La interna libertaria

Villarruel en Chubut: agenda propia, choque con Milei y proyección a 2027

Aislada de su propio Gobierno y limitada a los quehaceres administrativos del Senado, Victoria Villarruel decidió viajar a Epuyén a visitar una de las zonas más afectadas por los incendios. No se sacó fotos, pero su ejército digital –que ella asegura que no maneja– se dedicó a cubrir cada momento. El mensaje era claro: mientras que Javier Milei se había limitado a publicar una imagen trucada de él saludando a un brigadista, su vicepresidenta había viajado a la zona del desastre. Eso fue lo que interpretó el Gobierno y eso fue lo que volvió a hacer chispear una interna que, cada vez que se enciende, vuelve a colocar a Villarruel en el mapa.

La vicepresidenta tiene un sitio de noticias dedicado exclusivamente a sus actividades que cuenta con un contador de kilómetros recorridos por el país. “Victoria Villarruel es la primer Vicepresidente de la Nación en recorrer el país. Victoria es federal”, reza la página, que también tiene un mapa pintado de celeste con todas las veces que la vice visitó cada provincia. Y la última, según se encarga en detallar el portal “Actualidad Vev”, fue Chubut, en donde “realizó una visita de bajo perfil” para recorrer algunas de las zonas más impactadas por los incendios forestales. 

No es la única web dedicada exclusivamente a Villarruel. Hay otro portal, llamado “Todo por Argentina”, que recopila su biografía, sus actividades y fotos de actos protocolares, su actividad académica y, una vez más, en un apartado bien grande, sus giras federales. Hay un despliegue especial para su militancia en defensa de los militares condenados por los delitos de lesa humanidad en la última dictadura argentina. 

Tienen la apariencia de portales institucionales, con una estética protocolar, prolija y corporativa que se asemeja a las webs de campaña. Tienen, a su vez, un relato que se repite y que, luego, se replica en usuarios de Twitter e Instagram con el mismo nombre. La “Victoria federal”: un perfil que Villarruel viene queriendo construir hace meses, desde que la guerra con los Milei llegó a un punto de no retorno y la vice empezó a necesitar configurar su propia identidad.

Pero no es oficial. O al menos eso sostienen en el despacho de la vice en el Senado, en donde insisten en que ella no trabaja ni con desarrolladores ni tuiteros. “Nosotros no tenemos una granja de trolls”, asegura, irónico, uno de sus pocos dirigentes de confianza. Y es que Villarruel, desde hace un año, comenzó a reducir más y más su círculo de confianza.

Primero echó al jefe de los “villarruelines”, Juan Martín Donato, y lo reemplazó por Mario “Pato” Russo, un consultor que participó del armado de Milei en 2021. Expulsó a su vocero y se peleó con el secretario administrativo del Senado, su amigo Eduardo Viramonte Olmos. Repatrió a Claudia Rucci, hija del sindicalista asesinado por Montoneros, y se rodeó de militares retirados, como Claudio Gallardo

Aislada y sin poder, Villarruel comenzó a replegarse cada vez más sobre sí misma y su mesa chica. El último golpe se lo dio Karina Milei, que fue la primera en declararle la guerra aún antes de ganar las elecciones, cuando designó a Patricia Bullrich como interventora del Gobierno en el Senado. Con Bullrich asumiendo el control en la Cámara alta, la vice se quedó casi sin poder de fuego. Se limitó a asumir el rol de gestora administrativa del Senado, como distribuir los despachos tras el recambio legislativo o anunciar un plan de retiro voluntario debido al ajuste presupuestario. 

Victoria 2027 y la guerra con el Gobierno

Con la visita a Chubut, sin embargo, Villarruel volvió a subir el perfil. El Gobierno se tomó su visita a Epuyén como una provocación y lo que podría haber sido una mera recorrida por una zona afectada por una catástrofe ambiental se convirtió, rápidamente, en insumo para la batalla interna. “Se equivocan. Porque cada vez que le pegan la hacen crecer”, admite, con sorna, un dirigente del entorno de la vice, y agrega: “Si ellos no hablan de ella, ella desaparece. Pero no se dan cuenta”. 

El Gobierno, mientras tanto, se dedicó a instalar que Villarruel había solicitado un helicóptero para sobrevolar la zona y que, incluso, se había bajado una línea específica para que no se lo habilitaran. “Todas las herramientas que dispone el Estado están destinadas exclusivamente a combatir el fuego. No están al servicio de la ‘alta política’. Parece mentira. Pero hay quienes todavía no lo entienden”, tuiteó el subsecretario de Prensa de Milei, Javier Lanari, poco después. 

El comentario de la “alta política” era un dardo directo a Villarruel, ya que la vice se había referido en el pasado a que en el Senado estaba presente “la alta política”, y la vice levantó el guante. Como respuesta, la vicepresidenta publicó un posteo en el que anunciaba que propondría a los senadores reformar el Código penal para endurecer las penas contra quienes inician los fuegos y para mejorar, a su vez, la “coordinación entre la Nación y las provincias”. 

En paralelo, las cuentas militantes no oficiales de la vice salieron a exponer a Milei por no haber viajado a Chubut. “La gente que pierde todo necesita ver a sus gobernantes de carne y hueso, no avatares. La realidad no se retoca con un posteo, se enfrenta poniendo el cuerpo”, posteó una de las cuentas, a modo de supuesta cita de Villarruel. En el entorno de la vice niegan haberlas operativizado, así como niegan tajantemente haber pedido un helicóptero para sobrevolar la zona de Chubut, pero sostienen, puertas adentro, un discurso similar. 

Es raro que digan que es una ‘muerta política’ cuando tiene un 40% de imagen positiva”, desliza un hombre de confianza de Villarruel, aludiendo a un off publicado en La Nación horas antes. 

Villarruel, afirman en su equipo, no tiene aún un plan para 2027. La vice insiste, siempre que puede, que ella no se correrá del camino institucional y que respaldará al Gobierno desde el rol que le corresponde. Pero el futuro es otro tema. Todavía no tiene un lugar, pero confía en encuestas que le dicen que tiene una importante imagen positiva no solo entre los libertarios, sino también entre los peronistas

La vice fantasea con convertirse en la cara “productivista” y “nacional” de un proyecto conservador alternativo. No sabe aún en dónde, pero una cosa es segura: no será en una boleta libertaria.

MCM/MF