La carrera por Buenos Aires

Santilli acelera, Pareja retrocede y emerge el “nenismo”: la nueva disputa por el poder libertario bonaerense

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Durante más de dos años, Sebastián Pareja fue el dueño del territorio bonaerense de La Libertad Avanza. Armó el partido desde abajo, repartió responsabilidades y construyó una estructura que lo llevó a imaginarse como el candidato natural del oficialismo para disputar la gobernación de la provincia de Buenos Aires en 2027. Sin embargo, en apenas unas semanas el tablero empezó a modificarse. La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete no sólo alteró el organigrama de la Casa Rosada, sino que abrió una nueva etapa en la interna libertaria. Los primos Menem comenzaron a intervenir el armado de Pareja y hay rumores de desembarco de dirigentes del PRO en lugares que hasta ahora respondían exclusivamente al presidente de La Libertad Avanza bonaerense.

Lo que está en discusión ya no es solamente el control del partido. Lo que empezó a ordenarse es la carrera hacia 2027 en el distrito más importante del país. La pregunta que comenzó a recorrer los despachos libertarios es quién reúne hoy las mejores condiciones para enfrentar al peronismo en “la madre de todas las batallas”.

Hasta hace pocas semanas, la respuesta parecía relativamente sencilla. Con el respaldo de Karina Milei, Pareja construyó una red de coordinadores seccionales, referentes municipales y dirigentes territoriales que tuvo como principal herramienta de expansión las delegaciones de Anses y PAMI distribuidas por toda la provincia. Esos organismos funcionan como puntos de apoyo para la construcción política cotidiana. Desde allí se distribuyen recursos y se consolida una presencia territorial que ningún partido puede darse el lujo de despreciar en un distrito de semejante dimensión.

El ascenso de Santilli parece haber modificado esa lógica. Dentro de la Casa Rosada empezó a imponerse una mirada mucho más pragmática, atravesada por una convicción que fue ganando fuerza a medida que el Gobierno dejó atrás su etapa fundacional: la reelección de Milei exige ampliar la base política del oficialismo y competir con los dirigentes más competitivos, aun cuando no hayan formado parte del núcleo original de La Libertad Avanza.

En ese esquema, el flamante jefe de Gabinete aparece con ventajas difíciles de discutir. Su nivel de conocimiento público, su experiencia de gestión, sus vínculos con intendentes y dirigentes del PRO y su capacidad para tender puentes con sectores del empresariado lo convierten, dentro del oficialismo, en un dirigente con un volumen político que ningún referente libertario bonaerense logró construir por sí solo. ¿Le alcanzará con la plataforma institucional que le ofrece ser ministro coordinador para ganar centralidad y capitalizarlo electoralmente?

¿Nene Vera 2027?

Sin embargo, la reconfiguración de la interna libertaria no termina en la disputa entre Santilli y Pareja. Mientras el primero consolida su proyección hacia la gobernación y el segundo intenta preservar una estructura que ya no controla en soledad, otro dirigente comenzó a ganar volumen dentro del esquema de La Libertad Avanza provincial. Se trata de Ramón “Nene” Vera, un operador territorial cuya influencia resulta inversamente proporcional a su exposición pública y que, después de años moviéndose entre bambalinas, empezó a insinuar que también quiere jugar un papel propio en la discusión por el futuro del espacio.

La historia de Vera resume varias de las contradicciones que atravesaron a La Libertad Avanza desde antes incluso de su llegada al poder. En Moreno es una figura conocida desde hace décadas y también una de las más polémicas. Antes de desembarcar en el universo libertario construyó toda su carrera dentro del peronismo y en 2019 fue candidato a intendente por el Frente de Todos, un antecedente que sus detractores nunca dejaron de recordarle. Precisamente por ese recorrido fue uno de los blancos preferidos de Las Fuerzas del Cielo, la organización referenciada en Santiago Caputo, cuyos dirigentes lo señalan como un representante de esa “vieja política” que Milei había prometido reemplazar.

Sin embargo, Vera logró sobrevivir a esa ofensiva que se extendió a lo largo de todo el 2025. Según pudo saber elDiarioAR, lo hizo gracias a un activo mucho más determinante que las discusiones ideológicas: el manejo de buena parte del flujo de financiamiento político de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, un recurso que terminó convirtiéndolo en un actor imposible de desplazar incluso para quienes cuestionaban su pasado. Mientras otros dirigentes acumulaban presencia mediática, el “Nene” siguió construyendo influencia dentro de la organización. Su hija, Andrea Vera, llegó a la Cámara de Diputados y él comenzó a recorrer distintos municipios con un objetivo que ya no esconde frente a sus interlocutores: dejar de ser únicamente un armador para transformarse también en una referencia electoral con vistas a 2027.

En distintos sectores del oficialismo ya empezó a hablarse, incluso con algo de ironía, del surgimiento del “nenismo”. No se trata todavía de una corriente formal ni de una línea interna organizada, sino de la constatación de que Vera consiguió atravesar indemne todas las batallas internas y emerge como uno de los dirigentes con mayor capacidad para condicionar el futuro del armado bonaerense. Su crecimiento expresa, además, un fenómeno más amplio: la progresiva sustitución de las discusiones identitarias por una lógica mucho más pragmática, donde pesan menos las trayectorias políticas previas que la capacidad efectiva para aportar recursos, estructura y volumen territorial.

El malestar de abajo

La emergencia de Vera también empezó a ser leído como el síntoma de un malestar más profundo que atraviesa a buena parte de la dirigencia territorial de La Libertad Avanza. Lejos de la Casa Rosada, concejales frustrados y coordinadores seccionales observan con preocupación cómo el avance de los acuerdos con el PRO en sus municipios amenaza con reducir el espacio que durante los últimos dos años construyeron en cada distrito.

“No es un problema del Nene. El Nene es un emergente”, resumió ante elDiarioAR un dirigente bonaerense que participa del armado libertario desde 2023. “Lo del Nene es la punta de un iceberg que se agranda y se extiende. Forma parte de un clamor subterráneo de dirigentes que se cansaron de ser quienes hacen el catering para la fiesta electoral”, agregó.

El reclamo apunta directamente a la estrategia que empezó a desplegar la conducción nacional del partido, encabezada por Karina Milei. Según describen distintos referentes consultados, el costo político de los “pactos” recaen sobre quienes deben convivir todos los días con esas decisiones en los municipios. “Los acuerdos de arriba los pagan los territoriales en los Concejos Deliberantes, entregando lugares en las listas a dirigentes que después votan con los oficialismos peronistas”, sostuvo otro dirigente que sigue de cerca la interna bonaerense.

Detrás de ese diagnóstico aparece una discusión todavía más sensible: el valor que la conducción nacional les asigna a las estructuras locales. “Los territorios son vistos como piezas de canje para cerrar acuerdos, de los cuales además no reciben ninguna contraprestación. Sólo los recuerdan cuando llega el momento de fiscalizar, porque son el engranaje que permite cuidar los votos y después poner diputados, senadores y hasta los votos del Presidente”, cuestionó una fuente con llegada a la conducción provincial.

Ese descontento también alcanza uno de los principales argumentos utilizados para justificar el acercamiento con el PRO. Entre algunos libertarios crece la idea de que, el año pasado, el macrismo sobredimensionó su capacidad de fiscalización electoral para negociar lugares dentro del oficialismo. “Vendieron la fantasía de que garantizan la fiscalización y la cúpula de La Libertad Avanza la compró casi sin discutirla. Lo único que tienen es un puñado de fiscales de la Ciudad que, con buenos pagos, bajan al conurbano el día de la elección. Le pusieron mucho marketing y terminaron vendiéndolo como si fuera una maquinaria aceitada”, ironizó otro referente consultado.

En ese contexto, la irrupción de Ramón Vera deja de leerse únicamente como un proyecto personal. También empieza a expresar una reacción de dirigentes que sienten que, después de haber construido el partido en los municipios, quedaron relegados frente a una estrategia que privilegia los acuerdos de cúpula por sobre el desarrollo de la estructura propia. “Mientras el Colorado perdía su interna para gobernador defendiendo a Horacio Rodríguez Larreta en 2023 y diciendo que votar a Milei era dar un salto al vacío, nosotros defendíamos la boleta y el voto al Presidente en las tres elecciones de ese año”, sostuvo ante elDiarioAR un voz identificada con el incipiente “nenismo”.

PL/MG