Susan Sarandon: “Hablar a favor de Gaza hizo que no pueda rodar ninguna película en EE.UU.”
“No hace falta que les explique los motivos para haberla elegido para el Goya internacional”, dijo Fernando Méndez Leite, presidente de la Academia de Cine, como resumen de una decisión que se antoja obvia y justa, la de darle a Susan Sarandon el premio que reconoce una carrera de una actriz no española.
Sarandon no es solo una leyenda del cine reciente, ganadora del Oscar por Dead Man Walking, sino también una de las voces más comprometidas y políticas del Hollywood actual. 24 horas antes de recibir su galardón, y desde el Museu de Historia de Barcelona, en el Born, la actriz atendía a la prensa, que abarrotaba la sala para escuchar y preguntar a una de esas intérpretes que siempre hablan claro.
Sarandon nunca tuvo miedo. Siempre fue una de las voces más duras contra Donald Trump, denunció el genocidio en Gaza y se manifestó cuando correspondía. Por eso, había ganas de ver lo que contaba en la previa de una ceremonia como la de los Goya, habitualmente cargada de discursos políticos y reivindicativos. De hecho, su conferencia de prensa fue tan coherente como se esperaba.
Se emocionó al ser preguntada por lo que significa ser reconocida en España porque, precisamente, se siente orgullosa por el posicionamiento político del país respecto al genocidio en Gaza. “Cuando venís de un lugar donde hay represión y censura, ver a España, al presidente, lo que dice y el apoyo que brinda a Gaza, y ver a actores como Javier Bardem alzar la voz con tanta fuerza, es fundamental para nosotros. En EE.UU. nos sentimos menos solos, sentimos que hay esperanza gracias a todos ustedes, algo que no se escucha en la televisión allí. Cuando alguien se alza con tanta fuerza, cuando una nación se alza, como también lo hizo Irlanda, es indescriptible lo importante que es para quienes lo estamos intentando en un ambiente muy difícil. Ver esa fuerza y claridad moral significa mucho para nosotros”, dijo levantando la ovación de la prensa. Poco después definió a Pedro Sánchez como “alto, guapo y en el lado correcto de la historia”.
Reconoció que fue vetada en su país. “El 1 de noviembre del año pasado mi agente me despidió por hablar e ir a una manifestación por Gaza. Se me impidió incluso salir en televisión. No pude hacer ninguna película, nada relacionado con Hollywood. Encontré agentes en Inglaterra e Italia, y acabo de rodar una película en Italia y una obra de teatro en el Old Vic durante varios meses. Pero sé que a este director italiano que me acababa de contratar le dijeron que no lo hiciera. Esa es la razón principal por la que no trabajé tanto. Sí”, dijo con contundencia.
La misma contundencia con la que censuró las políticas recientes de Donald Trump, especialmente las migratorias. Consideró “peligroso el silencio” que hay en EE.UU., y dejó claro que deberían poder decir lo que piensan “sin que nos amenacen con no volver a trabajar”. “Creo que toda nación tiene derecho a la autodeterminación. Soy propalestina. Soy una artista por la paz y la justicia. Estoy en contra de matar niños en todas partes. El ICE es inconstitucional y comete todo tipo de actos ilegales. Principalmente contra la gente negra. Lo que están haciendo es ilegal. Estoy muy orgullosa de las comunidades que lograron encontrar la manera de luchar contra el ICE. Y creo que eso es lo que se necesita, porque nadie en la cima nos salvará de nada de esto.. Pero, personalmente, creo firmemente que la aniquilación del pueblo palestino es un crimen horrible. Y me avergüenza mucho pagar por ello”, añadió.
El ICE es inconstitucional y comete todo tipo de actos ilegales. Principalmente contra la gente negra. Lo que están haciendo es ilegal
Sobre su activismo lo tiene claro: no hay otra opción. “Es simplemente necesario. Y cuando la gente no tiene voz, siento que es mi responsabilidad dársela, ayudarla a tenerla. Hay muchas consecuencias negativas por ser franco”, opinó y derribó un cliché sobre Hollywood. Para Sarandon “Hollywood nunca fue político. A Hollywood le importa si envejecés. Le importa si engordás. Pero si tu película gana dinero, no les importa. Creo que es un mito que Hollywood sea de izquierda. No creo que sea cierto. Creo que se hacen películas pequeñas y grandes. Pero... Hollywood no tiene una historia de serlo. Cuando los tiempos se ponen difíciles, no son de izquierda ni progresistas. Hablan por quien sea”, criticó.
Por eso aseguró que discrepa con el argumento de Wim Wenders y la Berlinale, porque “todas las películas son políticas, solo que algunas refuerzan el statu quo y otras lo desafían, pero solo las llamamos políticas cuando lo desafían”. “Hay una película llamada El Profesor Chiflado, que no sé si conoces, con Eddie Murphy. Y en esa película, te hacen animar a la chica para que esté con el tipo gordo. Y te pone en perspectiva lo que significa estar afuera. Y es una película muy política, pero es una comedia. Pena de muerte dijeron que era política porque, obviamente trata sobre un tema, pero creo que todas son políticas. Y es por eso que, como actor, escritor y director, tenés que tener mucho cuidado con lo que estás mostrando al mundo”, zanjó antes de pedir a Almodóvar que le escriba cualquier papel, aunque sea de “tonta”.
0