Cine

Brad Pitt conquista San Sebastián: “Deberíamos dedicar más tiempo a lo que nos une y prestar atención a lo que nos divide”

Javier Zurro

San Sebastián —

0

La expectativa por ver a Brad Pitt se notaba por las calles de San Sebastián. Las señoras donostiarras hablaban de él en las veredas y desde el lunes, cuando llegó, la gente se agolpaba a las afueras del Hotel María Cristina, sede del certamen y donde se alojan las estrellas, para ver si robaba alguna foto de la estrella de más tamaño que iba a pisar el festival. Ya con su llegada, Pitt eclipsó a todos, y tras dos días en la ciudad (donde la gente especulaba dónde estaba porque fue como una sombra para los curiosos y sus celulares) el actor se presentó en la conferencia de prensa más multitudinaria de esta edición para presentar En el corazón de la bestia (Heart of the Beast), un film de supervivencia donde él es la absoluta estrella de la función… junto a un perro.

Pitt recibió la ovación de la sala de prensa del Kursaal y habló del momento de la industria, donde “hubo cambios enormes a lo largo de la historia y una consolidación de los estudios”. “El streaming nos brindó muchas más oportunidades. Y por un lado están las grandes superproducciones que permiten recuperar la inversión y, por otro, las películas independientes de bajo presupuesto; pero la franja intermedia, digamos, de 30, 40 o 60 millones, lo tenían muy difícil para salir adelante. Incluso películas como la nuestra sufrían, porque a los distribuidores les cuesta mucho recuperar la inversión en ese tipo de presupuesto medio. Sin embargo, ahora estamos viendo cambios; en cuanto a los costos de postproducción, existen nuevas herramientas que ayudarán a reducirlos. Así que tengo la esperanza de que esas películas... bueno, todavía queda mucho camino por recorrer”, dijo.

En el corazón de la bestia está producida por él con su compañía Plan B, una empresa con la que ayuda a financiar films independientes y grandes producciones, y por eso insistía en que cree que “la situación actual favoreció realmente al cine independiente; porque estos proyectos están llegando a más público”. Para él, “se percibe una fuerza comparable a la de los años 90”. 

A pesar de ser preguntado por el mundo actual, por un mundo en guerra y por cómo afrontar esos momentos, Pitt se zafó de las cuestionas menos centradas en los temas de la película aunque abordándolos de una forma genérica. Subrayó que, precisamente por lo comentado, le encanta esta película, porque “en el fondo es una historia de amor, además de una historia de supervivencia”.

“Personalmente, creo que podríamos dedicar más tiempo a aquello en lo que somos iguales, que es la mayor parte de las cosas. Pensar qué es lo que nos une, lo que nos conecta. Y creo que también podríamos escuchar mejor a algunos de estos grupos y prestar atención a las líneas que nos dividen. Quizás debamos empezar por ocuparnos de las personas que nos rodean y asegurarnos de que estén bien. Si todos hiciéramos eso... bueno, diría que es un buen punto de partida”, apuntó.

También habló de los soldados y el estrés postraumático, uno de los temas del film, y habló de estas personas que “no solo sufren daños físicos, sino también perjuicios morales y psicológicos, una transición que los descoloca por completo”. Con esta historia quisieron “ilustrar la situación de un hombre que sufrió la pérdida y vivió cosas terribles, pero que luego intenta encontrar la paz y cómo se desenvuelve en ese mundo”.