Investigadores rusos encuentran un factor de predisposición genética al COVID-19 grave

Verónica Fuentes / Agencia SINC

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La inmunidad de las células T es uno de los mecanismos utilizados por el cuerpo humano para combatir las infecciones víricas. De hecho, el punto de partida para el desarrollo de inmunidad celular es la presentación de péptidos del virus en la superficie de las células infectadas. Es entonces cuando se produce la activación de los linfocitos T, que comienzan a eliminar las células 'enfermas'.

Investigadores de la Universidad Nacional de Investigación de Rusia han detallado cómo la capacidad de dar este tipo de respuesta inmunitaria al SARS-CoV-2 viene determinada en gran medida por la genética. En las células humanas las responsables son las moléculas del antígeno leucocitario humano de clase I (HLA-I). El conjunto de seis de estas moléculas es único en cada ser humano y se hereda de los progenitores.

“El genotipo de HLA-I es un factor importante para la respuesta inmunitaria a cualquier tipo de infección vírica. En nuestro trabajo demostramos que los individuos con genotipos HLA específicos están más predispuestos a tener COVID-19 grave. Del mismo modo, existen algunos genotipos 'fuertes' que raramente se asocian con un curso grave de la enfermedad”, explica a SINC Stepan Nersisyan, uno de los autores del trabajo, publicado en Frontiers in Immunology.

Utilizando el aprendizaje automático (machine learning), el equipo construyó un modelo que proporciona una evaluación integral de la posible potencia de la respuesta inmunitaria de las células T a la COVID-19: si el conjunto de alelos [versiones del gen] HLA-I permite una presentación eficaz de los péptidos del virus del SARS-CoV-2, esos individuos recibieron una puntuación de riesgo baja, mientras que las personas con menor capacidad de presentación recibieron puntuaciones de riesgo más altas.

Para validar el modelo, se analizaron los genotipos de más de 100 pacientes que habían sufrido COVID-19 y de más de 400 personas sanas como grupo de control. Los expertos encontraron que la puntuación de riesgo simulada es “muy eficaz para predecir la gravedad de la enfermedad”.

Además de analizar la población de Moscú, los investigadores utilizaron su modelo en una muestra de pacientes del Hospital Ramón y Cajal de Madrid (España). “La alta precisión de la predicción se confirmó también en esta muestra independiente: la puntuación de riesgo de los pacientes con COVID-19 grave fue significativamente mayor que en los pacientes con casos moderados y leves de la enfermedad”, apuntan.

Otras aplicaciones de este modelo

Además de las correlaciones descubiertas entre el genotipo y la gravedad de esta enfermedad, este nuevo enfoque puede ayudar a la evaluación sobre cómo una determinada mutación de la COVID-19 afectaría al desarrollo de la inmunidad de las células T contra el virus, afirman los investigadores.

“Por ejemplo, podremos detectar grupos de pacientes en los que la infección con nuevas cepas de SARS-CoV-2 puede dar lugar a formas más graves de la enfermedad”, subraya Alexander Tonevitsky, otro de los autores.

Por su parte, Stepan Nersisyan añade que, en el contexto de una posible escasez de vacunas, “el conocimiento de las personas con genotipo HLA de riesgo podría priorizar a este grupo para la vacunación”. “Por último, saber tu propio grupo de riesgo puede motivar a las personas a mantener una distancia social más responsable, a llevar mascarilla y a hacer otras cosas para estar más seguras”, concluye Nersisyan.