Elecciones en Brasil 2022

Las candidatas fantasma de la derecha brasileña

A las trampas, limitaciones y mezquindades de la actual legislación brasileña vigente sobre paridad de género (que se detiene en un 30%) no se resignan los movimientos feministas. En esta imagen de archivo, abogadas de todo el país que militan en “Paridade de Verdade” reclaman el 15 de marzo desde la tribuna del Senado Federal en Brasilia por la igualdad igualitaria de género en las listas para cubrir cada cargo, nuevo o vacante, del Poder Judicial.

En Brasil, al menos el 30% de los candidatos a la Cámara de Representantes deben ser mujeres y deben recibir al menos el 30% de los recursos públicos. Para cumplir este requisito, partidos y formaciones de la derecha salieron a buscar mujeres para promover como candidatas acreedoras del cupo de fondos electorales. Algunas de esas candidaturas son flamantes, y 12 días antes de las elecciones generales brasileñas del domingo 2 de octubre, aun no habían entrado en campaña. En conjunto, estas candidaturas tímidas, menos visibles que fantasmas, porque no aparecen, recibieron al menos un total de 5,8 millones de reales (aproximadamente un millón y medio de dólares). Parte de este dinero, que engendró una desigualdad de gastos posibles en desmedro de las postulaciones contrincantes, fue transferido a empresas contratadas por servicios que nunca prestaron. Según una investigación periodística sistemática del periódico Estadão, estas candidatas selectas, muchas neófitas, o con escasa participación política, o insignificante votación en comicios anteriores, nunca usaron las redes sociales para revelarle al electorado cómo se llamaban, ni jamás distribuyeron volantes o panfletos, ni pintaron muros, ni salieron las calles para hacer conocer su existencia, y menos aún su plan de acción si llegaran a ser elegidas para el Congreso de Brasilia. Como demuestra el diario de San Pablo, no es a la penuria de recursos que debe atribuirse el retraimiento de esta decena y media de favorecidas candidatas.

El diario Estadão encontró casos sospechosos de candidatas “fantasmas” de norte a sur, pero todas obedecen a un mismo patrón. El presupuesto del Fondo Especial de Financiación de las Campañas, principal mecanismo de financiación de los candidatos, de 5 mil millones de reales fue distribuido por los líderes de los partidos. La asignación ha beneficiado incluso a aquellos que han abandonado la disputa electoral o cuyas candidaturas han sido rechazadas, sin que haya habido retorno del dinero a las arcas públicas. Recibieron más dinero que varias candidaturas de caudal electoral innegablemente superior. Se les destinó un monto de dinero mayor que a  los candidatos con gran potencial electoral. El presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, del Partido Progresista (PP) y representante del nordestino estado de Alaogas, recibió  2 millones de reales como fondo federal asignado a la campaña de su reelección y al hijo del presidente brasileño, Eduardo Bolsonaro, del Partido Liberal (PL) y representante por el estado de San Pablo, que es el candidato político más votado en la historia nacional con récord de votantes en la última elección, se asignaron 500 mil reales.

En el estado de Rondônia, el tercero menos poblado del Brasil, en el límite con Bolivia, el Partido Progresista entregó 2 millones de reales a la candidata Marlucia Oliveira quien contrató a una empresa para que se encargara de su campaña, pero de esta nada se conoce, porque a su candidatura no hay cómo rastrearla en las redes sociales. Cuando se le preguntó a esta candidata cómo obtuvo tantos recursos para su bautismo de fuego en una contienda electoral, Oliveira lo explicó: “En el partido, yo soy la novia del pueblo, pero no en el sentido denigrante del término”.

La candidata para una banca de diputada federal Adriana Mendonça, como representante de Amazonas, recibió del oficialista Partido Republicano del Orden Social  (PROS), alineado con el presidente Jair Bolsonaro en el Congreso Federal, 3 millones de reales. Esto convierte a la suya en la candidatura más beneficiada por el Fondo en todo el país. Cuando la republicana social se presentó a la anterior elección general brasileña en 2018, su candidatura sólo fue la preferida de 41 votantes. En esa ocasión, la rendición de cuentas del uso de los fondos electorales que presentó la candidata derrotada, fue rechazada por la Justicia, porque había ocultado o disimulado gastos ajenos al propósito democrático de la financiación federal.  La campaña electoral 2022 de Mendonça consiste en 33 publicaciones en Facebook e Instagram. Son montajes. En ninguna publicación interectúa con potenciales votantes, tampoco hay videos con su voz y con su imagen donde pida el voto a su electorado. Estas páginas en dos redes, sin embargo, ya han logrado superar los votos que obtuvo en 2018, porque ya suman 59 seguidores. Y la publicación con más visualizaciones se había ganado, hasta el martes, sus 69 Likes. En su página personal de Instagram, Adriana Mendonça sólo tiene palabras para la candidatura de su ex esposo, que compite como candidato del pequeño partido Podemos, antes centroizquierdista y ahora centroderechista, por el gobierno de Amazonas. La escasa campaña en las redes no revela que el hecho de que Mendonça contrató, con el fin de que se ocuparan de ella, a la compañía de marketing Comunicação Ltda digital, y le pagó 750 mil reales.  

En el estado de Minas Gerais, los republicanos del Orden Social transfirieron 300 mil reales a la la cuenta de la candidata Gisele da Custura, novata en política. Desde el inicio de la campaña, el 16 de agosto, sólo publicó una foto de ella. “El Partido vino y me explicó que necesitaba mujeres, de piel negra, me dijo que eso ayudaba al Partido. Ahí fue cuando empecé a participar”, explicó da Custura, quien declaró que había invertido ya 15 mil reales en contratos con diversas empresas a las que encargó diversas tareas enfiladas a hacer conocer su candidatura; hasta la fecha, no se han visto ni materiales gráficos impresos ni propaganda digital. Buscada por el Estadão, la candidata afrobrasileña, una de las minoritarias candidaturas negras en un país donde esta comunidad es demográficamente mayoritaria, respondió todas las preguntas. Anunció el martes que “ahora saldrá” el material de la campaña y aclaró que “para ser muy sincera, tengo un poco de dificultad con las redes sociales, ¿se entiende?”.

También en Minas Gerais, el Partido Liberal (PL), del presidente Bolsonaro, entregó 20 mil reales a Patrícia Guerra. En las redes sociales hay publicidad de ella -pero sólo de la ropa que vende. “Me pusieron y yo entré”, dijo. Hasta ahora, Guerra no ha declarado ningún gasto ante el TSE y argumentó que no sabía que debía ser responsable del dinero público.

También en Minas Gerais, el mismo partido derechista transmitió otros 20 mil reales a Marilene de Jesús, afrobrasileña como da Custura, quien en Instagram y Facebook hizo tres publicaciones pidiendo el voto de su electorado para su candidatura. “Algo salió mal. Yo le pagué a una persona para que me publicara cosas todos los días”, dijo esta candidata oficialista, que tampoco rindió sus gastos a la Justicia Electoral.

En el estado de Río de Janeiro, el informe del Estadão identificó a la candidata Nadir Viana, que usa el nombre artístico de 'Sheila' para su vida política, recibió del Partido Social Cristiano (PSC) 30 mil reales del Fondo Electoral. No está haciendo campaña, o no la hay visible. Hata el momento, la vida política de Sheila cuenta con un antecedente. En 2020 compitió para una banca de concejal en el gobierno municipal; recibió 2 votos. Al frente del PSC está el Pastor Everaldo, que en 2020 cayó preso por su involucramiento en un fraude en la Salud Pública de Río. En 2022, el Pastor, como Sheila, es candidato a ser diputado federal.

En el estado de Rondônia, el derechista PP le transfirió 2 millones  de reales a la candidata a diputada Marlucia Oliveira, que nunca antes disputó un cargo electivo. Solo el 2,6% del resto de las candidaturas recibió un monto equivalente. Oliveira no se ha hecho presente en las redes con ninguna campaña, pero sí ha contratado para ello a una empresa de marketing a la que pagó 400 mil reales.

A Soraya, candidata a diputada federal por el Partido de la Movilización Nacional (PMN) como representante del nordestino estado de Alagoas, su partido nacionalista le transfirió 50 mil reales del Fondo para su primera campaña. A una semana y media de las elecciones, no había imágenes, banderas, folletos, perfiles, y ninguna otra publicación en las redes. La candidata dice hacen todo “boca a boca”. Cuando le pidieron que contara qué le dice frente a frente a cada votante, la candidata nacionalista reaccionó: “¿Te gustaría saber sobre mis propuestas ahora? ¿Así nomás, en este momento? No, imposible”, y no soltó prenda sobre qué es lo que dice.

AGB

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