Crece el temor de que la guerra de Ucrania avance hacia los Balcanes y la región separatista moldava de Transnistria

Un acto celebrado en Transnistria conmemora la entrada del Ejército Rojo en Tiráspol, el 12 de abril de 1944.

Pjotr Sauer

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Un alto diplomático ruso se negó este martes a descartar que la región separatista de Moldavia, Transnistria, se vea arrastrada a la guerra en Ucrania, en lo que sería una posible escalada del conflicto hacia otro país europeo. El viceministro de Asuntos Exteriores, Andréi Rudenko, dijo que Moscú “está preocupada” por la reciente serie de explosiones en la región y que a Rusia “le gustaría evitar un escenario” en el que Transnistria se vea arrastrada a la guerra.

En sus declaraciones a la prensa en Moscú, Rudenko dijo que la “situación con las explosiones” en la región indica que “ciertas fuerzas” detrás de los ataques están interesadas en crear “otro foco de tensión en Europa”, en referencia a los dos episodios de violencia registrados en el enclave durante los días anteriores.

“En consecuencia, se llevará a cabo una investigación y esperamos que se establezcan las razones de lo sucedido y se castigue a los responsables”, dijo Rudenko, según recoge la agencia rusa RIA Nóvosti.

Transnistria, que está controlada por separatistas prorrusos y alberga de forma permanente a 1.500 soldados rusos, así como un gran depósito de armas, limita con el oeste de Ucrania.

Temor a una desestabilización rusa

Este miércoles, el Ministerio del Interior de la autoproclamada república de Transnistria ha dicho que ha habido un tiroteo cerca de la localidad de Kolbasna, donde se encuentra un gran depósito de armamento y munición de tiempos soviéticos, custodiado por un contingente militar ruso. “Se vieron varios drones en el cielo sobre el pueblo de Kolbasna (...) Los aparatos fueron lanzados desde Ucrania”.

La inteligencia ucraniana aseguró el martes que las explosiones en Transnistria fueron “una provocación planeada por los servicios especiales rusos” para “infundir pánico y un sentimiento antiucraniano”. El Ejército del país señaló en un parte de guerra que unidades del grupo operativo de las tropas rusas han sido puestas en alerta. “Las fuerzas de seguridad han sido transferidas a un modo de servicio reforzado”.

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha dicho que cree que Rusia está intentando “desestabilizar la situación” en la región de Transnistria y “amenazar a Moldavia”. “Muestran que si Moldavia apoya a Ucrania, habrá ciertos pasos”.

Según indicó el presidente, Ucrania sabe que las tropas rusas presentes en Transnistria desde hace muchos años están en constante preparación. “Pero conocemos sus capacidades, las FFAA de Ucrania están preparadas para ello y no les tienen miedo”.




La presidenta de la República de Moldavia (cuyo idioma oficial es el rumano), Maia Sandu, convocó este martes una reunión de su Consejo de Seguridad tras los dos incidentes. Por la mañana, las autoridades locales dijeron que dos antenas de emisoras de radio rusófonas habían sido destruidas, mientras que el lunes desconocidos atacaron con lanzagranadas el Ministerio de Seguridad del Estado en Tiráspol, capital de la autoproclamada república de Transnistria, oficialmente República Moldava Pridnestroviana.

Tras la reunión de su Consejo de Seguridad, Sandu dijo que ciertas “fuerzas no identificadas dentro de Transnistria” estaban “a favor de la guerra” e interesadas en desestabilizar la situación en la región.

El portavoz del presidente ruso, Vladímir Putin, Dmitri Peskov, dijo a la prensa a primera hora del martes que estaba “preocupado” por las noticias que llegaban desde Transnistria. Por su parte, Denis Pushilin, el líder de la república autoproclamada de Donetsk, al este de Ucrania, declaró a la agencia RIA Nóvosti que Moscú debería “tener en cuenta lo que está ocurriendo en Transnistria” a la hora de planificar la siguiente fase de su campaña militar.

La semana pasada, un alto comandante ruso dijo que el objetivo de la actual ofensiva rusa era hacerse con el control del sur de Ucrania y mejorar el acceso a Transnistria, lo que hizo temer que el pequeño país del este de Europa se convirtiera en un nuevo punto álgido de las crecientes tensiones entre Moscú y Occidente.

Respecto a la explosión en el Ministerio de Seguridad, el Gobierno moldavo dice que el ataque tuvo como objetivo “crear pretextos para tensar la situación en materia de seguridad” en la región escindida.

Las autoridades de Transnistria anunciaron este martes una serie de nuevas medidas de seguridad, lo que ha aumentado la preocupación por una posible escalada en la región. Las medidas incluyen la instalación de puestos de control militar en las entradas a las ciudades de la región y la cancelación del desfile anual del Día de la Victoria, el 9 de mayo.

Los expertos, escépticos sobre los planes rusos

Bob Deen, experto en Moldavia y miembro investigador del think-tank Clingendael Institute, dice que es difícil saber si los incidentes recientes son una operación de falsa bandera por parte de Rusia o auténticos actos de sabotaje por parte de grupos antirrusos.

Sin embargo, dice que la retórica rusa reciente da cuenta de algunos de los objetivos a largo plazo que Rusia tiene en mente para Transnistria. “Hemos visto que el tema de Transnistria se está debatiendo más abiertamente en la opinión pública rusa. Las recientes declaraciones rusas podrían ser un indicio de las ambiciones que Moscú tiene allí”.

Según Deen, es poco probable que las fuerzas rusas sean capaces de llevar a cabo una ofensiva con dirección a la frontera con Moldavia, dado que el Ejército de Moscú está inmerso en intensos combates en la región oriental ucraniana del Donbás. Para llegar a Transnistria, Moscú tendría que montar una ofensiva hacia Odesa, operación que se ha visto obstaculizada por el reciente hundimiento del buque ruso Moskva, que obligó a la flota de guerra ruso a alejarse de la costa ucraniana.

Deen también se muestra escéptico respecto a que las propias fuerzas de Transnistria, que cuentan con unos 7.500 efectivos, sean utilizadas en un ataque a Ucrania proveniente de su frontera occidental.

“Hay pocas ganas de luchar en Ucrania entre las tropas de Transnistria, así como entre la población en general de la región, muchos están yéndose a Moldavia para escapar de cualquier posible violencia”, dice. “Al igual que Bielorrusia, la región no quiere verse completamente arrastrada a esta guerra”, señala el experto, y añade que la retórica reciente de Moscú puede ser una estratagema para que Ucrania retire sus tropas del Donbás hacia su frontera occidental.

Independiente de facto

Con el apoyo de Rusia, Transnistria libró una guerra contra Moldavia a principios de la década de 1990 que dejó al territorio con una independencia de facto y una guarnición rusa asentada de forma permanente.

Los medios de comunicación estatales rusos —con amplia presencia en Transnistria— han desempeñado un papel importante en la consolidación de las posturas prorrusas en el enclave, mientras que Moldavia se ha orientado hacia Occidente bajo el liderazgo de su presidenta liberal.

La semana pasada, Sandu promulgó un proyecto de ley que prohíbe el lazo de San Jorge, naranja y negro, que goza de gran popularidad en Rusia como forma de mostrar apoyo en público al Gobierno y al Ejército. La medida enfureció a las autoridades rusas. En el mismo proyecto de ley, Sandu prohibió los signos proguerra “Z” y “V”, utilizados originalmente por las FFAA rusas.

Traducción de Julián Cnochaert

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