Hotton y Espert, los candidatos más aplaudidos por los empresarios en el cierre del Coloquio IDEA

Los principales candidatos de la provincia de Buenos Aires, menos Nicolás del Caño, debatieron en IDEA

Los principales candidatos a diputados por la provincia de Buenos Aires se reunieron este viernes en la última jornada del 57° Coloquio IDEA, en un debate en el que los referentes de los espacios más votados quedaron en segundo plano. Cynthia Hotton, de Más Valores, y Luis Espert, de Avanza Libertad, se llevaron los aplausos de los empresarios más importantes del país, sobre todo en los pasajes que cuestionaron el desempeño del Estado y se refirieron a la carga impositiva actual.  

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Además de Hotton (que superó la barrera del 1,5% de los votos en las PASO gracias a una revisión de los votos que solicitó a la Justicia) y Espert, participaron Diego Santilli, de Juntos; Victoria Tolosa Paz, del Frente de Todos y Florencio Randazzo, de Vamos con Vos. El candidato del Frente de Izquierda de los Trabajadores, Nicolás del Caño, declinó la invitación, pero será parte del debate televisivo que se realizará el miércoles 20 en el canal de televisión TN. 

El debate, que tuvo lugar en Costa Salguero, se inició con la pregunta sobre cómo crear empleo genuino, una temática que fue central en las exposiciones de las dos jornadas anteriores, incluso entre los referentes del Gobierno Nacional que participaron. Tolosa Paz aprovechó la ocasión para anunciar la transformación del programa Te Sumo en una “ley de promoción del empleo joven” que dispondría la liberación de cargas patronales por tres años para quienes contraten trabajadores y trabajadoras de entre 18 y 24 años. 

Randazzo buscó acercarse a la audiencia mencionando en primera instancia a su compañera de fórmula, la empresaria autopartista Carolina Castro, y aseguró que “la Argentina no tiene ninguna posibilidad de generar empleo si no baja la inflación”. Priorizó una serie de lineamientos: hacer que el Estado sea más eficaz prestando servicios esenciales, tener una balanza comercial favorable, “una emisión de acuerdo a la demanda del dinero” y permitirle a los empresarios que tengan previsibilidad para establecer sus costos. 

El tema impositivo estuvo presente en las intervenciones de todos los candidatos. Santilli dijo que es “imposible” mantener un esquema de 167 impuestos y crear trabajo al mismo tiempo, y entre sus prioridades mencionó avanzar con un consenso fiscal. 

Incluso Tolosa Paz dijo que se necesita un Estado que busque “eficiencia a partir de tener no una suba de impuestos sino una mejor administración tributaria”. Con la filtración de los documentos Pandora Papers todavía fresca dijo que hay que “evitar la evasión tributaria e ir construyendo una matriz progresiva, con reflejo de una sociedad donde hay sujetos con mayor y menor capacidad contributiva”. La candidata se refirió indirectamente a Santilli y señaló que “aunque algunos dicen que hay que bajar impuestos, en cuatro años no se animaron a liberar la carga del impuesto a las ganancias para el conjunto de los trabajadores”, en referencia a una modificación impulsada por el Frente de Todos y sancionada en el Congreso. 

Tolosa Paz también habló de un “Estado solidario”, concepto que fue cuestionado luego por otros de los candidatos. “Me encantó todo lo que dijo [Tolosa Paz], pero no lo estoy viendo. El ‘Estado solidario’ lo van a pagar ustedes, porque cada vez hay más solidaridad de parte del estado.. se vienen más impuestos”, dijo Hotton a los empresarios, y se llevó un aplauso cerrado. También defendió a los empresarios de los cuestionamientos que reciben por “llevarse plata afuera”. “Los empresarios están buscando la rentabilidad y los jóvenes se están yendo; mi hijo se fue", dijo con la voz quebrada. 

Espert, que reclamó que el Estado “se achique lo suficiente” para proveer solo servicios públicos y “tirar a la basura la sustitución de importaciones y el proteccionismo estatal” también se refirió a esa idea del “Estado solidario”. Dijo que se trata solo de “lindas palabras” y recordó el “vacunatorio VIP” y “las fiestas de Olivos”, que mostrarían lo contrario: “Ninguna empatía” y una “burla” a la ciudadanía golpeada por la crisis. 

“El consenso es si queremos cagarnos de hambre o no. ¿Queremos ser Cuba o Venezuela? Digámoslo con claridad y si queremos ese camino sigamos pensando que algún día el control de precios y la prohibición de exportaciones va a funcionar”, dijo, en una intervención también celebrada por el auditorio. 

No fue el único pasaje del liberal que hizo reaccionar a los empresarios. También recogió aplausos cuando dijo: “Si la Argentina crece van a poder seguir disfrutando de sus vidas cómodas y sus casas bonitas, bien ganadas. Si no crece, para disfrutar de eso van a tener que poner un ejército porque la gente va a estar transformada en zombie de lo muerta de hambre que está y los políticos no van a poder caminar por la calle”. 

Santilli volvió reiteradas veces sobre el tema de la educación y le recriminó al gobierno nacional haber tenido las escuelas cerradas un año y medio. Además, hizo foco en el trabajo y en “vivir en paz”, en un llamado de atención sobre la problemática de la inseguridad.  

Randazzo intentó salir de la grieta identificándose con “los grises”. Anticipó que su primera iniciativa en el Congreso sería una “ley de estabilidad económica” que, entre otras cosas, defina qué porcentaje del PBI sería destinado al gasto público, que “se ha incrementado sin resultados”. También dijo, en su calidad de contador, que “la presión fiscal en la Argentina es insostenible y necesita una administración mucho más inteligente”. Espert intervino para “celebrar” su “conversión del kirchnerismo al liberalismo”, lo que atribuyó a una movida electoral y generó el contrapunto más encendido de un debate en el que quienes lograron concentrar la atención y el protagonismo fueron los candidatos que obtuvieron menos de 5% en las primarias. 

DT

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