SOY GORDA (ESEGÉ)
El mapa del clítoris
Ya fuimos a la luna, inventamos internet y la Inteligencia Artificial, descubrimos como renovar las energías, pero hubo que esperar hasta ahora para conocer los detalles del clítoris. A través de rayos X y de escaneos 3D de dos pelvis cedidas por medio de un programa de donación de órganos, Ju Young Lee, investigadora asociada del Centro Médico Universitario de Amsterdam, Holanda, dio un salto cualitativo en el conocimiento de la salud sexual y reproductiva de las mujeres y personas que tienen vulva (como hombres trans e intersexuales).
Descubierto en 1559, el anatomista italiano Mateo Colombo lo diseccionó por primera vez. Pero pasó mucho tiempo hasta que se lo jerarquizó como órgano del placer. Hoy se sabe que cuando está erecto puede llegar a medir entre 10 y 12 centímetros de longitud, aunque tres cuartas partes están en el interior.
El orgasmo se construye en el cerebro. A partir de la estimulación de zonas genitales y extra genitales, se edifica el mapa erótico-sensorial, que es singular en cada una. Es el cuerpo completo el territorio de las sensaciones de bienestar y placer erótico.
“El clítoris, es un órgano ligado a la posibilidad de ejercer los derechos sexuales de las personas que tenemos vulva, mediante la búsqueda de placer y bienestar tanto autoproducido como en los vínculos que armamos y experimentamos”, me dice Valeria Isla, Coordinadora de Proyectos de REDAAS y ex Directora Nacional de Salud Sexual y Reproductiva (2019-2023).
“Desde épocas ancestrales las mujeres tenemos estos conocimientos a través de la exploración y vivencias, si, además, se suma evidencia científica, como lo es el mapeo del clítoris, se prioriza en la agenda pública la importancia de vivir nuestra sexualidad de manera libre y autónoma. El financiamiento de la investigación científica está también atravesado por la desigualdad entre géneros”, lo que explica la demora de este trabajo con relación a la realización de la cartografía sobre el órgano sexual masculino.
“Históricamente se han priorizado los temas relacionados con la reproducción-maternidad en las mujeres. En cambio, el derecho al placer-goce-autonomía ha sido postergado e invisibilizado especialmente en la difusión de resultados de investigadoras feministas sobre el tema”.
Responsable del placer sexual femenino, el clítoris es uno de los órganos menos estudiados del cuerpo humano. Nerina Mattio, ginecóloga de Rosario, le recordó a la colega Luciana Mazzini Puga, de la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes que “el placer femenino nunca estuvo en agenda. Fue un tema silenciado por los grandes investigadores, en su mayoría hombres, que eran quienes tenían acceso al conocimiento”. Y continuó: “El clítoris es un órgano homólogo del pene desde el punto de vista embriológico, es decir que en su origen comparten el mismo tejido. Lo único que vemos es su glande y su capuchón, pero internamente su extensión es mucho más importante”.
No es fácil de abordar la anatomía del clítoris porque la mayoría de sus partes se encuentran rodeadas por el hueso púbico y diversos órganos pélvicos. “Si bien los métodos de imagen clínica, como la resonancia magnética, permiten capturar la morfología tridimensional macroscópica, carecen de la resolución espacial necesaria para visualizar las estructuras detalladas”, explica la líder de la investigación.
Los rayos X generaron imágenes de tomografía computarizada a escala micrométrica con un detalle sin precedentes. Revelaron que, dentro del glande del clítoris, hay varios troncos nerviosos que miden entre 0,2 y 0,7 mm y se ramifican hacia distintas partes, lo que explica por qué es una zona tan sensible. Algunas ramas de los nervios llegan al monte de Venus, el tejido graso blando que se encuentra sobre la pelvis, y otras llegan al capuchón del clítoris, que cubre la parte externa del clítoris, conocido como glande, y que representa solo el 10 por ciento del órgano. Otros nervios llegan a los pliegues de la piel de la vulva: los labios.
Algunas investigaciones hechas anteriormente indicaron que el nervio dorsal del clítoris, principal responsable de la sensibilidad disminuía gradualmente a medida que se acercaba al glande. Pero, las nuevas tomografías parecen demostrar que esto es erróneo ya que el nervio continúa de igual manera hasta el final.
La cartografía de los nervios del clítoris logró realizarse luego de 28 años desde que se realizó el mismo estudio en los nervios del pene. Inclusive, el órgano femenino no se incluyó en los libros de anatomía estándar hasta 1995, pese a que estaba muy a la mano. Por dar solo un ejemplo, el mapa más antiguo conocido es la tabla babilónica Imago Mundi (siglo VI a.C.), que muestra Babilonia en el centro del planeta.
El grupo de investigación detalló en el estudio que este mapa tiene un impacto inmediato en las intervenciones quirúrgicas que se realizan en la zona vulvar, como la cirugía de afirmación de género y la cirugía reconstructiva tras la mutilación genital femenina. Según la OMS, más de 230 millones de niñas y mujeres vivas hoy en los 30 países de África, Oriente Medio y Asia han sufrido esta mutilación, en la que se extirpa la parte visible del clítoris junto con partes de los labios mayores.
Esta práctica es una violación a los derechos humanos de mujeres y niñas y no tiene ningún beneficio para la salud; de hecho, puede provocar problemas como hemorragias graves, infecciones, dificultades para orinar, problemas menstruales y complicaciones en el parto. Según detalló Ju Young Lee, primera autora del paper, al diario The Guardian, alrededor del 22% de las mujeres que se someten a una reconstrucción quirúrgica tras una mutilación experimentan una disminución en la experiencia orgásmica después de la operación. Es por esto que una mejor comprensión de hasta dónde se extienden los nervios podría reducir ese porcentaje.
Aunque no fue todavía revisada por pares, la investigación representa un paso gigante en el conocimiento del cuerpo de las personas con vulva. Para Lee, se echa luz a “la anatomía oculta”.