Panorama Político

Un sistema de poder que se repliega para garantizarse impunidad

8 de marzo de 2026 00:02 h

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La narración de la política a partir de conspiraciones que solapan tramas del poder en principio antagónicas es muy tentadora en un país como Argentina, aunque no siempre sea tan real o genuina. Hay poderes y poderes. En la mezcolanza de intrigas, se arma un lodo en el que salen todos manoseaos y quienes discepoleanamente “viven de los otros” quedan disimulados en sus quinchos VIP, sus cuentas en Luxemburgo y sus atalayas en Miami o la Costa Azul.

Sin embargo, hay instancias en las que el tejido enhebra vínculos impensados y deja a la luz pública al sistema de poder con toda su crudeza. La verba inflamada queda achicharrada y las operaciones de prensa se reconfiguran. Las cosas son porque son, no caben demasiadas declaraciones de principios.

Una de esas instancias se encontró en el vértice del nombramiento de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia y Santiago Viola como su segundo; es decir, un integrante del tronco central de la Familia Judicial y un primo hermano de la rama de los Servicios.

Las terminales de Mahiques y Viola fueron repasadas por la prensa esta semana. Hay que hacer un esfuerzo para unir los fragmentos y conformar un texto, porque el grado de implicancia de los reyes de los medios de comunicación en la hoja de ruta de ambos funcionarios es tan profundo, que las prevenciones sanitizantes ante el periodismo “polarizado” se tornan insuficientes.

Continuidad

Un primer dato, esencialmente político, es la ratificación de que no existiría el mileísmo sin el precedente del macrismo. Los fundamentals —dirían técnicos de ambas vertientes— son comunes.

Mahiques y Viola prestaron servicios clave en la administración 2015-2019, el primero como delegado del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura y responsable de la Mesa Judicial en la tarea de recorrer persuasivamente despachos de jueces y fiscales, y el segundo, en el radio de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani en la Inteligencia estatal y paraestatal.

Cada tanto, se despiertan a desgano voces que destacan la “virtud institucionalista” de Mauricio Macri, frente al Javier Milei “populista”. La ensoñación dura lo que demora echar una mirada a las votaciones en el Congreso desde diciembre de 2023, con asistencia perfecta de las bancadas de Juntos por el Cambio, o al gabinete de Milei, básicamente compuesto por exministros de Macri. Con los mismos intérpretes, no hay por qué pensar que las cosas serían muy distintas.

Cada tanto, se despiertan a desgano voces que destacan la 'virtud institucionalista' de Mauricio Macri, frente al Javier Milei 'populista'. La ensoñación se evapora enseguida

Si se observa el manejo de áreas como la SIDE, las finanzas, el sistema de medios, telecomunicaciones, redes sociales y Comodoro Py, la continuidad Macri-Milei es, antes que nada, procedimental. Allí se insertan los apellidos Mahiques y Viola como articuladores.

Por algún motivo que no termina de quedar claro, aun asumiendo la pelea por los negocios del fútbol y el innegable interés público que despierta la AFA, el bimedio Clarín y La Nación ha desplegado un seguimiento desmesurado del “escándalo del Chiqui Tapia” desde hace un semestre. No hay criterio periodístico válido que justifique lejanamente la obsesión traducida en media docena de títulos diarios y horas y horas en los diferentes soportes de los dos principales grupos de comunicación de Argentina. Ni el ataque de Israel y EE.UU. a Irán, ni la Venezuela intervenida, ni la consolidación política y electoral de Milei, ni las causas ANDIS y $LIBRA, ni el juicio Cuadernos, ni las crisis futbolísticas de Boca y River, ni la persistente inflación, ni la recesión merecieron tanto despliegue en continuado como las sospechosas cuentas del Chiqui.

Saltó la ficha de Mahiques por su presencia en la fiesta de cumpleaños de su padre en una lujosa quinta de Pilar que estaría a nombre de un testaferro de Tapia y por su papel como vicerrector de un experimento universitario de la AFA. El nuevo ministro niega en forma oblicua el festejo en la quinta: “Lo que dicen que sucedió, no sucedió”. Algún día contará lo que no dicen.

El cumpleaños 74 del camarista de Casación Federal Carlos Mahiques dividió aguas en el elenco mediático oficialista. Unos impugnan a los Mahiques como cómplices de Tapia; otros señalan a los impugnadores como deudos de Santiago Caputo, quien acaba de perder una terminal en el Ministerio de Justicia, en favor de Karina Milei.

No todo es tan esquemático. Mahiques llega con la meta de implementar el sistema de sociedades anónimas deportivas, un esquema de negocios que mueve oscurísimos capitales multimillonarios en Europa y algo menos voluminosos en América Latina. Se supone que ese negociado va en contra de Tapia y de casi toda la oficialidad de los clubes del fútbol argentino. ¿A qué lealtad responderá el ministro?

Será, sin dudas, un funcionario poderoso, con unas doscientas designaciones pendientes de jueces que estarán al alcance de la mano en el gentil Senado que dejaron las urnas y el transfuguismo. Mucho por negociar, mucho por repartir.

Lago Ocultado

Los socios en Papel Prensa, Expoagro y Costa Salguero —reciente concesión del Gobierno de CABA— se vieron obligados a distraer de la agenda —Clarín mucho más que La Nación— el dato más importante del currículum de Juan Bautista Mahiques: su participación en la excursión al paraíso patagónico de Lago Escondido en octubre de 2022, junto a jueces —entre ellos, su padre, Carlos Mahiques—, agentes de Inteligencia y funcionarios del Gobierno de la Ciudad. El entierro informativo obedece a que Clarín fue el organizador del viaje.

Aquél fue uno de los vértices en los que el poder como sinónimo de impunidad —certera definición de Alfredo Yabran en su agonía— quedó expuesto sin mediaciones. Fue un festival de intereses en conflicto registrado en la mera realización del viaje y en la posterior divulgación del chat de Telegram en el que “los huemules” —así se llamaban entre ellos— tramaron maniobras y venganzas para ocultar sus delitos.

Mahiques, desde 2019 fiscal general de la Ciudad, se grabó con la propuesta de fraguar “alguna facturita” para poder engañar a la población y a las instituciones si a alguien se le ocurría llevar a los jueces al banquillo.

El tour a la estancia de Joe Lewis dejó huellas marcadas mucho más allá del anfitrión Clarín, los Mahiques, los otros jueces y los agentes de la SIDE.

Horacio Rodríguez Larreta, el presidenciable más firme cuando se conoció el hecho (2022), estuvo representado por dos miembros en la comitiva de Lago Escondido: Juan Bautista Mahiques, designado al frente del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad y todavía hoy con relación fluida, y su entonces ministro de Justicia y Seguridad, Marcelo D’Alessandro.  

Alberto Fernández perdió a su jefe de Asesores, Julián Leunda, porque el chat de Telegram registró su promesa de que el viaje sería borrado de la agenda del Grupo Indalo (C5N, Radio Diez, Ámbito Financiero y otros). Tras su abrupta salida del Ejecutivo, Leunda regresó al mando del multimedios de Cristobal López y Fabián de Souza.   

Cuando a mediados de 2025 López tomó las riendas de Indalo, que había estado década y media en manos de su socio De Souza, Leunda dejó la empresa. Hoy es vocal titular en River Plate y se dedica a la “consultoría de poder”, en la proximidad de Lucas Nejamkis y Antonio Jaime Stiusso, el megaespía al se le alargó el trámite de jubilación.

El recambio de autoridades de Indalo supuso la incorporación, como director de Relaciones Institucionales, de D’Alessandro, el mismo ministro de Larreta al que los chats de Lago Escondido también le costaron el puesto. Una de sus metas es suavizar las aristas de C5N y Radio 10, y enterrar la conflictividad con Clarín, algo que el Grupo Poderoso ya responde con reciprocidad.

Mahiques dice que el episodio Lago Escondido quedó aclarado por “la Justicia”. Se refiere a lo decidido en Comodoro Py. Primero, el fuero federal en lo criminal de CABA arrancó la causa desde los tribunales de Río Negro, donde se había originado, dado el aterrizaje de los huemules en el aeropuerto de Bariloche. Al juez federal Sebastián Ramos le bastaron unos pocos meses para sobreseer al listado de pasajeros, que incluía a sus colegas de Comodoro Py Julián Ercolini y Mahiques padre. Ramos adujo que la difusión del caso surgió de un supuesto espionaje ilegal, que primero registró el viaje y luego difundió el Telegram. Atención al argumento, que volverá más abajo.

El nuevo ministro niega nexos relevantes con Eduardo “Wado” de Pedro, durante años, delegado de La Cámpora en la negociación con el fuero federal. Ambos son oriundos de Mercedes. Aunque suenen desconcertantes los modos y las zonas de acuerdo, las conexiones amistosas de De Pedro no son explicables como un arrojo o un goce individual de quien fuera uno de los preferidos de Cristina. En el eje Patria-La Cámpora argumentan que “siempre se necesita un blanco”, y Wado es (¿era?) el suyo. Los resultados están a la vista.

Foja de servicios

El viceministro Viola tiene un perfil algo diferente al de Mahiques, de quien fue compañero de trabajo hace dos décadas y hoy es amigo personal. La foja de servicios de este hijo de la influyente abogada Claudia Balbín es menos publicable que la de su colega que acumula designaciones oficiales.

El antecedente más conocido del actual apoderado de La Libertad Avanza es que ejerció como abogado de los hijos de Lázaro Báez en la causa que Clarín tituló “ruta del dinero K”. Era 2016, primeros meses de Macri en Casa Rosada. Se sucedían los arrestos de funcionarios y allegados a Cristina Kirchner, con chaleco antibalas y casco frente a los focos de las cámaras en el prime time. Jorge Lanata dedicaba un Martín Fierro a “tortuga Casanello”, el juez que investigaba el lavado de los Báez.

En ese contexto se echó a rodar la versión de que Sebastián Casanello había visitado en Olivos a Cristina, con la confesión de dos presuntos testigos. La denuncia, tendiente a apartar al juez del expediente, fue enarbolada por Viola en nombre de los hijos de Báez, y contó con el impulso indisimulado de Clarín. Títulos principales del diario, notas con y sin firma y los programas de Lanata así lo demuestran.

Se trató de un montaje. En un recorrido inusual para los estándares de Comodoro Py, los dos testigos —un empleado de la ANSES y un chofer— admitieron haber mentido y pactaron una pena con un juez. En cambio, Viola y el fiscal Eduardo Miragaya —línea SIDE-Servini de Cubría— fueron finalmente sobreseídos. Mientras Báez y sus hijos cumplen su condena, una versión sostiene que el caso dejó heridas en Comodoro Py, con una línea más macrista y de tradición judicial, que buscó poner un freno a tropelías de Inteligencia, y otra más inorgánica y vandálica. Las consecuencias —afirman— se verán ahora, con Viola y Mahiques empoderados. Nadie debería creer que la línea divisoria es demasiado tajante.

Objetivos

El baile de nombres y conexiones lleva la pregunta de por qué Milei encara su tercer año de Gobierno con un movimiento de este tipo en la cartera de Justicia. Las causas contra Cristina marchan de acuerdo al plan, según explicitó el Presidente en su sosegado mensaje de apertura de sesiones del Congreso, por lo que la explicación transita por otras vías.

El ministro saliente, Mariano Cúneo Libarona, no era considerado por nadie como el titular real del área. La atribución recaía en su segundo, Sebastián Amerio, con mayor ascendencia real, pero su alta dependencia de Santiago Caputo disparaba la desconfianza infinita de Karina.

Una lectura del ascenso de Mahiques y Viola que comparten fuentes de Comodoro Py es la consolidación de la estrategia de impunidad de los hermanos Milei. De las múltiples sospechas de corrupción sobre casi todos los presidentes de la democracia, pocas apuntaron tan directamente a un mandatario, sin intermediarios, como $LIBRA y ANDIS.

El frente de la criptoestafa $LIBRA cuenta con el fiscal federal Jorge Taiano como garantía de no investigación. El expediente tiene incorporados contratos de contraprestación, constancias de movimientos entre cuentas, visitas al despacho presidencial, whatsapps e imágenes reveladores. Taiano juega al distraído. Cada tanto, emite un oficio y vuelve a pisar el expediente. Es su línea de conducta.

La investigación de la corrupción en la disuelta Agencia Nacional de la Discapacidad (ANDIS) descripta en detalle en los audios atribuidos al exmejor amigo de Milei, Diego Spagnuolo, tuvo hasta ahora otro destino, pero se podría torcer.

En febrero, antes de dejar el expediente en el juzgado que estaba subrogando, el juez Casanello procesó a Spagnuolo y otros 18 acusados por defraudación, cohecho, asociación ilícita y/u otros presuntos delitos. Los procesados son funcionarios que habían montado un sistema de corrupción en el Gobierno de Macri y fueron recontratados por Milei —la continuidad por otras formas—, empresarios y lobistas. La causa es importante por el detallado esquema de corrupción que describió el procesamiento, pero también por su potencial. Según la voz de Spagnuolo, todo termina en un 3% para Karina.

El expediente quedó a cargo de Ariel Lijo traas la salida de Casanello en febrero. El fiscal Franco Picardi avanza con la investigación, en la que podría haber novedades en cuestión de días, y resiste la ofensiva para anular la causa de parte de Spagnuolo y la familia Kovalivker, dueña de Droguería Suizo Argentina, ubicada en el corazón del esquema de presunta corrupción.

La estrategia de Sagnuolo —que se siente abandonado y por momentos deprimido, según personas que lo frecuentan— es invalidar la investigación con el argumento de que los audios fueron creados con inteligencia artificial —su abogado, Mauricio D’Alessandro, presentó un peritaje realizado en España, que afirma que una parte del registro tiene rastros “sintéticos”—, mientras que los Kovalivker cuestionan el origen presuntamente ilegal de las escuchas, con el argumento jurídico del “fruto del árbol prohibido”.

Tanto Casanello como Picardi desestimaron las impugnaciones, bajo el concepto de notitia criminis, que indica que, si una autoridad toma conocimiento de un presunto delito, debe actuar. En este caso, la denuncia inicial relata hechos verosímiles, lo que se vio corroborado por la decisión de Milei de apartar a Spagnuolo de la ANDIS, sostuvo el juez.

Ni la acusación ni los procesamientos tomaron en cuenta los audios, sino que se basaron en registros contables, contenidos de teléfonos incautados, fotos, grabaciones y testimonios.

La moneda de la nulidad está en el aire. Fuentes con acceso al expediente apuntan a los argumentos de los camaristas Martín Irurzun y Roberto Boico, en contra del voto de su colega Eduardo Farah, quienes intervinieron tras la desestimación de Casanello.

Irurzun, uno de los jueces más veteranos del fuero, de afinidad histórica con la UCR e intención de prolongar su estadía más allá de los 75 años, coincidió con Boico, exabogado de Cristina Kirchner, en ordenar que se establezca “el origen y veracidad de los audios” difundidos originalmente por el sitio Carnaval, y “exponer qué otros elementos abonaron” la investigación.

Si bien los camaristas no anularon una causa que acumula pruebas sólidas y generó un cántico popular sobre Karina y el 3%, “les están mostrando el camino a las defensas, si no para archivar, para ganar tiempo”, dice una voz con conocimiento del expediente.

Hay vías alternativas, como que Lijo solicite un peritaje sobre los audios en el exterior que demore meses o años.

Interesante invariante. Un fuero federal que trabaja tan codo a codo con los servicios de Inteligencia encuentra en la sospecha de espionaje ilegal un comodín al que acudir en caso de necesidad y urgencia.

Ocurrió con Lago Escondido el 23 de diciembre de 2023, días después de la asunción presidencial de Milei. Ocho años antes, el 30 de diciembre de 2015, con Macri recién llegado a Casa Rosada, la jueza Sandra Arroyo Salgado hizo lo propio —con idéntico argumento del “fruto del árbol prohibido”— con un expediente que ella misma había construido sobre una organización presuntamente extorsiva y de trasiego de información liderada por el exjefe de la SIDE y actual funcionario Juan Bautista Yofre, que abastecía con filtraciones —según describió la magistrada— a los periodistas Carlos Pagni y Edgard Mainhard. Todos fueron desprocesados.

En un tiempo, alguna tarde mezclada entre Navidad y Año Nuevo, cuando pocos tengan el apellido Spagnuolo en mente, acaso algún juez dictamine el archivo de la causa ANDIS con el mismo comodín.

slacunza@eldiarioar.com

SL