reunión.
La reforma tiene una fuerte carga simbólica. Antes de llegar a la Casa Rosada, una de las principales banderas políticas de Milei era “dinamitar” el Banco Central, al que responsabilizaba por la inflación crónica de la Argentina y definía como “una estafa”. Hace varios años, en su obra de teatro, El Consultorio de Milei, incluso rompía una piñata con la forma del edficio ubicado en Reconquista 266. “¡Hijo de puta! Vos fuiste creado para cagarle la vida a los argentinos. ¡La locura no es que no existas, la locura es que existas!”, gritaba Milei sobre el escenario, antes de molerla a golpes.
Dos años y medio después de asumir la Presidencia, aquella “misión de vida” mutó a un objetivo mucho más modesto: ya no eliminar la institución, sino rediseñarla para limitar por ley el margen de acción de los futuros gobiernos y convertir la independencia de la autoridad monetaria en uno de los pilares permanentes de su programa económico. Todo puede resurmise en aquel célebre slogan de campaña estadounidense: Es la política, estúpido.
PL/CRM