Los vuelos humanitarios por la guerra en Ucrania

Enrique Piñeyro, sobre las negociaciones para traer refugiados a la Argentina: “Esperaba no tener que volver con el avión vacío”

Es cineasta, actor, empresario gastronómico, heredero de una de las ramas de la familia Rocca (Grupo Techint, vendió sus acciones y ya no es accionista), expiloto de LAPA, médico que no ejerce hace tres décadas y filántropo.

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El comandante Enrique Piñeyro, empresario gastronómico, piloto, cineasta, filántropo, se ha propuesto extraer de la guerra de Ucrania a la mayor cantidad de mujeres, niños y ancianos que le sea posible. Para ello, ha ensanchado su alianza con la ONG española Open Arms, del también empresario Oscar Camps, con quien ya colaboró en un vuelo humanitario al rescate de migrantes africanos atrapados en ese continente, entre otras misiones humanitarias. La experiencia, que ya suma cinco vuelos del Boeing 787 de su organización Solidaire con desplazados, dejó en evidencia el doble estándar que se le asigna a los refugiados en el mundo y lo convirtió a Piñeyro en testigo directo de las trabas burocráticas de los gobiernos a la hora de salvar vidas pero también de la solidaridad de la que las personas son capaces, cuando así lo quieren, explicó el ítalo-argentino a elDiarioAR, que cubrió la misión invitado por su ONG.

"No pueden imaginar lo que hemos sufrido": a bordo de un avión que trasladó 50 refugiados de Níger a Roma

"No pueden imaginar lo que hemos sufrido": a bordo de un avión que trasladó 50 refugiados de Níger a Roma

A 52 días de la invasión rusa, más de 4,8 millones de personas han debido abandonar Ucrania. Polonia es el centro de mayor recepción de refugiados de la guerra: más de 2,7 millones han ingresado al país fronterizo, de acuerdo con la Agencia de la ONU para Refugiados (Acnur). Las organizaciones sociales estiman que la cifra total es mayor y que se acrecentará en cuestión de días. El balance de estos últimos vuelos es que es todo muy raro. Todo. La ausencia de los grandes organismos. La dificultad para organizar la recepción de los refugiados. Los diferentes estatus de los refugiados”, aseguró el expiloto de LAPA. 

¿En qué sentido hay diferentes estatus de refugiados? 

Europa acoge de brazos abiertos, al menos teóricamente, en la actitud, a los ucranianos y a los refugiados del norte de África que se ahoguen en el  mar. no le importa a nadie. Cuando el malo es otro, en este caso Rusia, soy bueno y recibo a los refugiados, pero cuando el malo es uno porque hasta 1936 el continente africano entero era una colonia. Europa estuvo rapiñando África y sólo basta ir al Louvre o al British Museum. El backlash de todo eso es esta migración marítima y militarización de fronteras. Ahí Europa mira para otro lado, no cumple sus obligaciones de Estado de asistencia, búsqueda y salvamento, que lo terminan haciendo ONGs como Open Arms u organizaciones como nosotros apoyándolos a ellos equipando el avión o donando un barco para que sigan rescatando gente del Mediterráneo. Qué raro, ¿no? Hay refugiados y refugiados.

Solidaire y Open Arms ya han realizado cinco vuelos humanitarios en los últimos seis meses. El primero, que cubrió en exclusiva elDiarioAR, llevó a Roma a 50 personas que habían intentado cruzar el Mediterráneo y terminaron encarceladas en Libia, en el norte de África. “Era distinto lo que se vivió en el avión (en aquel viaje y los subsecuentes con refugiados ucranianos). La gente que sacaban de Níger, venían cruzando del Cuerno de África, Somalia, Etiopía, Eritrea, Yemen, de los peores focos de migración marítima. Cruzaban el desierto libio y muchos quedaron ahí. Gran parte de la gente que se ahoga en el Mediterráneo vino en grupos con gente que se murió en el desierto, antes de llegar al mar”.

¿Venían escapando desde hacía mucho tiempo y perdiendo a muchos en el camino?

Sí, gente que había estado trabajando de esclavo, lo contaron acá en el avión. Perseguidos, encarcelados sólo por ser migrantes. Como ahí es tierra de nadie y la disputa entre los barcos del Mediterráneo es llegar antes que los libios para que no los lleven de vuelta, donde quiera que los llevaras iban a estar mejor que ahí. Entonces el vuelo era una fiesta. Cánticos, celebraciones, baile. Pero con los ucranianos es completamente distinto: pesadumbre, desgarro, tristeza. Las mascotas en la bodega es como otro desgarro más. Dejaron atrás a sus padres, a sus maridos. los ancianos dejaron atrás a sus hijos. Un pasaje de mujeres, niños y ancianos. Es todo muy triste. Además, van a un lugar donde no hablan el idioma y en el momento en el que ponen un pie en tierra se cristaliza ese desgarro, esa separación. He escuchado llantos desconsolados en la plataforma. En el momento de bajar, ahí les cae la ficha de todo lo que quedó atrás y hay gente que si se termina el conflicto hoy se tiene que volver. Los bombardeos a la población civil son un crimen contra la humanidad que no entiendo cómo se tolera. El balance termina siendo que es muy bueno que podamos hacer esto y es muy triste a su vez que lo tengamos que hacer.

Haremos varios vuelos más para prestar asistencia en lo que podamos, donde podamos

En Varsovia y en el vuelo vimos que hay muy pocos ucranianos que hablan inglés, español o incluso otros idiomas europeos. Requieren siempre de un traductor. ¿Cómo percibió que influye eso en su situación actual?

El idioma de ellos es impenetrable. En el vuelo, la comunicación se revierte a lo más básico. El contacto. La comunicación con ellos es con la mirada, básicamente. Es un desgarro en curso. Dejaste atrás padre, madre, marido. Tus destrezas laborales no están validadas. No entendés nada por el idioma, no sabés dónde vas a vivir. Los que sacamos de Níger hablaban francés y en Europa con eso algo te la arreglás. El primer check-in me impresionó mucho. Gente que nunca había volado, enojados, fastidiados. Para los africanos del primer vuelo fue un renacer, para los ucranianos es prolongar una agonía.

Podría estar ayudando en otro tipo de calamidades contra la humanidad pero lo está haciendo con la de los refugiados, algo lejano para los argentinos. ¿Por qué? ¿Qué lo conecta o moviliza de esta problemática?

Me parece que la atrocidad más grande que está pasando hoy es que los Estados de los poderes centrales están dando la espalda a las consecuencias de sus políticas económicas, de sus políticas colonialistas y de la depredación que han perpetrado contra países periféricos. Yo no puedo creer que dejan ahogar gente en el mar. Todos los tratados marítimos, los tratados de derechos humanos, la Convención de Chicago, la Aviación Civil de la Organización Marítima plantean la obligación de rescate y asistencia en zonas de naufragio, en zona de desastre y de accidente. Cualquier persona que está al mando de una embarcación o de una aeronave tiene obligación de rescate, de colaborar y el primero que llega es el que coordina la operación de salvamento. Eso parece haberse evaporado. Es un delito. Es abandono de persona. Pero está todo bien y me genera una indignación. Las ONGs de intervención directa nacen de la indignación proporcional a la magnitud de la tragedia. Ahora, si el malo es Putin o Rusia, vengan con nosotros. Es muy raro.

¿Es la doble moral?

Es un delito en curso.

¿Cuánto tiempo llevó concretar la primera misión de este tipo?

No mucho porque las oportunidades que los Estados abren son muy pocas. Entonces, nosotros estamos siempre listos. Somos Boy Scouts. Toma 12 o 14 horas desde cualquier lado, en el supuesto que estemos a 12 o 14 horas. Entre que digo ’vamos para allá’ y puedo despegar para allá, pueden pasar tres horas. Tenemos capacidad de respuesta rápida.

¿Cómo se gestiona y organiza un vuelo humanitario? 

Básicamente, la mayor complicación consiste en que tiene tres segmentos. Uno es la selección, el embarque de los pasajeros: quién y por qué. Siempre va a ser arbitrario e injusto. El otro es la logística: son casi 250 personas, hay que darles agua y comida, gestionar los permisos, la tripulación de cabina, las mascotas, cosas de las que en un vuelo comercial se encarga el departamento de carga, pero todo eso ahora lo hacemos nosotros. La tercera fase es la acogida, que es la parte que todavía no se logra organizar en Argentina. 

En el vuelo de Buenos Aires a Madrid dijo que esperaba no tener que regresar a Argentina con el avión vacío. Luego, un día antes del último vuelo con los refugiados de Varsovia a España, estuvo en la embajada argentina en Polonia gestionando la acogida de ucranianos refugiados en nuestro país. ¿En qué estado están esas tratativas?

Si, yo esperaba no tener que volver con el avión vacío pero eso está un poco lento. Si bien la Argentina dijo que iba a dar visas humanitarias, entre las ONGs, Acnur, la Cancillería, Cascos Blancos tienen que organizar la acogida. Ya pasó un mes y medio de guerra o más. Nosotros podemos proponer con Open Arms los aplicantes pero tenemos que tener la certeza de que la acogida funcione. No podés llevar gente y ver. Otro de los problemas que surgió es que las mujeres con niños pueden ingresar a Argentina como refugiados pero luego no pueden salir sin un permiso presencial del padre. Los padres están en la guerra o no pueden salir de su país. Lo que se conversó es que Argentina autorice que ingresen como turistas u otras categorías que no impongan esta traba cuando quieran regresar a Europa. 

En Varsovia estuvo también en centros de refugiados. ¿También vio diferencia de estatus entre los ucranianos y africanos?

En África, fui a Somalia a filmar un documental y estuve en Dadaab, uno de los centros de refugiados más grandes del mundo, en la frontera con Kenia. Ahora lo quieren cerrar. Los ucranianos son desplazados por una situación bélica que generaron los bombardeos en áreas de población civil. Cosa que no tenía por qué suceder. Esto hace que se desplacen a ciudades y a centros de refugio, lo que te separe del aire libre. En Varsovia hace tres grados bajo cero. Son gente que va a estaciones, a la Expo Varsovia, a canchas de básquet, a escuelas. Una situación muy dramática. Pero Dadaab es una ciudad montada donde la gente crece, juega al fútbol, (el grupo yihadista) Al-Shabab hace sus atentados. Es una ciudad gigantesca en medio del desierto, ha llegado a tener más de 200.000 personas. Vos ves que tienen un puñado de sorgo y dos cucharadas de aceite. Es todo lo que pueden comer, y olvidate de las condiciones de higiene, del acceso al agua. 

¿Es sólo consecuencia del racismo hacia los refugiados africanos por el color de su piel o hay otras razones en los diferentes estatus de refugiados?

Tiene que ver con eso porque Europa tiene una tradición de sometimiento de África y por otro lado tiene que ver, para mí, con la falta de asunción de responsabilidad. Europa no asume su responsabilidad de todo el daño que hizo a África. Creo que negar responsabilidad te alivia la culpa. Pero siguen haciéndolo, por ejemplo con las fuentes laborales. Hoy día hay barcos pesqueros españoles frente a la costa de Senegal que pescan su cuota y por otro lado abren una compañía senegalesa e imputan ese barco pesquero a la compañía senegalesa que no tiene cuota. Entonces tenés ese barco doblemente explotado. Y a veces hay subsidios del Estado. Estás depredando la fuente laboral. Obviamente vas a forzar más migración marítima. Además, de todos los residuos plásticos, nucleares, toda la porquería va a parar ahí. Entonces lo contaminás, lo depredás, lo despojás de fuentes laborales.

Este es el quinto vuelo humanitario de Solidaire y Open Arms para el traslado de refugiados. ¿Cómo sigue esta alianza y esta misión que se han propuesto?

Para mí no está debidamente valorada esta nueva forma de piratería, que es la depredación de la pesca. No está valorada en cuanto al daño que produce porque tiene daños directos, indirectos o cuando están pescando langostinos en el Sur y vos después vas a Europa y ves langostino argentino por todos lados y en Argentina no podés comprar ese langostino que en Londres te cobran 21 libras esterlinas. Es una depredación económica y ecológica. Te empezás a dar cuenta de que el mar es una especie de alfombra, en las aguas internacionales, donde se barre toda la basura y ocurren todas las trapisondas. Y nadie controla. Hay barcos con esclavos a bordo. Y nadie controla. Con un avión como este rápidamente se puede chequear, fotografiar, mirar, asistir en la búsqueda o salvamento. Este avión, que tiene una autonomía prácticamente infinita, todo eso lo puede hacer de una manera muy eficiente y muy rápida. 

Entonces seguirán los vuelos con fines humanitarios..

Haremos varios vuelos más para prestar asistencia en lo que podamos, donde podamos. Hay, al menos, casi tres millones más de desplazados de la guerra. Con Open Arms tenemos varias cosas planeadas para hacer juntos y entre ellas darle soporte aéreo en la búsqueda de náufragos en el mediterráneo. De hecho estamos equipando el avión con  equipo de búsqueda y salvamento, como cámaras estabilizadas, radares, sistema de búsqueda con visión nocturna, cámaras térmicas. Podés encontrar una gorrita de baseball en el medio del océano con relativa precisión.

En entrevistas y notas periodísticas sostienen que usted invierte mucho dinero en estas misiones y que todo sale de su bolsillo. De hecho, adquirió dos Boeing con su propio dinero y los donó a Solidaire. Pero también publicaron que no le gusta que le pregunten cuánto dona a su ONG Solidaire… 

(Se adelanta) No, no es que no me gusta que me pregunten, lo que no quiero es contestar.

ED

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