Deporte y compromiso
Pep Guardiola se manifestó a favor de Palestina en un concierto en Barcelona: “Los hemos dejado solos”
Pep Guardiola tomó la palabra en el concierto solidario por Palestina que se realizó este jueves en el Palau Sant Jordi de Barcelona y dejó uno de los mensajes más contundentes de la noche. Con un pañuelo palestino al cuello y ante miles de personas, el entrenador del Manchester City se posicionó públicamente a favor del pueblo palestino y apeló a la responsabilidad colectiva frente a la violencia en la Franja de Gaza. “Estamos con ellos, con todas las causas. Esto es un manifiesto por Palestina y por toda la humanidad”, afirmó.
El evento, enmarcado en la campaña internacional Act X Palestine, reunió a artistas como Rosalía, referentes culturales y figuras públicas con el objetivo de visibilizar la crisis humanitaria y recaudar fondos. Guardiola abrió su intervención con un “bona nit, salam aleikum” y centró su discurso en las imágenes de niños atrapados bajo los escombros.
“Cuando veo un niño en estos dos últimos años, por la televisión, grabándose a sí mismo, preguntándose dónde está su madre, que está derribada bajo las ruinas y él todavía no lo sabe, siempre reflexiono, ¿Qué deben pensar? Pienso que los hemos dejado solos y abandonados”, expresó, en un pasaje que rápidamente se viralizó en redes sociales.
El técnico catalán insistió en que las bombas buscan generar indiferencia. “Quieren provocar silencios, que miremos a otro lado y no demos un paso adelante. Por eso tenemos que implicarnos”, sostuvo, y llamó a no naturalizar el sufrimiento civil. En otro tramo de su discurso, fue especialmente duro con los líderes políticos: “Los poderosos son unos cobardes. Envían a personas inocentes a matar a gente inocente mientras ellos están en casa, con calefacción o aire acondicionado”.
Guardiola también vinculó su mensaje con la tradición de movilización social de Barcelona. Recordó el “no a la guerra”, el movimiento Welcome Refugees, la flotilla solidaria y los bombardeos de 1938. “Esta ciudad siempre ha estado delante del mundo para demostrar que estamos del lado de los débiles”, dijo. “Hoy es Palestina, pero siempre tiene que ser con todas las causas”.
En ese sentido, reivindicó el trabajo de organizaciones humanitarias como Open Arms y subrayó una idea central de su intervención: “Todo esto va simplemente de tener humanidad”. Para el entrenador, la solidaridad no debería depender de fronteras ni de contextos geopolíticos, sino de una respuesta ética básica frente al sufrimiento ajeno.
La presencia de Guardiola reforzó el carácter simbólico del concierto y volvió a tender un puente entre el deporte de alto rendimiento y la defensa de los derechos humanos. No es la primera vez que el entrenador se pronuncia en este sentido: en noviembre pasado, había apoyado el partido benéfico entre Catalunya y Palestina y cuestionado el abandono internacional que, a su juicio, sufre el pueblo palestino.
En el Palau Sant Jordi, su mensaje se integró al espíritu de una noche atravesada por la música, la denuncia y la emoción colectiva. “No dejen de hablar de Palestina”, pareció ser el eco que dejó flotando su intervención, convertida en uno de los momentos más comentados del concierto-manifiesto.