ELECCIONES PRESIDENCIALES EN BRASIL

Lula da Silva se impuso a Jair Bolsonaro por cinco puntos y buscará la presidencia en la segunda vuelta

São Paulo (Brasil) —

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Luis Inácio Lula da Silva irá a segunda vuelta con Jair Bolsonaro. La elección será el 30 de octubre, último domingo del mes. El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) superó al presidente de Brasil con el 48,43% de votos. Bolsonaro, por le Partido Liberal (PL), quedó en segundo lugar con el 43,20%, según el Tribunal Superior Electoral. La distancia de cinco puntos sorprendió en el centro de campaña del PT, donde esperaban mejores resultados e incluso especulaban con la posibilidad de ganar en primera vuelta.

Lula da Silva, seis veces candidato a presidente, nunca antes ganó en el primer turno. Ni en elecciones de 2002, ni en 2006. Pero el nivel de polarización de la primera parte de la campaña plantea unas semanas intensas hasta el domingo de las elecciones. “Todas las elecciones a las que me he presentado han sido en segunda vuelta, todas ellas. La segunda vuelta es la oportunidad para madurar las propuestas y para conversar con la sociedad”, dijo el candidato del PT desde el hotel de campaña en São Paulo.

Bolsonaro, que no contó con un centro de campaña para esperar los resultado y recibir a la prensa, hizo referencia a que no todo cambio es para mejor. “Entiendo que hay un deseo de cambio por parte de la población, pero hay ciertos cambios que pueden venir a peor”, dijo el presidente de Brasil en las puertas del Palacio de la Alvorada en Brasilia.

Tanto Bolsonaro como el Lula apuntarán a conquistar los votos de la tercera candidata más votada, Simone Tebet, con el 4,26% de los votos. Tebet se ha presentando por el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), identificado con el llamado centrão, un bloque de partidos conservadores con el cual los distintos gobiernos necesitan pactar en el Congreso para garantizar la gobernabilidad. Si bien el MDB tenía pocas opciones de entrar a segunda vuelta, la candidatura de Tebet ha sido la llave de este espacio político para evitar tomar posición por alguno de los dos favoritos. De ese modo, el MDB queda liberado para hacer y deshacer alianzas en el Congreso.

Los resultado del domingo resultaron buenos para los aliados de Bolsonaro en el Congreso. El PL ganó al menos 23 diputados, lo que suman 99, la mayor bancada en el Congreso. En la cámara alta brasileña han entrado figuras como el astronauta Marco Pontes, con un resultado arrollador del 49%, por São Paulo. Por el estado de Paraná, el exjuez Sergio Moro, quien condenó al expresidente Lula a prisión y luego fue ministro de Justicia con Bolsonaro, ha entrado en el Senado con el 33,51% de los votos.

La profunda crisis en el centro-derecha brasileño ha dejado expuesta la fractura que vive el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), del expresidente Fernando Henrique Cardoso. La apuesta de llevar a Geraldo Alckmin, presidente del PSDB hasta 2019 e histórico rival político de Lula, como vicepresidente en la fórmula del PT estaba orientada a ampliar las bases de apoyos electorales. Pero los resultados no han sido los esperados.

Bolsonaro consiguió una ventaja en varias regiones claves del país. Tal como proyectaban las encuestas, el presidente alcanzó buenos números en Sudeste, región que concentra más del 42% de electores habilitados para votar, integrado por los estados de São Paulo, Mina Gerais, Río de Janeiro y Espíritu Santo.

En São Paulo, principal estado de esta región y distrito de mayor peso electoral de Brasil con el 22%, el presidente de Brasil consiguió el 47,71% frente el 40,89% de Lula. De todos modos, el Partido de los Trabajadores apunta a ganar la gobernación en segunda vuelta, con el candidato Fernando Haddad, que obtuvo el 35,70% frente al aliado de Bolsonaro, Tarcísio Gomes de Freitas con el 42,32%. De ganar Haddad en este estado, sería a una victoria histórica para el PT en un distrito donde el PSDB ha gobernado en los últimos 30 años.

En Minas Gerais, segundo estado en población del país con el 10,4%, Lula consiguió una ventaja sobre Bolsonaro con el 48,22%. Bolsonaro quedó en un cercano lugar con el 43,66%. Mientras que en Río de Janeiro, un distrito controlado por Bolsonaro, el presidente consiguió el 51% ante el 40,69% de Lula. En las región del Nordeste, considerada bastión del Partido de los Trabajadores, que concentra al 27% del electorado, Lula consiguió mejores resultados. En el estado de Bahía, el más poblado de la región, el PT obtuvo el 69,9% de los votos. En Pernambuco, lugar de origen de Lula, el expresidente consiguió el 65,15% frente al 30% de Bolsonaro.

Más de 156 millones de brasileños estaban llamados a votar en la principal economía de América Latina. Tras una campaña tensa y de lo más violenta, Jair Bolsonaro busca la reelección y Luiz Inácio Lula Da Silva apuntará a llegar a su tercera presidencia.

Luis Inácio Lula da Silva irá a segunda vuelta con Jair Bolsonaro. La elección será el 30 de octubre, último domingo del mes. El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) superó al presidente de Brasil con el 48,43% de votos. Bolsonaro, por le Partido Liberal (PL), quedó en segundo lugar con el 43,20%, según el Tribunal Superior Electoral. La distancia de cinco puntos sorprendió en el centro de campaña del PT, donde esperaban mejores resultados e incluso especulaban con la posibilidad de ganar en primera vuelta.

Lula da Silva, seis veces candidato a presidente, nunca antes ganó en el primer turno. Ni en elecciones de 2002, ni en 2006. Pero el nivel de polarización de la primera parte de la campaña plantea unas semanas intensas hasta el domingo de las elecciones. “Todas las elecciones a las que me he presentado han sido en segunda vuelta, todas ellas. La segunda vuelta es la oportunidad para madurar las propuestas y para conversar con la sociedad”, dijo el candidato del PT desde el hotel de campaña en São Paulo.

Bolsonaro, que no contó con un centro de campaña para esperar los resultado y recibir a la prensa, hizo referencia a que no todo cambio es para mejor. “Entiendo que hay un deseo de cambio por parte de la población, pero hay ciertos cambios que pueden venir a peor”, dijo el presidente de Brasil en las puertas del Palacio de la Alvorada en Brasilia.

Tanto Bolsonaro como el Lula apuntarán a conquistar los votos de la tercera candidata más votada, Simone Tebet, con el 4,26% de los votos. Tebet se ha presentando por el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), identificado con el llamado centrão, un bloque de partidos conservadores con el cual los distintos gobiernos necesitan pactar en el Congreso para garantizar la gobernabilidad. Si bien el MDB tenía pocas opciones de entrar a segunda vuelta, la candidatura de Tebet ha sido la llave de este espacio político para evitar tomar posición por alguno de los dos favoritos. De ese modo, el MDB queda liberado para hacer y deshacer alianzas en el Congreso.

Los resultado del domingo resultaron buenos para los aliados de Bolsonaro en el Congreso. El PL ganó al menos 23 diputados, lo que suman 99, la mayor bancada en el Congreso. En la cámara alta brasileña han entrado figuras como el astronauta Marco Pontes, con un resultado arrollador del 49%, por São Paulo. Por el estado de Paraná, el exjuez Sergio Moro, quien condenó al expresidente Lula a prisión y luego fue ministro de Justicia con Bolsonaro, ha entrado en el Senado con el 33,51% de los votos.

La profunda crisis en el centro-derecha brasileño ha dejado expuesta la fractura que vive el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), del expresidente Fernando Henrique Cardoso. La apuesta de llevar a Geraldo Alckmin, presidente del PSDB hasta 2019 e histórico rival político de Lula, como vicepresidente en la fórmula del PT estaba orientada a ampliar las bases de apoyos electorales. Pero los resultados no han sido los esperados.

Bolsonaro consiguió una ventaja en varias regiones claves del país. Tal como proyectaban las encuestas, el presidente alcanzó buenos números en Sudeste, región que concentra más del 42% de electores habilitados para votar, integrado por los estados de São Paulo, Mina Gerais, Río de Janeiro y Espíritu Santo.

En São Paulo, principal estado de esta región y distrito de mayor peso electoral de Brasil con el 22%, el presidente de Brasil consiguió el 47,71% frente el 40,89% de Lula. De todos modos, el Partido de los Trabajadores apunta a ganar la gobernación en segunda vuelta, con el candidato Fernando Haddad, que obtuvo el 35,70% frente al aliado de Bolsonaro, Tarcísio Gomes de Freitas con el 42,32%. De ganar Haddad en este estado, sería a una victoria histórica para el PT en un distrito donde el PSDB ha gobernado en los últimos 30 años.

En Minas Gerais, segundo estado en población del país con el 10,4%, Lula consiguió una ventaja sobre Bolsonaro con el 48,22%. Bolsonaro quedó en un cercano lugar con el 43,66%. Mientras que en Río de Janeiro, un distrito controlado por Bolsonaro, el presidente consiguió el 51% ante el 40,69% de Lula. En las región del Nordeste, considerada bastión del Partido de los Trabajadores, que concentra al 27% del electorado, Lula consiguió mejores resultados. En el estado de Bahía, el más poblado de la región, el PT obtuvo el 69,9% de los votos. En Pernambuco, lugar de origen de Lula, el expresidente consiguió el 65,15% frente al 30% de Bolsonaro.

Más de 156 millones de brasileños estaban llamados a votar en la principal economía de América Latina. Tras una campaña tensa y de lo más violenta, Jair Bolsonaro busca la reelección y Luiz Inácio Lula Da Silva apuntará a llegar a su tercera presidencia.

Luis Inácio Lula da Silva irá a segunda vuelta con Jair Bolsonaro. La elección será el 30 de octubre, último domingo del mes. El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) superó al presidente de Brasil con el 48,43% de votos. Bolsonaro, por le Partido Liberal (PL), quedó en segundo lugar con el 43,20%, según el Tribunal Superior Electoral. La distancia de cinco puntos sorprendió en el centro de campaña del PT, donde esperaban mejores resultados e incluso especulaban con la posibilidad de ganar en primera vuelta.

Lula da Silva, seis veces candidato a presidente, nunca antes ganó en el primer turno. Ni en elecciones de 2002, ni en 2006. Pero el nivel de polarización de la primera parte de la campaña plantea unas semanas intensas hasta el domingo de las elecciones. “Todas las elecciones a las que me he presentado han sido en segunda vuelta, todas ellas. La segunda vuelta es la oportunidad para madurar las propuestas y para conversar con la sociedad”, dijo el candidato del PT desde el hotel de campaña en São Paulo.