Show antipopulista de Macri en Miami: críticas a la política sanitaria y preocupación por la causa Correo

Macri, lobby con Almagro y despliegue antipopulista

Su discurso empezó en el mismo momento que el del presidente Alberto Fernández en Ensenada. Con una hora de diferencia en el huso horario, Mauricio Macri estaba en el salón Granada del hotel Biltmore de Miami. El mensaje de Macri fue un espejo exacto del de Fernández. Como víctima y victimario, ambos señalaron al poder judicial. Pero el jefe del PRO fue un poco más allá, a lo largo de casi diez minutos de speech. Macri expuso en el foro “Defensa de la Democracia en las Américas”, organizado por el Instituto Interamericano para la Democracia (IID). El clima ideológico del evento favorecía la performance antipopulista.  

“La democracia está amenazada en la Argentina por un comportamiento que busca debilitar la independencia del Poder Judicial, violando los derechos humanos”, afirmó Macri. “Esto tiene un propósito: generar impunidad sobre funcionarios que están siendo investigados en causas por delitos de corrupción o que ya han sido condenados. Y todo lo disfrazan bajo la figura del lawfare. Dicen que ellos son víctimas de los periodistas y jueces”, agregó. Se refería principalmente a Cristina Kirchner.

En el acto del Instituto Interamericano para la Democracia, Macri a la vez se mostró perseguido en la causa Correo, empresa que está al borde de la quiebra. “Desde que volvieron al poder se han dedicado a perseguir a periodistas, a jueces, a mí y a mi familia, sin ningún tipo de límite”, sostuvo desde Miami. El expresidente está especialmente preocupado por la situación de sus hijos, a los que designó como accionistas de SOCMA en 2009. El Grupo Macri había comprado el Correo estatal en 1997.

Macri pretende que la justicia desestime el pedido de quiebra que hizo la Procuración del Tesoro de la Nación, a cargo de Carlos Zannini. El jefe del PRO presume que existe "un plan de venganza" sobre él y su familia.

“El año pasado, yo dije que el coronavirus era menos peligroso que el populismo. Ahora he encontrado una combinación más peligrosa: el populismo conduciendo una crisis sanitaria. Esto es grave porque quedan más en evidencia que nunca la ineptitud y la mentira”, remarcó este miércoles pasado el mediodía.

“Queda claro que las democracias ya no mueren por un golpe de Estado, no vemos tanques en el espacio público, sino que ahora el proceso es con dirigentes que ganan una elección y que, lentamente, empiezan a corroer y debilitar el sistema institucional, cercenar la libertad de expresión, y atacar la independencia del Poder Judicial, proclamándose los defensores del pueblo y justificando cualquier atropello”, detalló Macri. Paradojalmente, Cristina Kirchner había hecho una referencia a los “golpes” modernos el martes pasado, a raíz del fallo de la Corte Suprema en favor de la autonomía de la Ciudad. 

Macri aprovechó para destacar una movida de dos ex funcionarios amarillos: el exministro de Justicia Germán Garavano y la exembajadora Paula Bertol, quienes presentaron un informe ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para denunciar “el deterioro institucional” y alertar sobre el “avasallamiento del Poder Judicial” en el país. Garavano y Bertol esperan que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, le de legitimidad y difunda la denuncia. 

Durante su paso fugaz por Miami, Mauricio Macri hizo lobby personalizado sobre Luis Almagro, con quien compartió el panel. También lo hizo con los ex presidentes Andrés Pastrana (Colombia), Luis Guillermo Solís (Costa Rica) y Osvaldo Hurtado (Ecuador). El cierre del evento estuvo a cargo del presidente saliente de Ecuador Lenín Moreno.

Antes del discurso de Macri, otro argentino elogió al expresidente. Se trató del director de la Fundación Libertad, Gerardo Bongiovanni, quien aseguró que la “Argentina va hacia el autoritarismo, sin ninguna duda”. Para Bongiovanni, ese destino sólo puede ser evitado “porque la oposición tiene el 41% de los votos”. “Lo que importa es resistir al chavismo y volver a ese espíritu republicano”, finalizó. La Fundación Libertad es una ONG afín a la embajada de Estados Unidos y forma parte de una red de think tanks conservadores.

El Instituto Interamericano para la Democracia tiene base en Miami. Es un sello dirigido por dos políticos conservadores y con una trayectoria bastante controversial. Ellos son: un cubano que llegó a alcalde de Miami por el partido republicano, llamado Tomás Pedro Regalado, y el exministro de gobierno y de Defensa boliviano Carlos Sánchez Berzaín. Ambos son portavoces y aliados estratégicos de la derecha norteamericana. 

Sánchez Berzaín fue la mano derecha y el ministro más influyente del expresidente de Bolivia Gonzalo Sánchez de Lozada. Tanto Sánchez Berzaín como Sánchez de Lozada están exiliados en los Estados Unidos. Y ambos recibieron una condena judicial por su responsabilidad en la denominada Masacre de Octubre de 2003, en la que fueron asesinadas más de 60 personas. Se trató de una serie de ejecuciones extrajudiciales, concretadas por los militares bolivianos durante las protestas callejeras de 2003. Sánchez Berzaín era el ministro de Defensa y quien dio la orden de reprimir. 

En 2018, un tribunal federal de Fort Lauderdale, al sur de Florida, los señaló como "responsables" de las ejecuciones extrajudiciales. Y los condenó a indemnizar por 10 millones de dólares a familiares de ocho aymaras asesinados. Y el mes pasado, el juez James I. Cohn ratificó la sentencia en contra de Gonzalo Sánchez de Lozada y de su exministro Carlos Sánchez Berzaín por la Masacre de Octubre. Ambos apelarán la decisión. 

En los últimos años, el proceso judicial no les impidió convertirse en activistas globales en contra del gobierno de Evo Morales, al que ambos consideraban como un “dictador”.

AF

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