Temas incómodos para el Gobierno

El vocero presidencial explicó lo que Milei “valora” de Margaret Thatcher y avaló el viaje al Mundial del secretario de Justicia

El partido de la Selección argentina contra Inglaterra por la semifinal del Mundial se metió de manera incómoda en la agenda del Gobierno. El vocero presidencial Adrián Ravier tuvo que salir a dar explicaciones sobre los dichos de Javier Milei sobre la ex premier inglesa Margaret Thatcher y avaló el viaje a Estados Unidos del secretario de Justicia, Santiago Viola.

“Milei valora en Margaret Thatcher el plan de estabilización y su ideología económica”, buscó explicar el portavoz sobre el alineamiento que en su momento mostró el libertario con el gobierno conservador involucrado en la guerra de Malvinas. Ravier evitó dar precisiones sobre la denuncia de que un buque inglés atravezó aguas argentinas a inicios de mes y adelantó que el canciller Pablo Quirno dará explicaciones oficiales más tarde. “Las Malvinas son argentinas”, se limitó a decir el vocero en su conferencia de prensa de este martes.

Luego, ante otra pregunta de los periodistas acreditados en la Casa Rosada, Ravier se explayó sobre la polémica abierta por el viaje que se conoció del segundo del Ministerio de Justicia al último partido de Argentina en el Mundial. “Se tomó cuatro días de licencia y viajó al Mundial por una decision personal”, admitió Ravier, confirmando datos que ayer publicó elDiarioAR.

“No sabría responderle cuántas personas han decidido viajar”, dijo el vocero sobre la cantidad de funcionarios que habrían ido a Estados Unidos, aunque completó: “Tanto el presidente Milei como Karina Milei y los ministros han hecho un compromiso de no ir al Mundial, pero no hubo pedido a los funcionarios para que no asistan”.

Nueva reunión de la mesa política

Tras la conferencia de Ravier, y menos de veinticuatro horas después de que Milei dedicara dos horas y media a explicarles a sus legisladores por qué considera indispensable reformar la Carta Orgánica del Banco Central, la cúpula del Gobierno volverá a encerrarse este martes en la Casa Rosada. Esta vez no será el Presidente quien lleve la voz cantante, sino la mesa política que coordina Karina Milei y que, desde el recambio del gabinete, se transformó en el principal espacio donde el oficialismo ordena su estrategia legislativa y electoral.

Alrededor de la secretaria General de la Presidencia, volverán a sentarse el jefe de Gabinete, Diego Santilli, encargado de las negociaciones con gobernadores; el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo, responsable del programa económico; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, nexo permanente entre la Jefatura y el karinismo; el armador nacional de La Libertad Avanza, Eduardo “Lule” Menem; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y la presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich. También participará el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, incorporado a la mesa política tras la salida de Manuel Adorni.

La reunión tendrá una misión concreta: convertir el mensaje político que Milei transmitió el lunes a diputados y senadores en un plan de acción parlamentario. Después de escuchar al Presidente defender la necesidad de blindar la independencia del Banco Central y limitar por ley el margen de maniobra de futuros gobiernos, será ahora la mesa política la que deba definir cómo construir las mayorías necesarias para convertir esa idea en una ley.

Uno de los principales ejes de la reunión será la agenda inmediata del Congreso. En la Casa Rosada siguen de cerca la sesión prevista para este jueves y consideran que marcará el cierre político del primer semestre antes del receso invernal. El oficialismo buscará ordenar la estrategia parlamentaria para llegar con una posición unificada a ese debate y, al mismo tiempo, empezar a delinear el cronograma de iniciativas para la segunda mitad del año.

La prioridad continúa siendo la reforma electoral, con la suspensión o eliminación definitiva de las PASO como principal objetivo político. En paralelo, el Gobierno trabaja para acelerar el envío de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la iniciativa que Milei considera el corazón del blindaje institucional de su programa económico. A ese paquete se suman las modificaciones al proyecto de Inocencia Fiscal —que incorporan cambios técnicos surgidos de consultas con especialistas y tributaristas— y la revisión del régimen de Zona Fría, cuya discusión quedó postergada para agosto.

La mesa política también hará un seguimiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, uno de los proyectos que el oficialismo pretende convertir aprobar. Aunque su tratamiento sufrió sucesivas postergaciones, en la Casa Rosada confían en que la iniciativa pueda comenzar a destrabarse en el Senado y sirva como una nueva señal de la ofensiva legislativa que el Gobierno busca relanzar.

Uno de los momentos más importantes volverá a ser el informe de Santilli sobre sus conversaciones con los gobernadores. El jefe de Gabinete llegará a la reunión después de haber recibido este lunes al mandatario puntano Claudio Poggi. En la Casa Rosada consideran que esa tarea será determinante: ninguna de las reformas que impulsa Milei podrá prosperar sin acuerdos con mandatarios provinciales y bloques dialoguistas.

Más allá de la agenda inmediata del Congreso, el objetivo de la mesa política es bastante más ambicioso. En la Casa Rosada dan por hecho que el segundo semestre será el último con margen para impulsar reformas estructurales antes de que la discusión pública quede absorbida por la campaña de 2027. Por eso, Karina Milei busca acelerar un paquete de leyes que no sólo consolide el programa económico libertario, sino que también le permita al Presidente llegar a la búsqueda de la reelección con las principales transformaciones ya convertidas en política de Estado.

PL/MC