Femicidio en Villa La Angostura

Valeria, amiga de la víctima: “Hacés la denuncia y los papeles pasan de oficina en oficina. Ahora el papel de Guadalupe sale de la morgue”

Guadalupe Curual llegó hace algo más de tres años a Villa La Angostura buscando un trabajo para salir de la pobreza. Venía desde Villa Llanquín, un paraje ubicado a unos 50 kilómetros de La Angostura, al que solo puede accederse cruzando el río Limay por un puente peatonal o una balsa maroma.

Valeria Navarro la recuerda simpática, amorosa, y en los últimos días preocupada y asustada por las constantes amenazas de su ex pareja, Bautista Quintriqueo. Guadalupe vivía en una modesta casa del barrio Inacayal con Lucía, hermana de Valeria, quien le cuidaba a su beba de casi dos años. Se hicieron amigas y hacía 15 días que Lucía se mudó con ella. Eran compinches. Lucía sabía de las amenazas que Quintriqueo le hacía llegar y cómo violaba la perimetral. Ella conocía de cerca el acoso y la violencia. Su ex marido la vive amenazando y la joven de 23 años pidió varias veces protección a la Justicia.

La noche del martes, Lucía salió de la vivienda 15 minutos antes que el femicida llegara. “Si no se hubiera ido, hoy las mujeres muertas serían dos”, dijo Valeria a elDiarioAR.

Quintriqueo llegó a la casa, amenazó a Guadalupe y la amenazó con un cuchillo. La joven de 21 años salió corriendo descalza, corrió más de 15 cuadras y en el turístico centro de La Angostura fue apuñalada. El femicida hirió a otra persona, intentó quitarse la vida y fue reducido. En las próximas horas, “cuando esté consciente” dijo el fiscal Adrián De Lillo, se le formularán los cargos. En tanto, el fiscal Jefe, Fernando Rubio, aseguró que una vez imputado, Quintruiqueo será detenido bajo la figura de prisión preventiva.

Ambos fiscales salieron a la puerta de la fiscalía luego de que una movilizaciones de cientos de personas -en su mayoría mujeres jóvenes- llegara luego de pasar por la Comisaría, donde pintaron “Justicia” y “Policía cómplice”.

En la fiscalía, las y los movilizados exigieron la renuncia de los funcionarios judiciales y enumeraron decenas de casos sin resolución judicial. “A la primera denuncia, prisión” para los hombres violentos o “botón antipánico” para las mujeres amenazadas, reclamaron.

En el edificio realizaron pintadas y se rompieron algunos vidrios. “No hicieron nada con las denuncias que Guadalupe hizo antes”, le gritaron a los fiscales, quienes intentaron explicar los pasos burocráticos que siguen las presentaciones judiciales de ese tipo. “Tenés dos hijas, pensá en ellas”, dijo una mujer dirigiéndose a uno de los funcionarios del Ministerio Público. “Cuántas veces tenemos que denunciar para que nos escuchen y hagan algo”, pidieron.

La movilización, luego, se dirigió al Hospital local, hasta donde también llegó el fiscal De Lillo, y permanece detenido el femicida.

Pasado el mediodía llegó a La Angostura el padre de Guadalupe. Lucía dejó la marcha y fue a su encuentro para darle la llave de la casa común, para que pueda retirar “las cosas de la beba”.

“Guadalupe quería cambiar su realidad para criar a su hija. Se largó solita a buscar su futuro, y mirá con lo que se encontró”, dice Valeria.

La joven asesinada “confiaba que la iban a ayudar, que la Justicia iba a hacer algo; tenía la perimetral pero nunca nadie hizo nada para que se cumpla. La perimetral es al pedo, un papel”, sentencia finalmente.

“Confiaba que la iban a ayudar, que la Justicia iba a hacer algo; tenía la perimetral pero nunca nadie hizo nada para que se cumpla. La perimetral es al pedo, un papel”

Más violencias

Valeria Navarro se convirtió en improvisada vocera del reclamo. Nació en Villa La Angostura y fue concejal entre 2011 y 2015. Ahora vive en la localidad rionegrina de Cinco Saltos, a unos 600 kilómetros de distancia. Estaba en La Angostura porque también ella vivió en proximidad la violencia machista: su hija fue abusada sexualmente durante más de 10 años por su abuelo paterno. Enrique Loncón, después de un proceso judicial de tres años, fue condenado por abuso sexual ultrajante, y este jueves debía realizarse la audiencia de sentencia, en la que se conocería la cantidad de años que pasaría en prisión. Pero, durante la tarde del martes Valeria recibió la noticia de que la audiencia se postergaba otros 30 días. Policía jubilado, Loncón había sido declarado personalidad ilustre en la ciudad y la Provincia.

“Detrás de la foto del lago y el bosque de Arrayanes hay un pueblo oscuro, donde la violencia contra las mujeres nunca encuentra una respuesta”, dice Valeria.

“Detrás de la foto del lago y el bosque de Arrayanes hay un pueblo oscuro, donde la violencia contra las mujeres nunca encuentra una respuesta”

Sentada en el pasto de la entrada al Hospital local donde se encuentra internado el femicida de Guadalupe, la ex concejal asegura que Villa La Angostura es “un pueblo maquillado”.

La localidad recuerda tres femicidios. Una maestra en la década del ‘60, cuyo nombre pocos recuerdan. En 2002, un empresario de 37 años mató a su mujer, María Isabel Barco, la envolvió en una sábana y la enterró.

Y ahora Guadalupe.

“Hacés la denuncia de violencia de género y se van pasando los papeles de oficina en oficina. Ahora el papel de Guadalupe sale de la morgue”, se lamenta Valeria.