Congreso

Ajeno a la marcha universitaria, el Gobierno negoció en Diputados cambios clave en la ley Bases

“Acá estamos, en la marcha”. El diputado libertario Carlos D’Alessandro pasó raudo por el pasillo del primer piso del Congreso y soltó una sonrisa burlona. Detrás lo siguió Martín Menem, quien defendió haber estudiado en la Universidad de Belgrano. No venían de la multitudinaria movilización universitaria sino que iban al salón de Pasos Perdidos para asistir a una conferencia que encabezaba el politólogo de extrema derecha Agustín Laje junto con el Procurador del Tesoro, Rodolfo Barra. En esa agenda estaba involucrado el oficialismo al caer la tarde de este martes, mientras en el despacho del titular de la Cámara baja estaban reunidos funcionarios del Gobierno con diputados opositores para intentar salvar la segunda versión de la ley Bases y el paquete fiscal.

Mientras las calles revelaron un masivo rechazo al ajuste de Javier Milei hacia la universidad pública, dentro del Palacio durante toda la jornada se negociaron frenéticamente los proyectos legislativos libertarios. Las conversaciones se dilataron todo el día entre la oposición dialoguista y la Casa Rosada y recién hubo fumata blanca de nuevos borradores pasada la medianoche. La demora obligó a que se pateé al menos un día más la firma de los dictámenes. Sin embargo hoy

El anhelo libertario era que la nueva ley ómnibus tuviera despacho de un plenario de comisiones hoy, pero encumbradas fuentes legislativas aseguraron a elDiarioAR que eso ocurriría recién mañana. También mañana el oficialismo avanzaría con el paquete fiscal. En la cabeza de Menem, que ayer se mantuvo al chat con Milei, la estrategia es que las reformas libertarias se voten en el recinto de Diputados entre lunes y martes de la semana próxima, justo antes del feriado del miércoles 1 de mayo.

“Es todo mucho más sano que la primera vez, pero sigue siendo una relación tóxica”, sintetizó el cuadro de situación un diputado de Hacemos Coalición Federal, uno de los bloques que junto con la UCR y Innovación Federal busca acordar con La Libertad Avanza. El PRO ya avisó que está dispuesto a acompañar casi a libro cerrado el proyecto que baje al recinto. 

Del lado de Ejecutivo pasaron ayer por el Congreso el secretario de Hacienda, Carlos Guberman; el secretario Ejecutivo de Gobierno, José Rolandi, segundo de Nicolás Posse; y María Ibarzabal, secretaria de Planeamiento Estratégico Normativo. Por la bancada oficialista se mostraron el jefe de bloque, Gabriel Bornoroni, así como José Luis Espert y Nicolas Mayoraz. Entre los opositores desfilaron por el despacho de Menem, entre otros, los amarillos Silvia Lospennato y Silvana Giudici, los radicales Karina Banfi y Soledad Carrizo, y el secretario parlamentario Alejandro Cacace, y los federales Nicolás Massot y Oscar Agost Carreño (de HCF) y Pamela Calleti (de Innovación Federal).

La restitución del impuesto a las Ganancias, la reforma laboral, el futuro de los fideicomisos, la privatización del Banco Nación, los impuestos al sector del tabaco y el polémico artículo que habilita la desregulación de la economía fueron algunos de los puntos más discutidos entre el Gobierno y la oposición dialoguista. Ayer esos temas se negociaron en reuniones temáticas que se sucedieron desde las 11 hasta pasadas las 23. Fue tal la extensión de los encuentros que Menem se permitió compartir con los opositores un menú con empanadas.

Alejados del toma y daca, los peronistas de Unión por la Patria sí participaron de la marcha universitaria y cargaron cañones a la sesión especial que pidieron para este miércoles para que se avancen en proyectos en defensa de la educación pública.

Una de las victorias que la oposición se anotó sobre la ley Bases es que se sacó del texto el ahora artículo 143 –antes 70– que daba una amplia prerrogativa al Presidente para desregular la economía. Rolandi llegó incluso a hacer un poroteo personal con sus interlocutores. Ningún opositor acompañó. “Está hundido”, le dijo una diputada radical. En el bloque de la UCR no hay consenso sobre la ley Bases: de hecho, ayer en medio de la marcha el diputado Facundo Manes se permitió una explícita crítica a Milei.

Otro de los cambios que exigió la oposición blanda es abrir el proceso de privatización. “Hemos incorporado un listado de exclusiones de organismos a disolver o intervenir, lo cual da mucha tranquilidad”, apuntó un operador parlamentario. También se sumaron instancias de seguimiento público a través de la Auditoría General de la Nación y la Sigen en el proceso, pero había un desacuerdo finito aún sobre el Banco Nación. El Gobierno quiere dejar abierta la puerta a que su privatización parcial pueda permitir que un privado se haga cargo de su manejo operativo –un diputado lo ejemplificó con la situación del Banco Hipotecario–. 

Sobre el paquete fiscal se amplía el beneficio por “buen contribuyente” en el impuesto sobre los bienes personales, y se pasa de anual a semestral la actualización del mínimo no imponible del impuesto a los ingresos personales (el nuevo Ganancias) y por este año 2024 se hace una actualización extraordinaria trimestral en el mes de octubre. Era un tema que dividía aguas. “El paquete fiscal está bastante cerrado”, dijo una fuente parlamentaria, visión que chocó con la mirada de un diputado de HCF: “Fiscal está en una nebulosa”.

Otra discusión del martes fue el futuro de los fondos fiduciarios. El acuerdo sería hacer explícito en la ley que en la liquidación de esos fideicomisos se respete el origen de sus fondos: si hay un porcentaje que era coparticipable, se respetará, como quieren los gobernadores. Habrá un apartado que mantendrá el programa de “zona fría”, pero con el maquillaje que ya no se llamará “fideicomiso” porque los libertarios quieren eliminar de plano ese término. 

En otro punto planteado durante la jornada, los beneficiarios del RIGI –el régimen de promoción de inversiones– volverían a pagar dividendos: los primeros 7 años 7%, y luego 3,5%. Sobre la polémica por el artículo sobre tabaco la posibilidad es que se sume como un dictamen opositor aparte.

Paquete fiscal

También se discutió la posibilidad de que haya una recomposición a los jubilados, a partir de la liquidación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. “Exigimos que previo a liquidar aseguren el flujo a las cajas de jubilaciones provinciales y que se les recompongan a los jubilados un 8% como empalme de la inflación de enero”, señaló un opositor. En el tema previsional además se crearía una Prestación Previsional Proporcional por aportes parciales.

La reforma laboral finalmente entró en la Ley Bases, a partir de la iniciativa que había presentado la UCR, aunque con disidencias internas. Hay un punto clave sobre las cuotas solidarias y la polémica abierta con los sindicatos. Ayer Miguel Pichetto salió a cuestionar la inclusión de la reforma. “Loco, son muchos artículos”, fue la recomendación del experimentado legislador a los funcionarios. El temor a que vuelva a fracasar la ley ómnibus está latente en los pasillos parlamentarios. “Estamos con un gobierno caprichoso, que si se le cae un artículo se le cae la ley”, consideró un diputado.

Con semejante panorama, en el despacho de Menem cerraron la jornada con cierto entusiasmo sobre la ley Bases. “No está trabado. Simplemente no hemos terminado”, consideró una voz legislativa. Ajeno a los ruidos de la marcha universitaria que llegaban a su despacho, el titular de Diputados evitó hacer cualquier expresión mediática, no como hizo Victoria Villarruel y su polémico comentario sobre la muerte de Hebe de Bonafini. 

Nueva Ley Bases

MC/JJD