Rusia intensifica sus bombardeos contra civiles y va por Kiev

Los servicios de emergencias de Ucrania intervienen tras el bombardeo ruso sobre la antena de televisión de Kiev.

Luke Harding

Leópolis —

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El Gobierno de Volodimir Zelenski asegura que Rusia está planeando una gran “operación psicológica” para convencer a los ucranianos de que capitulen y está apuntando con sus misiles a los civiles para tratar de desmoralizar a la población.

El brutal ataque en Járkov contra civiles: “Nunca perdonaremos a los rusos”

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En Kiev, dos misiles rusos alcanzaron este martes la torre de la televisión, interrumpiendo el acceso a las noticias y las emisiones de radiotelevisión. El ministro de Defensa de Ucrania, Oleksii Reznikov, dijo que el Kremlin estaba preparando un corte que dejaría a gran parte de Ucrania sin Internet y sin comunicaciones.

“Su objetivo es acabar con la resistencia del pueblo y del Ejército, pueden interrumpir la conexión y, después de eso, difundir de forma masiva mensajes falsos diciendo que el liderazgo del país se ha rendido”, publicó en Twitter Reznikov. “¡No hay rendición! Solo victoria”.

Las autoridades ucranianas dicen que Rusia no podrá cortar el acceso a Internet en todo el país. En su lugar, es probable que el Kremlin ponga la mira en el sur y en el este del país, donde las fuerzas rusas están tratando de tomar Járkov, la segunda ciudad de Ucrania; y la rodeada ciudad de Mariúpol, en la costa.

Segunda ronda de charlas

La operación mediática de “capitulación” coincide con la segunda ronda de negociaciones entre autoridades de Rusia y de Ucrania, que, según algunas fuentes, está prevista para este miércoles. El primer encuentro, celebrado este lunes en la frontera con Bielorrusia, no dio resultados positivos.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que la torre de televisión estaba fuera de servicio por daños en la subestación y el hardware. También dijo que los ingenieros tratarían de arreglar la torre para reanudar las emisiones cuanto antes.

Andriy Yermak, jefe de gabinete del presidente Zelenski, dijo que los misiles habían caído cerca de Babi Yar, un barranco donde fueron enterrados 30.000 judíos asesinados por los nazis. “Estos bárbaros están asesinando una vez más a las víctimas del Holocausto”, escribió en Twitter.

El Centro Mundial de Conmemoración del Holocausto Yad Vashem de Israel expresó su “condena vehemente” por el ataque ruso cerca del lugar. “Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que tome medidas coordinadas que salvaguarden las vidas de los civiles, así como estos lugares históricos, debido a su valor insustituible para la investigación, la educación y la conmemoración del Holocausto”.

Vladímir Putin aseguró la semana pasada el inicio de una “operación especial” en Ucrania para supuestamente desmilitarizar y “desnazificar” el país. Seis días después del inicio de la invasión, Rusia renunció en gran medida a fingir que solo atacará a objetivos militares. En lugar de eso, causó una nueva matanza de civiles.

Objetivos sin valor militar

Al menos siete personas murieron y 24 resultaron heridas tras una serie de ataques con misiles contra viviendas y oficinas de Járkov. Uno de los proyectiles era un cohete de largo alcance que impactó en el principal edificio administrativo regional de la ciudad, símbolo del Estado ucraniano.

Un vídeo muestra cómo el cohete se estrelló contra la oficina gubernamental a las 8:00 horas de la mañana, dejando escombros y nubes de polvo. Varios coches civiles pasaban por delante. Las autoridades dicen que el ataque fue un intento de Moscú de matar al gobernador de Járkov y terminar con todo su equipo.

El gobernador, Oleg Sinegubov, lideró la defensa de Járkov, que este domingo repelió una incursión de las fuerzas rusas que trataban de tomar el control. En lo que parece un cambio de estrategia, el Kremlin intensificó desde este lunes sus bombardeos sobre Járkov, donde viven 1,4 millones de personas.

Los misiles rusos alcanzaron este martes numerosos objetivos sin valor militar, según los residentes. Entre ellos, el teatro de ópera y ballet, el recién inaugurado zoo de Járkov, próximo a un área del parque central, y el hospital número tres, que quedó partido en dos. La fábrica de aviación de la ciudad se ha visto golpeada por tercera vez.

“Todos nuestros sueños fueron destruidos”, dice Galina Padalko, responsable de comunicación de una editorial ucraniana. “Hoy fue el edificio de la administración y el zoo, ayer fue nuestro barrio, los bombardeos comenzaron hace cinco días, esto no paró”.

Padalko dice que el departamento del centro de Járkov que comparte con su marido, Dmytro está a 700 metros de la calle en la que cayó un misil ruso este lunes, matando a una mujer que había salido a comprar. “No salimos de nuestra casa, utilizamos el pasillo como refugio antibombas”.

Los equipos de rescate buscaron entre los escombros en la Plaza de la Libertad, donde se encuentra el edificio de la administración regional. Recuperaron cadáveres y sacaron de los escombros a diez supervivientes. Uno de los muertos era un estudiante de India. Un niño resultó herido. Cerca de allí había coches incinerados y losas de mampostería.

Según las autoridades de la ciudad, otro ataque aéreo impactó contra un edificio residencial de cinco plantas, matando a ocho personas y dejando heridas a otras seis. Los bomberos desenterraron a dos supervivientes y apagaron un incendio en el tejado del teatro de la ópera.

“Esto es terrorismo contra Járkov, terrorismo contra Ucrania, no había ningún objetivo militar en la plaza, el misil en la plaza central es terror puro y duro, sin disimulo. Nadie perdonará, nadie olvidará. Este ataque a Járkov es un crimen de guerra”, dicho Zelenski en un mensaje de video. El presidente también aseguró que el Kremlin estaba apuntando ahora contra Kiev y Járkov en un intento de “quebrar nuestra resistencia”.

“Es un ataque planificado”

Frente a la dificultad de obtener una victoria militar y a la resistencia continuada del Ejército ucraniano, Putin parece haber redoblado los esfuerzos enviando nuevas tropas. Más soldados iban rumbo a Kiev, incluida una caravana de vehículos blindados bielorrusos. Entraron desde el norte por la región ucraniana de Chernígov, según las autoridades ucranianas, en la primera operación militar en la que Bielorrusia se unió a Rusia.

Los ataques contra la población civil parecen haberse convertido en una política deliberada. El exministro de Defensa de Ucrania Andriy Zagorodnyuk dice: “El misil lanzado contra el edificio de la administración fue un ataque planificado”. “La idea es quebrar psicológicamente a Járkov para que ellos puedan entrar en la ciudad. Por supuesto, eso no funciona con los ucranianos. Todavía no lo saben”.

“Claro que la gente está preocupada, la gente está angustiada, pensando que pueden ser los siguientes, pero eso no cambia el deseo de luchar y de proteger”, dice.

Con la guerra entrando en una fase nueva y brutal, el Ejército ucraniano sufrió grandes pérdidas. Más de 70 soldados ucranianos murieron después de que la artillería rusa alcanzara una base militar de la ciudad de Ojtirka, entre Járkov y Kiev.

Avance ruso en el sur

En el sur, las fuerzas rusas continuaron afianzando su control. La ciudad portuaria de Mariúpol estaba rodeada por tropas enemigas, con las fuerzas regulares rusas al norte y al oeste, y los rebeldes separatistas al este. Tras múltiples ataques con misiles, la ciudad se quedó sin electricidad.

En Jersón, que había resistido la invasión desde la semana pasada, ya entraron vehículos blindados y la infantería rusa. Hennadiy Lahuta, jefe de la administración regional de Jersón, dijo que los rusos penetraron en la ciudad. Se escucharon sirenas por ataques aéreos y fuertes explosiones.

Una multitud de civiles desarmados se detuvo frente a un convoy ruso en la ciudad sureña de Melitópol, ahora ocupada por Rusia. “Fascistas, ¿van a dispararnos pacíficamente? No tenemos armas, marchénse a casa”, coreaban. Y también: “Váyanse a la mierda”. Nervioso, un soldado ruso disparó al aire.

En el oblast de Sumy, situado en el noreste de Ucrania y cerca de la frontera rusa, se produjo el primer intercambio de prisioneros del conflicto. Según un informe de la agencia Reuters, el gobernador regional de Sumy, Dmytro Zhyvytskyy, escribió en las redes sociales que cinco miembros de la defensa territorial fueron canjeados por un agente ruso y que es el primer intercambio de este tipo en la zona. También publicó un video de un hombre rubio esposado y con una chaqueta de camuflaje verde que, según el gobernador, había nacido en 1997 en la ciudad rusa de Omsk.

Traducido por Francisco de Zárate.

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