En CABA y Mar del Plata
Secuestran más de US$367.000 en allanamientos por presuntas coimas vinculadas a Tandanor
La Policía Federal secuestró US$367.110 durante cinco allanamientos ordenados por el juez federal Sebastián Casanello en una causa que investiga presuntas coimas vinculadas al astillero estatal Tandanor.
Los procedimientos se realizaron en cuatro domicilios de la Ciudad de Buenos Aires y uno de Mar del Plata, informaron fuentes judiciales y policiales.
El principal investigado es Julio Eduardo Gallé, exgerente comercial de Tandanor, y la Justicia busca determinar si le exigió dinero al empresario Antonio Alejandro Napoleone, titular de Lucrimar SA, a cambio de condonarle una deuda que la compañía mantenía con el astillero estatal.
La deuda rondaba los US$200.000 y, según la hipótesis de los investigadores, Gallé habría ofrecido hacerla desaparecer a cambio de un pago. La maniobra investigada alcanzaría al menos los US$220.000.
Durante los allanamientos fueron secuestrados exactamente US$367.110, hallados entre un domicilio particular y una caja de seguridad ubicada en el microcentro porteño.
Además, los investigadores encontraron un recibo manuscrito por US$100.000 y $12,7 millones, junto con cartas documento, extractos bancarios, comprobantes de transferencias, contratos, una notebook, una computadora, una tablet y tres teléfonos celulares.
La causa se inició a partir de una auditoría interna realizada en Tandanor tras un cambio de autoridades. Las irregularidades detectadas derivaron en una denuncia presentada por la propia empresa.
Casanello delegó en mayo la investigación en la unidad especializada contra la corrupción de la Policía Federal, que ahora intenta reconstruir el circuito de los pagos bajo sospecha y determinar las responsabilidades de los involucrados.
Qué es TANDANOR
TANDANOR S.A.C.I. y N. es uno de los principales astilleros de la República Argentina y un referente en la región en materia de reparación y construcción de embarcaciones. Es una empresa cuyo paquete accionario pertenece en un 90% al Estado Nacional y el restante 10% a sus trabajadores y funciona bajo la órbita del Ministerio de Defensa de la Nación. A su vez, TANDANOR posee la administración del Astillero Almirante Segundo Storni y juntos conforman el Complejo Industrial y Naval Argentino (CINAR).
Fundado el 10 de noviembre de 1879 como Talleres Navales de Marina, el astillero fue consolidando su prestigio a lo largo del siglo XX bajo la denominación de Arsenal Naval Buenos Aires, incorporando avances tecnológicos y ampliando su capacidad de reparación naval.
En 1971 se constituyó TANDANOR bajo su actual denominación y modernizó su infraestructura con la incorporación del sistema Syncrolift, ampliando significativamente su capacidad operativa. En 2009 inició la reconstrucción y modernización del Rompehielos A.R.A. Almirante Irízar, uno de los proyectos más relevantes de su historia reciente. En 2010 se creó el Complejo Industrial y Naval Argentino (CINAR), integrando TANDANOR y el astillero Almirante Storni.
De acuerdo a la información de su página web, con más de 140 años de trayectoria, Tandanor “desarrolla actividades de reparación naval, construcción de buques y barcazas de diversa índole, trabajos de top side y servicios integrales para embarcaciones de gran porte, brindando soluciones técnicas para la industria naval a nivel nacional e internacional”.
TANDANOR está ubicado en la zona portuaria de la Ciudad de Buenos Aires, sobre el Canal Sur del Estuario del Río de la Plata, punto de conexión entre la Hidrovía Paraguay–Paraná y el océano Atlántico. Ubicado en la Dársena Sur del Puerto de Buenos Aires, el astillero cuenta con una infraestructura de alto nivel que incluye el Syncrolift más grande de Latinoamérica y los talleres Almirante Storni, con 55.000 metros cuadrados cubiertos. En sus 34 hectáreas operativas, Tandanor combina infraestructura de primer nivel con capacidad técnica especializada en reparación y construcción naval.
Su emplazamiento lo integra a uno de los principales corredores logísticos de Sudamérica. Desde aquí se accede a los puertos fluviales del sistema Paraná–Paraguay, a los principales puertos del Brasil y del Cono Sur, y a los puertos marítimos comerciales y turísticos de la Patagonia argentina. Esta localización estratégica permite atender tanto tráfico oceánico como fluvial, con acceso directo a rutas regionales e internacionales.
Con información de NA.