gira presidencial

FMI: tras el documento del G20, avanza la negociación

Alberto Fernández en el G20

El documento del G20 tuvo un efecto casi inmediato. Tras el shock por la crisis política que atravesó Kristalina Georgieva, se aceleraron y profundizaron las negociaciones entre el gobierno argentino y el FMI en búsqueda de puntos de acuerdo. Con Alberto Fernández activo en Glasgow, el ministro de Economía Martín Guzmán mantuvo una extensa reunión en Roma con funcionarios del FMI.

Hubo, en medio, otras señales. Una de ellas es que el Fondo aceptará poner por escrito una cláusula pari passu para que Argentina se pueda acoger, en el futuro mediato, a una mejor línea de crédito. Ese dato va atado a la expectativa de que en diciembre, el board del FMI corone con una resolución lo que el G20 puso en su texto: la eliminación de los sobrecargos y la creación de un Fondo de Resiliencia, medidas esperadas por Alberto Fernández.

Desde el mediodía, Guzmán estuvo en la embajada argentina en Roma reunido con Julie Kozack, la mano derecha de Georgieva que estuvo asistida, de manera presencial o remota, por distintos funcionarios del organismo. El ministro argentino estuvo escoltado por Gustavo Beliz que, a su vez, se mantuvo en contacto permanente con Buenos Aires para pedir distintos datos e informes.

Aunque Guzmán tiene previsto partir este martes hacia Buenos Aires, acordó con Kozack que continuarán con las conversaciones esta semana. No hubo, o no trascendieron, precisiones sobre cuándo y dónde. Si se concreta, se consolidará la idea de que el trabajo entre el FMI y el gobierno argentino ingresó en un nivel de detalle fino, la famosa letra chica.

El encuentro en Roma se traduce en el gobierno argentino, según recogió elDiarioAR de fuentes oficiales, como un indicio de que la negociación con el FMI ganó en velocidad y profundidad. ¿Significa que el acuerdo está cerca? No. ¿Significa que en el board de diciembre el organismo aplicará las indicaciones que hicieron los presidentes del G20? Tampoco.

Lo que sostienen en el entorno de Fernández es que los distintos planteos que vino haciendo Argentina tomaron fuerza, con lo cual mejorarían las condiciones para negociar. En la reunión del sábado con Georgieva, el presidente argentino reiteró la voluntad del país de lograr un acuerdo y de no entrar, y citó como argumento que destinó parte de los DEG's a cumplir con pagos con el organismo.

La titular del FMI habría expresado, a su vez, su predisposición a que se logre un buen acuerdo con la Argentina. Además el contacto la tarde del sábado, Fernández y Georgieva se vieron por la noche en la cena de gala que compartieron los presidentes del G20, donde compartió la mesa con Emmanuel Macron y Jill Biden, la esposa del presidente de EEUU. En esa ocasión se saludó con Boris Johnson, el primer ministro británico, que lo saludó cuando se enteró que el mandatario argentino será padre. Johnson también lo será en unas semanas.

El británico, en un contacto informal durante la COP26 en Glasgow, elogió el discurso que hizo Fernández en la cumbre. "Es lo mismo que vengo diciendo, lo que dije ayer en Roma", le respondió el mandatario. "Si, pero fue un buen discurso. Y todos decimos siempre lo mismo", completó Johnson.

Fernández, cuentan en su entorno, cree que fue acertada la estrategia de que Argentina se recueste sobre los países europeos, frente a las tensiones durante la gestión de Donald Trump, y con la llegada de Joe Biden la posición general mejora. El fallido intento por desplazar a Georgieva abrió una sospecha pero, creen en el gobierno, luego del documento del G20, los planetas parecen volver a alinearse para avanzar.

Juega, además, otro elemento: el factor regional que en la cumbre del G20 volvió a quedar evidenciado respecto al "aislamiento" internacional que enfrenta el presidente de Brasil Jair Bolsonaro. No solo no logró concretar bilaterales con otros mandatarios sino que, por azar o no, los dos compañeros de mesa en la cena de gala del G20 no se presentaron, por lo tanto quedó sin compañía. Bolsonaro protagonizó otro episodio: en un momento, el presidente brasileño se cruzó con Macron que se presentó, dijo su nombre y le presentó a su esposa Brigitte. Bolsonaro, contaron fuentes presenciales, quedó congelado. En 2019, en medio de un cruce político por el cambio climático, el mandatario brasilero hizo un comentario burlón sobre la esposa del francés.

En el gobierno argentino tampoco fijan plazos. Eso a pesar de que en diciembre, si el board del fondo aplica las indicaciones del texto de los presidentes en la cumbre de Roma, puntos neurálgicos de los que pide Argentina estarían encaminados.

Así y todo, reina la cautela. La frase es: "Todo puede pasar". Pero se usa por la positiva y por la negativa. Eso refleja que el tema FMI es un capítulo abierto, sin definición certeza ni en el cómo ni en el cuándo. Por lo pronto, en la comitiva argentina indican que si el board elimina los sobrecargos ya sería un fuerte alivio y podría leerse como una señal mutua de voluntad de acuerdo. Aparece, en el radar, más difuso pero no improbable la idea de que si se demora el acuerdo y no se firma antes de marzo, cuando hay otro pago importante, se pueda acordar una especie de "waiver", es decir una prórroga para que no tenga que hacer frente a ese desembolso.

PI

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