Legisladores contra Clara Muzzio
Aumenta la presión sobre la vice de Jorge Macri por decir que la ESI “es una trampa mortal”
El gobierno de Jorge Macri en la Ciudad no pudo esquivar las críticas que despertaron los dichos sobre la Educación Sexual Integral (ESI) por parte de Clara Muzzio, la vicejefa porteña. Este miércoles tuvo que enfrentar las críticas el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, al dar su informe de gestión semestrar en la Legislatura. Se refirió al tema con una explicación escueta y sin entrar de lleno en la polémica. En las últimas horas, a los pedidos de disculpas y a los rechazos de organizaciones de la sociedad civil que recibió por decir que la ESI “es una trampa mortal” y calificar al aborto como parte de “la cultura de la muerte”, se sumaron cartas documento que le reclaman formalmente una retractación pública.
El informe de gestión que protagonizó Sánchez Zinny tuvo un condimento particular: quien la presidió fue la propia Muzzio, que es por función titular del cuerpo legislativo porteño. Fue entonces cuando varios legisladores opositores aprovecharon para exigir explicaciones directas sobre si Jorge Macri comparte la posición de su vicejefa.
Emmanuel Ferrario, del bloque porteño de Horacio Rodríguez Larreta, fue directo: “Me encantaría saber si el Ministro de Salud y la Ministra de Educación del GCBA piensan igual” que Muzzio, dijo, y calificó sus dichos de “muy peligrosos” y que “atrasan”. Le exigió a Sánchez Zinny y a Macri que aclararan “si la posición de Muzzio es compartida por el resto del Gobierno” y anunció que su bloque presentó un pedido de informes para que los ministros de Educación y Salud den precisiones sobre el tema.
También Leandro Santoro, del peronismo, le exigió una disculpa pública: “Con respeto, le voy a pedir que reflexione porque la vicejefa de gobierno debe pedir disculpas por sus declaraciones a las personas que ofendió”. Santoro vinculó además los dichos de Muzzio con otras declaraciones de Jorge Macri sobre el rol de las iglesias católicas en la asistencia a sectores pobres, y resumió: “Llegó el malismo a la CABA”.
La respuesta abierta de Sánchez Zinny
Acorralado por las preguntas, Sánchez Zinny no repitió ninguna de las frases más duras de Muzzio, pero tampoco la desautorizó de manera explícita. Optó por una respuesta abierta, que no lo comprometía con ninguno de los dos bandos. Dijo sobre la ESI: “Su implementación alcanza todos los niveles de educación en la Ciudad de Buenos Aires. Sus contenidos se encuentran incorporados de manera transversal, formando parte tanto en las instancias de educación como en la formación docente. La Ciudad sostiene una posición concreta: cumplir con la normativa vigente, garantizar la protección de niños, niñas y adolescentes, respetar las creencias, la ciencia, el valor de la familia; y asegurar que las enseñanzas se desarrollen con criterio pedagógico acorde a cada etapa evolutiva”.
Al final de su respuesta, Sánchez Zinny dejó abierta la disposición oficial del gobierno porteño de revisar los contenidos, algo que ya se alentó el año pasado: “Ahora bien, ello no impide, como muchos legisladores manifestaron, la disposición de revisar y fortalecer las políticas implementadas.” El jefe de Gabinete administró la polémica sin resolverla: ni ratificó el discurso de Muzzio ni garantizó que la ESI se mantendrá intacta.
Carta documento
Pero el rechazo a los dichos de Muzzio dejó de ser sólo discursivo. Legisladores opositores, con el diputado nacional Esteban Paulón —referente de la comunidad LGBT+— a la cabeza, le enviaron a Muzzio cartas documento intimándola a retractarse públicamente de sus declaraciones sobre la ESI y el aborto.
Lejos de bajar el tono ante estas críticas, Muzzio redobló la apuesta este miércoles con un extenso posteo en X en el que intentó justificar sus dichos con una sobreexplicación cargada de estadísticas: defendió un “enfoque biológico” de la educación sexual, citó el aumento de casos de sífilis entre jóvenes de 20 a 29 años y sostuvo que la ESI “no es una vacuna” contra las enfermedades de transmisión sexual y que, de serlo, “nadie dudaría en retirarla”. También afirmó que “hoy, luego de casi 20 años de ESI, muchos jóvenes y adolescentes no usan preservativos” y calificó la situación de “una calamidad”. Esa segunda intervención fue la que estaba fresca cuando Sánchez Zinny subió al estrado de la Legislatura, horas más tarde.
Los datos oficiales distan del diagnóstico de Muzzio: según el Ministerio de Salud de la Nación, los embarazos en menores de 20 años cayeron 67% entre 2005 y 2024 (de 107.109 a 35.292), en el período que coincide con la implementación de la ESI y el Programa ENIA. Y el propio Ministerio Público Tutelar porteño —que depende de la Justicia, no del Ejecutivo— confirma que entre el 70% y el 80% de los chicos y chicas de 12 a 14 años que pasaron por su Sala de Entrevistas Especializada pudieron reconocer y relatar que habían sido víctimas de abuso gracias a lo aprendido en clases de ESI.
MC