Muchas preguntas y pocas respuestas: Ravier volvió a esquivar los temas incómodos para el Gobierno
La conferencia de prensa de este martes en la Casa Rosada dejó pocas respuestas y varias preguntas abiertas. Adrián Ravier volvió a presentarse ante los periodistas acreditados con la misión de defender el rumbo del Gobierno, pero durante buena parte de la rueda de prensa evitó entrar en los asuntos concretos que le fueron planteados. Ante las consultas por el destino del impuesto a los combustibles, el impacto social del ajuste, los aumentos de tarifas y hasta la agenda de Javier Milei, el vocero optó alternativamente por repetir argumentos conocidos, correr el eje de las preguntas o directamente no brindar precisiones.
La escena más elocuente llegó cuando le preguntaron cómo imagina el Gobierno atravesar los próximos meses en medio de las dificultades económicas que enfrentan distintos sectores de la población. La consulta apuntaba específicamente a saber si el oficialismo piensa continuar con los aumentos de tarifas y la liberación de precios y qué medidas contempla frente a sus consecuencias. Ravier no habló de tarifas, precios ni anunció acciones destinadas a amortiguar ese impacto. “Si la pregunta es cómo llegamos a octubre del 2027, nos imaginamos reelectos en primera vuelta”, respondió, cortante.
La frase condensó buena parte del tono de una conferencia en la que el vocero se mostró más dispuesto a ratificar las convicciones generales del Gobierno que a contestar sobre algunos de sus efectos concretos. Ravier había sido consultado minutos antes sobre la continuidad de la “motosierra” y sobre qué respuesta espera la Casa Rosada de la sociedad frente a la persistencia del ajuste.
“La motosierra es un símbolo de este Gobierno”, contestó. Según sostuvo, la experiencia argentina es incluso ponderada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y observada desde el exterior porque la reducción del gasto público estaría permitiendo una expansión de la actividad económica. “A partir del gobierno de Milei el mundo mira con atención porque la reducción del gasto público está logrando que haya una expansión de la economía”, afirmó.
Ravier reconoció entonces la existencia de sectores que reclaman otro tipo de respuesta, pero volvió a defender el mismo instrumento. “Usted me dirá que hay gente que está reclamando una solución distinta, pero nosotros pensamos que la motosierra le va a dar soluciones a la gente. Es más, hemos reducido la pobreza a la mitad con motosierra”, sostuvo. También aseguró que el Gobierno se encuentra en niveles récord de producción, exportaciones y consumo y dejó claro que no contempla modificar el rumbo económico.
Los combustibles, otra vez
Algo similar ocurrió cuando Ravier volvió a ser consultado por el destino de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles líquidos. El tema había quedado abierto desde la conferencia de la semana pasada, cuando el propio vocero reconoció que sólo una parte de lo recaudado se destina a Vialidad y que otra es utilizada para contribuir al equilibrio de las cuentas públicas. “Parte del impuesto va a Vialidad y parte para lograr el equilibrio fiscal”, había explicado entonces.
Este martes le pidieron precisiones justamente sobre ese punto. Pero Ravier evitó explicar cuál es el destino específico de esa segunda porción de los recursos y se limitó, en buena medida, a repetir la explicación de la semana anterior. “No se están malversando los fondos, no hay ningún delito, se respeta el presupuesto donde se asignan las partidas destinadas para las rutas nacionales. El resto del dinero no se desvía a ningún lado”, aseguró.
La respuesta dejó sin despejar el interrogante que había motivado la consulta: qué ocurre concretamente con los recursos que no son destinados a Vialidad y que el propio vocero había dicho siete días antes que contribuían al objetivo de alcanzar el equilibrio fiscal.
La discusión no es menor en momentos en que el estado de las rutas nacionales y el financiamiento de las obras de mantenimiento se convirtieron en motivo de reclamos de gobernadores y distintos sectores. Al mismo tiempo, el Gobierno mantiene como una de sus principales banderas el resultado fiscal: este martes se conoció que el sector público nacional registró en julio un superávit financiero de $244.897 millones.
“Cuando se conozca, se comunica”
La misma lógica apareció incluso frente a una consulta bastante más sencilla. Cuando le preguntaron cuál sería la agenda de Milei para los próximos días, el vocero tampoco dio detalles. “Cuando se conozca, se comunica”, se limitó a responder. Ravier sí se extendió, en cambio, cuando la pregunta derivó hacia las versiones sobre el estado de salud del Presidente. En ese terreno abandonó las respuestas escuetas y rechazó de plano cualquier dificultad.
“El Presidente está muy bien. Ayer [en el acto de homenaje a José de San Martín] dio un excelente discurso. Creo que se adelantó el escenario electoral y empiezan todo tipo de especulaciones absurdas”, afirmó. Y agregó: “Es lamentable que operen de esta manera”.
El contraste atravesó buena parte de la conferencia. Mientras varias consultas sobre decisiones de gestión terminaron sin una respuesta concreta, el vocero fue categórico cuando se trató de defender al Presidente, cuestionar las versiones que circulan alrededor suyo o reivindicar el rumbo económico.
Ravier llegó a la Vocería Presidencial a fines de junio, después de dejar su banca como diputado nacional, con la intención declarada de convertirse en la nueva voz pública del Gobierno. A menos de dos meses de asumir esa tarea, la conferencia de este martes terminó por instalar una paradoja alrededor de su función: el hombre elegido para hablar en nombre de la Casa Rosada no parece sentirse cómodo ni defendiendo a su propio gobierno.
PL
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