El presidente Javier Milei salió al cruce de las críticas por el reciente movimiento financiero del Banco Central (BCRA), que canceló una parte del swap con el Tesoro de los Estados Unidos utilizando un nuevo préstamo internacional.
A través de sus redes sociales, el mandatario aseguró que quienes vaticinaban un impago de compromisos “erraron otra vez” y defendió la práctica de refinanciar vencimientos como una señal de normalización financiera.
“Desde mediados de 2025 agitaron el fantasma del default. Erraron otra vez. Fin”, sentenció Javier Milei en su cuenta de X. El Presidente acompañó su mensaje con un análisis del economista Juan Ramón Rallo, quien argumentó que en países solventes la deuda pública no se amortiza por completo, sino que el capital se refinancia permanentemente mientras se cumplen los pagos de intereses.
La operatoria técnica: cambio de acreedor
El balance del BCRA correspondiente a la última semana de diciembre reveló un movimiento de US$2.500 millones. El Gobierno utilizó estos fondos para devolver la parte ejecutada del swap de US$20.000 millones que había acordado con Washington antes de las elecciones legislativas.
Para realizar este pago sin afectar las reservas internacionales, se tomó un crédito de monto equivalente con un organismo internacional.
Detalles de la transacción
- Monto: US$2.500 millones.
- Origen de los fondos: aunque el BCRA no precisó la fuente, en el mercado financiero se especula con un préstamo del Banco Internacional de Pagos (BIS) de Basilea.
- Objetivo: cancelar el tramo utilizado del swap con EE. UU. y estirar los plazos de vencimiento.
El argumento del Gobierno
El argumento central del oficialismo es que, al no existir déficit presupuestario, el stock total de la deuda no aumenta. “Refinanciar no es aumentar el monto total del endeudamiento, es pagar más tarde”, explicó Rallo en el video difundido por Javier Milei. Según esta visión, al mantenerse el superávit fiscal, el peso de la deuda pública en relación al Producto Interno Bruto (PIB) continúa su tendencia decreciente.
Para la Casa Rosada, la capacidad de conseguir este nuevo financiamiento es una prueba de que el mercado confía en el programa económico. Fuentes del Banco Central evitaron dar detalles sobre la tasa o el plazo del nuevo crédito, pero aclararon que no se trata de fondos provenientes del FMI.
Este movimiento se suma a la cancelación previa de deudas con el propio BIS a principios de 2024, lo que para el Ejecutivo demuestra una “mejora progresiva de la solvencia del Estado argentino”.
Con información de Noticias Argentinas
JIB