Trump anuncia un arancel global del 10% tras el golpe del Tribunal Supremo: “Me avergüenzo de algunos miembros del tribunal”
El presidente de EE.UU. reaccionó a la sentencia del Tribunal Supremo que desmonta buena parte de su agenda política y económica. En una comparecencia ante la prensa criticó la decisión de los jueces que, 6 a 3, consideraron ilegal el procedimiento utilizado por Donald Trump para desatar una guerra comercial contra el resto del mundo.
Trump consideró el fallo como “profundamente decepcionante”. Y dijo: “Me avergüenzo de ciertos miembros del tribunal, estoy absolutamente avergonzado por no haber tenido el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país”.
El presidente de EE.UU., en respuesta, anunció: “Podemos utilizar otras leyes, otras autoridades arancelarias, que fueron confirmadas y están plenamente autorizadas. Por lo tanto, con efecto inmediato, todos los aranceles de seguridad nacional en virtud del artículo 232 y los aranceles existentes en virtud del artículo 301, siguen vigentes. Hoy firmaré una orden para imponer un arancel global del 10% en virtud del artículo 122, además de nuestros aranceles normales que ya se aplican. Y también estamos iniciando varias investigaciones en virtud del artículo 301 y otras para proteger a nuestro país de las prácticas comerciales desleales de otros países y empresas”.
El presidente de EE.UU. puede aplicar temporalmente impuestos a la importación de hasta el 15% por un máximo de 150 días, en virtud del artículo 122 de la Ley de Comercio de 1974.
“Creo que los intereses extranjeros están representados por personas que, en mi opinión, ejercen una influencia indebida”, dijo Trump: “Tienen mucha influencia sobre el Tribunal Supremo, ya sea por miedo, respeto o amistad, no lo sé, pero conozco a algunas de las personas que estaban involucradas en el otro bando y no me gustan. Creo que son unos auténticos canallas. Y hay que hacer lo que es correcto para el país. Hay que hacer lo que es correcto para la Constitución. Hay muchas otras formas de proceder. Y, francamente, esto deberían haberlo hecho otros presidentes hace muchos años. Permitieron que nuestro país fuera devorado vivo. Perdimos el 50% de nuestro negocio automovilístico. Fabricábamos todos los coches, y luego llegó México, llegó Canadá, Japón y Alemania, pero ahora todos están volviendo”.
¿Y el dinero recaudado?
El fallo del Supremo no dice qué pasa ahora con el dinero recaudado por un sistema declarado ilegal. “Supongo que tendrá que litigarse durante los próximos dos años. Así que redactan esta decisión terrible y defectuosa, totalmente defectuosa”, dijo Trump: “Es casi como si no la hubieran escrito personas inteligentes. Y lo que hacen es ni siquiera hablar de eso. ¿Qué pasa con todo el dinero que hemos recaudado? No discuten eso. Qué locura. Acabaremos en los tribunales durante los próximos cinco años”.
Según el presidente de EE.UU., “no hay forma de que los países extranjeros que nos estuvieron estafando durante años estén eufóricos. Están muy contentos y están bailando, pero no bailarán por mucho tiempo, se lo puedo asegurar. Los demócratas del tribunal están encantados, son un no automático, al igual que en el Congreso, son un no automático”.
Los aranceles que el Supremo declaró ilegales este viernes son los que Trump impuso invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Los tribunales inferiores ya habían considerado ilegales estos aranceles, pero se permitió que siguieran vigentes de forma cautelar mientras la Administración Trump apelaba ante el Supremo.
Los gravámenes incluían un arancel mínimo de referencia del 10%, con algunas excepciones; los aranceles unilaterales, que oscilaban entre el 10% y el 41%, sobre los productos procedentes de países que no habían alcanzado acuerdos comerciales con Estados Unidos; y gravámenes adicionales sobre algunas importaciones procedentes de México, China y Canadá que, según Trump, estaban justificados por la crisis del fentanilo en Estados Unidos.
“Un caso importante para mí”
El presidente de EE.UU. reconoció que este caso es “importante” para él: “Como símbolo de la seguridad económica y nacional, simplemente para nuestro país, tan importante porque nos está yendo tan bien como país como nunca antes. La buena noticia es que existen métodos, prácticas, estatutos y autoridades, tal y como reconoció el tribunal en esta terrible decisión, y tal y como reconoció también el Congreso, al que hacen referencia, que son incluso más fuertes que los aranceles de la IEEPA de los que dispongo como presidente de los Estados Unidos. En realidad, fui muy modesto en mi petición a otros países y empresas, porque quería hacer cualquier cosa. No quería hacer nada que pudiera afectar a la decisión del tribunal, porque entiendo al tribunal. Entiendo que se dejan influir muy fácilmente”.
“Para demostrar lo ridícula que es esta opinión, el tribunal dice que no se me permite cobrar ni siquiera 1 dólar”, dijo Trump: “No puedo cobrar 1 dólar a ningún país en virtud de la IEEPA. Pero se me permite cortar todo comercio o negocio con ese mismo país. En otras palabras, puedo destruir el comercio. Puedo destruir el país. Incluso se me permite imponer un embargo a un país extranjero, destruyéndolo. Puedo hacer lo que quiera, pero no puedo cobrar 1 dólar. Podría hacerles lo que quisiera, pero no puedo cobrarles nada”.
Según Trump, el tribunal le concede “el derecho incuestionable de prohibir la entrada de todo tipo de cosas en nuestro país, de destruir países extranjeros, un derecho mucho más poderoso de lo que mucha gente pensaba que teníamos, pero no el derecho a cobrar un arancel. Pero ahora voy a tomar una dirección diferente, probablemente la dirección que debería haber tomado desde el principio, que es incluso más fuerte que nuestra elección original”.
El presidente de EE.UU. reconoció que hay “numerosas otras leyes federales que autorizan al presidente a imponer aranceles y podrían justificar la mayoría, si no todos, los aranceles emitidos. En este caso, incluso más aranceles, de hecho, esas leyes incluyen, por ejemplo, la Ley de Expansión Comercial de 1962, sección 232. Todas estas cosas las conozco bien, la Ley de Comercio de 1974 y la Ley Arancelaria de 1930, sección 338, pero es un proceso un poco más largo. Pensé en simplificar las cosas, pero no nos dejaron hacerlo. Estoy seguro de que no era su intención, pero la decisión del Tribunal Supremo de hoy ha hecho que la capacidad del presidente para regular el comercio e imponer aranceles sea más poderosa y más clara, en lugar de menos. No creo que fuera su intención. Estoy seguro de que no. Es terrible”.
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