Prepara un acto con ex combatientes

Villarruel y Malvinas: el equilibrio entre no repudiar a Cameron y organizar un desfile con los veteranos para el 2 de abril

Victoria Villarruel no esperaba que la cuestión Malvinas le volviera como un búmeran. Cuando fue cuestionada de frente por una senadora kirchnerista en la sesión preparatoria de la Cámara Alta el viernes, hizo malabares discursivos para evitar repudiar la provocadora visita del canciller británico David Cameron a las islas. Hija de un veterano de la guerra de 1982 y vocera en La Libertad Avanza de la causa militar, la vice se mordió los labios para no cuestionar en público la estadía del diplomático inglés y diferenciarse aún más de Javier Milei. Su silencio tiene ruido de fondo: se puso al frente de la organización de un inédito desfile con los ex combatientes de la guerra para el 2 de abril próximo. 

El acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas sería la primera convocatoria callejera del Gobierno, todo un símbolo en el marco de la “batalla cultural” que plantea el líder libertario. Ocurriría, además, apenas nueve días después del feriado del 24 de marzo, día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, un feriado reaccionario para el Gobierno. Tanto Villarruel como Milei reivindicaron la última dictadura cívico-militar y justificaron los delitos de lesa humanidad durante la campaña electoral. Dicha movilización podría ser histórica por su masividad: por primera vez en casi 20 años aglutianaría a todo el abanico de organizaciones políticas, sociales y –fundamentalmente– de derechos humanos, tanto de izquierda como kirchneristas, incluyendo La Cámpora. 

El viernes en el recinto Villarruel le contestó a la senadora kirchnerista María Eugenia Duré (Tierra del Fuego-Unidad Ciudadana) que estaba haciendo “politiquería barata” al cuestionar su silencio por la visita de Cameron a Malvinas. Luego, en una ronda con medios, dijo estar “plenamente consciente de la presencia de esta persona [por Cameron] en lo que son nuestras islas”. Evitó explícitamente repudiar al ex premier británico. Abonó así la estrategia oficial de no confrontar con Inglaterra: el jueves Diana Mondino firmó un documento de “cooperación mutua” con Cameron en Río de Janeiro en el marco de una reunión de cancilleres del G20, aunque había tuiteado una foto suya con el jefe del Foreign Office y el sugestivo mensaje “Poniendo las cosas en su lugar”

La titular del Senado no quiere que un mínimo cortocircuito con la Casa Rosada le complique su proyecto reivindicativo hacia los militares que participaron de la guerra. Un paso fundamental en ese sentido fue haber designado recientemente al periodista Nicolás Kasanzew como titular de la Dirección Gesta de Malvinas en la Cámara Alta. El único corresponsal en las islas por la televisión durante el conflicto (trabajó para la entonces ATC, Argentina Televisora Color, hoy TV Pública) recibió la misión de “malvinizar desde el Senado”, supo elDiarioAR. Concretamente Villarruel le encomendó organizar un acto y un desfile de los veteranos de la guerra en la Ciudad de Buenos Aires para el 2 de abril.

La apuesta política de Villarruel

Villarruel oficializó la incorporación de Kasanzew a su órbita con una foto en sus redes sociales el 15 de febrero pasado. Fue un encuentro muy breve –supo este medio– porque la jefa del Senado “estaba muy ocupada”. Pero esa imagen sintetizó una relación personal que la vice tiene con el periodista desde antaño, a través del vínculo del corresponsal con su padre, Eduardo Villarruel, quien fuera teniente coronel y estuviera a cargo de uno de los comandos argentinos que desembarcaron en la guerra.

La Dirección Gesta de Malvinas data de 2013 –segunda gestión de Cristina Fernández de Kirchner–, pero es la primera vez que podría tener un rol central en una política de Gobierno. Villarruel hace un juego propio autónomo a Milei: le pidió personalmente a Kasanzew “que los héroes de Malvinas se conozcan en todo el país”. Se trata de un proyecto de largo plazo que abarcaría “actividades culturales”. “Queremos terminar con la narrativa de las miserias y mentiras, como que mandamos chicos a la guerra o que fueron con gomeras”, recogió este medio en el Senado. Por eso el hito central del plan es el próximo Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. 

Ese feriado cae martes y sería el fin de un fin de semana XXL, porque el jueves y viernes anterior se conmemora Semana Santa y el lunes 1 de abril fue declarado “puente turístico”. La intención de Villarruel es que el desfile de los ex combatientes recorra toda la avenida de Mayo, desde el edificio del Congreso a la Casa Rosada. Podría ser una puesta en escena multitudinaria: hoy unas 23 mil personas son oficialmente consideradas “veteranos de guerra” y reciben una pensión vitalicia del Estado.

Kasanzew se puso manos a la obra el mismo día que fue designado por Villarruel. Al menos tuvo una reunión, supo este medio, con la Federación Nacional de Veteranos de Guerra de la República Argentina para invitarlos al acto. “Vamos a participar de ese gran desfile nacional”, aseguró el viernes a elDiarioAR Ramón López, presidente de la organización. “Me parece genuina la convocatoria, es un honor tener como vicepresidente a la hija de un veterano”, agregó el ex combatiente. Pero la convocatoria no está exenta de polémica.

Las polémicas

No existe una cohesión total entre los veteranos de Malvinas. La propia designación de Kasanzew fue rápidamente objetada por el Centro de Ex Combatientes de La Plata (CECIM): “Fue la cara visible del relato de los militares sobre la guerra”, denunciaron al periodista. El mismo repudio replicó el bloque de Unión Ciudadana en el Senado. Aseguraron que su cobertura de 1982 fue “un relato direccionado por la Dictadura Cívico-Militar”. 

La organización del acto aún no forma parte de la agenda del Ejecutivo. Para la vice sería una apuesta política fuerte, ya que nunca hubo un desfile de esas características y entiende que siempre hubo un “destrato” hacia los ex combatientes. El antecedente inmediato es del gobierno de Mauricio Macri, en 2018, cuando invitó a un grupo de veteranos a cerrar un acto por el 9 de julio. En la memoria colectiva de los veteranos persiste el recuerdo de que el entonces presidente se ausentó justo cuando ellos pasaban al frente de su palco. 

Más atrás en el tiempo, durante los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo también tuvieron un rol muy relegado. “Casi que desfilamos a la fuerza. Nos mandaron atrás de todo”, recordó López. La primera vez de los veteranos en un acto público fue por la conmemoración de la Independencia en 1989, encabezado por Carlos Menem, quien había asumido anticipadamente el día anterior, el 8 de julio. 

Villarruel además se comprometió ante Kasanzew a impulsar un “reconocimiento” por los 9 años de pensiones adeudadas: el periodo entre el fin de la guerra y la implementación de la pensión como veteranos de guerra que dispuso Menem en 1990. La pensión equivale a tres jubilaciones mínimas y se otorga a quienes “hayan estado destinados en el teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS) y a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo en los lugares mencionados”.

Kasanzew es también considerado de veterano de guerra. Ahora como titular de la Dirección Gesta de Malvinas, contratado de manera temporal bajo la categoría A-1, le corresponde un sueldo de $ 1.085.254,69, según la escala salarial de noviembre pasado del Senado. Justo el viernes Villarruel y Martín Menem, su par en Diputados, dispusieron una recomposición salarial para toda la planta del Congreso del 12% para febrero y 16% para enero. elDiarioAR lo consultó sobre la polémica visita de Cameron a las Malvinas, pero no tuvo respuestas.

La movilización del 24 de marzo

El potencial desfile del 2 de abril tiene también un significado para Villarruel porque ocurriría menos de 10 días después de la marcha del 24 de marzo. Esa movilización podría ser a su vez histórica porque en casi 20 años sería unificada entre el kirchnerismo y la izquierda. 

La movilización unitaria hacia la Plaza de Mayo aún está en conversaciones entre el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVyJ) y la mesa de organismos de derechos humanos, que integran –entre otros– Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S Capital. “Queremos hacer una gran marcha unitaria para repudiar a este Gobierno negacionista y represor”, sintetizó a elDiarioAR la legisladora porteña del FIT Alejandrina Barry, hija de desaparecidos y querellante en causas de delitos de lesa humanidad. 

La idea es que haya una sola columna sobre avenida de Mayo y que al momento del acto, en las inmediaciones de la Casa Rosada, cada espacio pueda leer sus respectivos documentos. En los años anteriores –desde el parteaguas del 2006 durante el gobierno de Néstor Kirchner– cada movilización tenía horarios distintos para ocupar la Plaza de Mayo. 

De hecho este año tendría la novedad de que también se sumaría a la movilización unitaria La Cámpora, que cada 24 de marzo organiza una masiva caminata desde el predio de la exESMA hacia el microcentro porteño. “La idea es confluir en el mismo acto en la Plaza con las demás organizaciones”, aseguró una fuente de vínculo directo con Máximo Kirchner. Incluso hay posibilidades de que también se movilicen la CGT y los movimientos sociales.

El acto por el día de la Memoria podría convertirse así en una verdadera postal callejera contra el Gobierno. Para también disputar la calle como símbolo, Villarruel tiene en marcha su plan del 2 de abril. 

MC/MG