entrevista

Cayetano: “Que el juego sea legal y accesible es incontrolable para un adicto”

¿Cómo empezaste a jugar?

Empecé de chico, muy chico. No recuerdo cuándo. Sí recuerdo que jugaba al fútbol, a las cartas, a los dados y me gustaba apostar la gaseosa, un pancho, el que pierde se tira al mar, cualquier cosa… Pero siempre una apuesta como incentivo.

¿Cuándo te diste cuenta que era algo que no controlabas?

Es difícil darse cuenta de eso. Creo que notarlo es el primer paso para iniciar el camino de la recuperación. Yo toqué fondo, o lo que para mí era llegar al fondo. Pedí ayuda a mi familia, a mis amigos, acudí a una psicóloga, a Jugadores Anónimos. Y por sobre todas las cosas, tomé finalmente la decisión de recuperarme y verme bien. Sin la ayuda de tu entorno, es imposible recuperarse. Pero sin tu propia ayuda y voluntad, tampoco se puede.

¿El Estado debe intervenir en este tema y desalentar el juego?

Por supuesto, pero ya no espero nada del Estado. Si no se ocupa de cosas aún más urgentes, no va a ocuparse de esto. Encima, lo utilizan como medio para recaudar dinero, así que no creo que desaliente nada. Más bien veo al Estado entregándole licencias a muchachos amigos para que manejen bingos y casas de juego.

Sin la ayuda de tu entorno, es imposible recuperarse. Pero sin tu propia ayuda y voluntad, tampoco se puede.

Que sea legal y fácil apostar, por ejemplo, desde el teléfono, ¿atenta contra la recuperación de personas ludópatas?

Que sea legal y accesible es incontrolable para un adicto. De eso no tengas dudas. Una cosa es tener que cruzarte la ciudad para ir al casino, que te vea gente conocida, que pueda alertar a tu familia, a tu trabajo, a tus amigos. Y otra es que puedas jugar desde tu celular y nadie se entere. Ahí ya es muy difícil que puedan darse cuenta a tiempo.

En casi la mitad del país están regulado los juegos de azar virtuales. ¿Cuáles son las consecuencias que puede tener esto sobre una persona con adicción al juego?

No necesitás que yo te diga las consecuencias. Vos las sabés, todos las saben. El tema es qué ponen los que gobiernan como prioridad: ¿La adicción de muchos ciudadanos y ciudadanas o recaudar dinero para vaya uno a saber qué? En la respuesta a mi pregunta está la respuesta a la tuya.

LS