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Doble escenario

Milei retoma su agenda internacional en medio del cierre de Fate y con la CGT ratificando su paro general

Javier Milei y Donald Trump, durante la firma del acta constitutiva de la Junta de Paz, en Davos.

Pedro Lacour

18 de febrero de 2026 13:17 h

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Javier Milei volvió a subirse hoy al ARG-01 para emprender un nuevo viaje relámpago a Estados Unidos con el objetivo central de participar en la reunión inaugural de la Junta de Paz, el organismo impulsado por Donald Trump. El vuelo, que partió a las 13 desde Ezeiza, coincide con el tramo final de las negociaciones por la reforma laboral, la principal apuesta legislativa del Gobierno, que el oficialismo busca aprobar antes del cierre de extraordinarias para exhibirla como trofeo político el próximo 1 de marzo, cuando el mandatario inaugure el período de sesiones ordinarias del Congreso.

Su salida del país se produce, además, pocos días después de que Milei cancelara el viaje que tenía previsto realizar a Mar-a-Lago. En el oficialismo atribuyen esa decisión a la intervención de Karina Milei, que buscó evitar que su hermano se alejara del frente interno en plena negociación parlamentaria. La prioridad, entonces, era asegurar los votos y cerrar los cambios al proyecto laboral. Ahora, con el texto encaminado y con los libertarios pretendiendo sesionar en Diputados mañana, el Presidente retoma su agenda internacional, aun cuando se discute una de las reformas estructurales más relevantes de su programa económico.

Los hermanos Milei durante la investidura de Donald Trump como presidente de Estados Unidos en 2025.

El viaje de este miércoles tiene como eje la participación de Milei en la reunión inaugural de la Junta de Paz, con la que Trump busca disputar el rol del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y cuya sesión se realizará este jueves al mediodía en Washington. Se trata de la primera reunión formal del foro, cuya creación fue anunciada por el republicano en enero, durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde Milei acompañó la presentación y formalizó la adhesión argentina.

La iniciativa, originalmente concebida para supervisar la reconstrucción de Gaza, fue ampliando su alcance hasta proyectarse como un espacio político-estratégico alternativo al esquema multilateral tradicional. Trump anunció recientemente un plan de US$ 5.000 millones para obras en la franja y busca que la Junta de Paz funcione como plataforma de coordinación con países aliados.

Donald Trump muestra el acta constitutiva de la Junta de Paz, en Davos.

El proyecto impulsado por Trump fue sumando adhesiones de manera heterogénea y, por ahora, lejos de los principales socios occidentales de Washington. Entre los países que se incorporaron figuran varias monarquías y potencias regionales de Medio Oriente junto con naciones de Asia Central como Kazajstán y Uzbekistán, y del sudeste asiático como Indonesia y Vietnam. También se plegaron Turquía, Pakistán, Marruecos, Hungría y Kosovo. En América del Sur, el único gobierno que formalizó su participación hasta ahora fue el de Paraguay.

Frente interno complejo

La nueva visita de Milei a Washington se inscribe en un vínculo político cada vez más estrecho con Trump, que el Presidente busca capitalizar como respaldo internacional a su programa económico y a su agenda ideológica. En la Casa Rosada leen el viaje como una señal de alineamiento estratégico, pero también como una vidriera para mostrar avances en el frente doméstico.

Sin embargo, la nueva visita a los Estados Unidos ocurre en un contexto económico y social complejo. El cierre de la empresa Fate volvió a encender señales de alarma en el frente industrial y coincidió con la ratificación del cuarto paro general convocado por la CGT desde que Milei llegó al poder, una muestra de la creciente tensión sindical en torno a la reforma laboral. En ese escenario, el proyecto se convierte en una pieza central del relato oficial. Si logra su aprobación, Milei planea presentarlo el 1 de marzo como símbolo de consolidación del rumbo, tanto ante el Congreso como ante sus interlocutores internacionales.

Jorge Sola, uno de los secretarios generales de la CGT, que este jueves podría ir al paro general, si se confirma la sesión en Diputados.

La delegación que acompaña al Presidente es reducida: viajan únicamente la secretaria general Karina Milei y el canciller Pablo Quirno. Su presencia no pasa inadvertida, luego de haber quedado en el centro de la escena durante el fin de semana tras conocerse que su cartera prorrogó sin licitación un contrato por $114 millones para capacitación de personal en favor de la Asociación Cultural Inglesa, dirigida por Josefina Rouillet, esposa de Federico Sturzenegger.

La agenda prevé la llegada del vuelo oficial a Washington a las 23:30 hora de la Argentina. El jueves, Milei participará de la sesión inaugural de la Junta de Paz y esa misma noche emprenderá el regreso desde la Base Andrews. Si no hay cambios, el viernes a las 7:30 estará nuevamente en Buenos Aires.

PL/CRM

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