La pelea política en Diputados

El “no” de JxC a Moreau, coletazo de un duelo que involucra a Cristina y a Rosatti

Cecilia Moreau sabía que la resolución que firmó el miércoles ponía en peligro su reelección como presidente de la Cámara de Diputados. Fue lo ocurrió: 24 horas más tarde, el interbloque de Juntos, esta vez sin fisuras internas, bloqueó su designación en represalia por aquella de decisión de Moreau que, en la práctica, significó anular una resolución que ella mismo había emitido unos días antes y que designaba a cuatro representantes de la Cámara baja para el Consejo de la Magistratura.

Con el trámite del miércoles, Moreau -que invocó un fallo judicial que, entre otras paradojas, tiene como actores enfrentados al bloque del FdT y a la presidente de la Cámara, que es del FdT- congeló el proceso de nombramiento de diputados en el Consejo y disparó el malestar de la oposición. La UCR, la más perjudicada, fue la se puso la queja al hombro a través de Mario Negri y logró que todo el conglomerado de JxC apoye la jugada de dejar sin quórum la sesión en la que Moreau sería reelecta como autoridad máxima de la Cámara.

El daño mayor es para el radicalismo porque es la diputada Roxana Reyes la que pulsea por ser la representante por la segunda minoría, en este caso el bloque de la UCR que preside Negri. La presunción en Juntos es que Moreau pretende que ese lugar lo ocupe Graciela Camaño, del bloque Bonaerense, una diputada que viene del PJ y aunque ha tenido tensiones con el kirchnerismo, no forma parte de la oposición extrema. Sin embargo, según fuentes legislativas, con la lógica de bloquear a Reyes, Camaño tampoco sería segunda minoría.

La disputa avanza, además, sobre otros niveles. Se sostiene, sobre todo, en una interpretación jurídica: la que hace la Corte al dejar en suspenso la jura de Martín Doñate, senador por Unidad Ciudadana, como representante de la segunda minoría de la Cámara alta. Moreau abrazó, en parte, el fallo del juez en lo Contencioso Administrativo, Martín Cornick, que aceptó una presentación hecha por el jefe del bloque de diputados del Frente de Todos (FdT), Germán Martínez, contra la designación de la radical Reyes por la segunda minoría.

El planteo original era una reacción en espejo a la disputa en el Senado: como en la Cámara alta, la oposición no quería reconocer a Doñate como representante por la segunda minoría -a partir de la creación del bloque Unidad Ciudadana-, Martínez hizo una demanda judicial al entender que Reyes, por la UCR, tampoco podía ser considerada segunda minoría, ya que había sido electa en la misma boleta que los legisladores del PRO, aunque luego se armaron bloques diferentes.

Cornick atendió ese reclamo y, dice en su escrito, se ancló en el fallo de la Corte que volteó la anterior designación de Doñate. Fuentes judiciales indican que el martes, el caso Doñate podría llegar a ser analizado en reunión de la Corte. La resolución, si se trata, es incierta: podría validar a los otros tres consejeros y dejar a Doñate en observación, aceptar a todos o rechazar al representante de Unidad Ciudadana, lugar que reclama para sí Luis Juez, como senador del PRO.

Derivaciones

En Diputados, el bloqueo al nombramiento de Moreau tiene esa matriz. La diputada massista, de diálogo fluido con Cristina Kirchner, podrá seguir al frente del cuerpo hasta diciembre del 2023. El reglamento estipula que si no se designan nuevas autoridades, las que están en funciones pueden continuar un año más en sus cargos.

La posición de Juntos consistió, entonces, en decir que la actitud de Moreau respecto a los representantes para el Consejo de la Magistratura la inhabilita, en términos políticos, para contar con el respaldo del principal bloque opositor. Es una decisión política, porque en la práctica Moreau seguirá manejando la Cámara, pero sienta un precedente de tensión explícita que puede tener una derivación puntual: la paralización de la Cámara de Diputados.

De hecho, este jueves hubo un anticipo de eso: luego de la sesión preparatoria -así se llama, la que se convoca para elegir autoridades- estaba prevista una sesión especial donde se trataría, sobre todo, un proyecto para la creación de nueve universidades, algunas propuestas por el FdT y otras por bloques de Juntos. El bloque opositor, en alianza con sectores libertarios como el de José Luis Espert, no bajó al recinto, pese a lo cual el oficialismo consiguió quórum para sesionar. Finalmente, Juntos logró hacer naufragar la sesión, que fue levantada no antes de un escándalo en el recinto.

¿Por qué se cayó esa sesión? Porque en términos políticos, según entendió la oposición, sesionar normalmente luego de los chispazos por el Consejo de la Magistratura, hubiese significado validar a Moreau como presidenta de la Cámara. “Con lo que pasó en la primera sesión frustrada por falta de quórum, quedó en evidencia que la presidenta de la Cámara, habiendo violado la ley como lo hizo desgraciadamente hoy, ha perdido todo principio de autoridad dentro de la Cámara de Diputados”, dijo Negri luego de que Juntos logró bloquear la sesión especial.

Disputas

De fondo, en la pelea de Diputados aparece el reclamo de Cristina, validado por todo el Frente de Todos (FdT), referido al manejo “irregular” que la Corte hizo del Consejo de la Magistratura, una saga que según el oficialismo fue desde la declaración de inconstitucionalidad de una ley, la imposición del plazo para votar otra ley, el “resucitamiento” de una norma derogada y, por esa vía, el regreso del presidente de la Corte a presidir el Consejo.

Todo ese proceso el oficialismo se lo impuso a Horacio Rosatti, el presidente del tribunal, la figura que llegó con la promesa de encaminar y reactivar el Consejo y hasta acá no logró hacerlo.

En la oposición, la lectura es que el FdT, encabezado por la vice, pretende paralizar el Consejo al generar un conflicto en la designación de los ocho integrantes legislativos. Hasta la tarde del jueves, Cristina había cumplido los trámites que no parecían ir en esa dirección: estaban enviados los representantes del Senado. En Diputados, la situación era otra: desde la Corte se transmitió que la darse por anulada la resolución con los cuatro nombres, no hay tema para discutir.

Sin embargo, aparece la amenaza en sectores de la oposición que advierte que Moreau recayó en un incumplimiento de funcionario público al no enviar a los representantes de Diputados con lo que impide que se complete un organismo establecido por la Constitución.

Cecilia Moreau sabía que la resolución que firmó el miércoles ponía en peligro su reelección como presidente de la Cámara de Diputados. Fue lo ocurrió: 24 horas más tarde, el interbloque de Juntos, esta vez sin fisuras internas, bloqueó su designación en represalia por aquella de decisión de Moreau que, en la práctica, significó anular una resolución que ella mismo había emitido unos días antes y que designaba a cuatro representantes de la Cámara baja para el Consejo de la Magistratura.

Con el trámite del miércoles, Moreau -que invocó un fallo judicial que, entre otras paradojas, tiene como actores enfrentados al bloque del FdT y a la presidente de la Cámara, que es del FdT- congeló el proceso de nombramiento de diputados en el Consejo y disparó el malestar de la oposición. La UCR, la más perjudicada, fue la se puso la queja al hombro a través de Mario Negri y logró que todo el conglomerado de JxC apoye la jugada de dejar sin quórum la sesión en la que Moreau sería reelecta como autoridad máxima de la Cámara.

El daño mayor es para el radicalismo porque es la diputada Roxana Reyes la que pulsea por ser la representante por la segunda minoría, en este caso el bloque de la UCR que preside Negri. La presunción en Juntos es que Moreau pretende que ese lugar lo ocupe Graciela Camaño, del bloque Bonaerense, una diputada que viene del PJ y aunque ha tenido tensiones con el kirchnerismo, no forma parte de la oposición extrema. Sin embargo, según fuentes legislativas, con la lógica de bloquear a Reyes, Camaño tampoco sería segunda minoría.

La disputa avanza, además, sobre otros niveles. Se sostiene, sobre todo, en una interpretación jurídica: la que hace la Corte al dejar en suspenso la jura de Martín Doñate, senador por Unidad Ciudadana, como representante de la segunda minoría de la Cámara alta. Moreau abrazó, en parte, el fallo del juez en lo Contencioso Administrativo, Martín Cornick, que aceptó una presentación hecha por el jefe del bloque de diputados del Frente de Todos (FdT), Germán Martínez, contra la designación de la radical Reyes por la segunda minoría.

El planteo original era una reacción en espejo a la disputa en el Senado: como en la Cámara alta, la oposición no quería reconocer a Doñate como representante por la segunda minoría -a partir de la creación del bloque Unidad Ciudadana-, Martínez hizo una demanda judicial al entender que Reyes, por la UCR, tampoco podía ser considerada segunda minoría, ya que había sido electa en la misma boleta que los legisladores del PRO, aunque luego se armaron bloques diferentes.

Cornick atendió ese reclamo y, dice en su escrito, se ancló en el fallo de la Corte que volteó la anterior designación de Doñate. Fuentes judiciales indican que el martes, el caso Doñate podría llegar a ser analizado en reunión de la Corte. La resolución, si se trata, es incierta: podría validar a los otros tres consejeros y dejar a Doñate en observación, aceptar a todos o rechazar al representante de Unidad Ciudadana, lugar que reclama para sí Luis Juez, como senador del PRO.

Derivaciones

En Diputados, el bloqueo al nombramiento de Moreau tiene esa matriz. La diputada massista, de diálogo fluido con Cristina Kirchner, podrá seguir al frente del cuerpo hasta diciembre del 2023. El reglamento estipula que si no se designan nuevas autoridades, las que están en funciones pueden continuar un año más en sus cargos.

La posición de Juntos consistió, entonces, en decir que la actitud de Moreau respecto a los representantes para el Consejo de la Magistratura la inhabilita, en términos políticos, para contar con el respaldo del principal bloque opositor. Es una decisión política, porque en la práctica Moreau seguirá manejando la Cámara, pero sienta un precedente de tensión explícita que puede tener una derivación puntual: la paralización de la Cámara de Diputados.

De hecho, este jueves hubo un anticipo de eso: luego de la sesión preparatoria -así se llama, la que se convoca para elegir autoridades- estaba prevista una sesión especial donde se trataría, sobre todo, un proyecto para la creación de nueve universidades, algunas propuestas por el FdT y otras por bloques de Juntos. El bloque opositor, en alianza con sectores libertarios como el de José Luis Espert, no bajó al recinto, pese a lo cual el oficialismo consiguió quórum para sesionar. Finalmente, Juntos logró hacer naufragar la sesión, que fue levantada no antes de un escándalo en el recinto.

¿Por qué se cayó esa sesión? Porque en términos políticos, según entendió la oposición, sesionar normalmente luego de los chispazos por el Consejo de la Magistratura, hubiese significado validar a Moreau como presidenta de la Cámara. “Con lo que pasó en la primera sesión frustrada por falta de quórum, quedó en evidencia que la presidenta de la Cámara, habiendo violado la ley como lo hizo desgraciadamente hoy, ha perdido todo principio de autoridad dentro de la Cámara de Diputados”, dijo Negri luego de que Juntos logró bloquear la sesión especial.

Disputas

De fondo, en la pelea de Diputados aparece el reclamo de Cristina, validado por todo el Frente de Todos (FdT), referido al manejo “irregular” que la Corte hizo del Consejo de la Magistratura, una saga que según el oficialismo fue desde la declaración de inconstitucionalidad de una ley, la imposición del plazo para votar otra ley, el “resucitamiento” de una norma derogada y, por esa vía, el regreso del presidente de la Corte a presidir el Consejo.

Todo ese proceso el oficialismo se lo impuso a Horacio Rosatti, el presidente del tribunal, la figura que llegó con la promesa de encaminar y reactivar el Consejo y hasta acá no logró hacerlo.

En la oposición, la lectura es que el FdT, encabezado por la vice, pretende paralizar el Consejo al generar un conflicto en la designación de los ocho integrantes legislativos. Hasta la tarde del jueves, Cristina había cumplido los trámites que no parecían ir en esa dirección: estaban enviados los representantes del Senado. En Diputados, la situación era otra: desde la Corte se transmitió que la darse por anulada la resolución con los cuatro nombres, no hay tema para discutir.

Sin embargo, aparece la amenaza en sectores de la oposición que advierte que Moreau recayó en un incumplimiento de funcionario público al no enviar a los representantes de Diputados con lo que impide que se complete un organismo establecido por la Constitución.

Cecilia Moreau sabía que la resolución que firmó el miércoles ponía en peligro su reelección como presidente de la Cámara de Diputados. Fue lo ocurrió: 24 horas más tarde, el interbloque de Juntos, esta vez sin fisuras internas, bloqueó su designación en represalia por aquella de decisión de Moreau que, en la práctica, significó anular una resolución que ella mismo había emitido unos días antes y que designaba a cuatro representantes de la Cámara baja para el Consejo de la Magistratura.

Con el trámite del miércoles, Moreau -que invocó un fallo judicial que, entre otras paradojas, tiene como actores enfrentados al bloque del FdT y a la presidente de la Cámara, que es del FdT- congeló el proceso de nombramiento de diputados en el Consejo y disparó el malestar de la oposición. La UCR, la más perjudicada, fue la se puso la queja al hombro a través de Mario Negri y logró que todo el conglomerado de JxC apoye la jugada de dejar sin quórum la sesión en la que Moreau sería reelecta como autoridad máxima de la Cámara.