La oposición posterga la interpelación a Adorni y espera conseguir los votos para la semana que viene
Tarde a la noche, cuando los votos no aparecían y se buscaban alternativas para no dejarle servido en bandeja un triunfo político al Gobierno, la oposición anunció que suspendía la sesión para interpelar a Manuel Adorni en la Cámara de Diputados. A través de una carta a Martín Menem, los estrategas de la oposición tuvieron que reconocer la derrota: los gobernadores no les darían quórum para enfrentar a Javier Milei, así que convenía reagruparse y postergar el pedido de sesión para la semana que viene. La nueva fecha será el 20 de mayo e incluirá, tal como venía reclamando el peronismo, otras iniciativas sociales y económicas.
Después de dos meses de parálisis legislativa, el Gobierno tendrá la oportunidad de festejar el primer triunfo político desde que comenzó el escándalo patrimonial de Adorni. Por partida doble. Por un lado, la Cámara de Diputados no será escenario de una embestida opositora para interpelar a Adorni: una demostración de fuerza del Gobierno, que todavía sostiene su red de alianzas, en un momento de gran debilidad política. Y, por el otro, el Senado volverá a abrir las puertas del recinto para aprobar, sin dolores de cabeza, el pliego del juez Carlos “Coco” Mahiques y el pago a dos fondos buitre.
Crónica de una derrota opositora en Diputados
En los bloques de la oposición de la Cámara de Diputados predomina la resignación desde temprano a la mañana. Pese a la contundencia de la marcha federal en defensa de las universidades públicas, pese a la debilidad política de Javier Milei por el Adornigate, pese al nuevo recorte presupuestario anunciado vía decreto. Pese a todos estos motivos, los gobernadores y aliados del Gobierno –PRO y radicales– no estaban dispuestos a dar quórum para la sesión opositora del jueves.
La sesión había sido orquestada por un sector del bloque Provincias Unidas, que viene manteniendo una fuerte disputa interna entre el ala más dura –los socialistas, como Esteban Paulón, o los radicales díscolos, como Pablo Juliano– y el ala más blanda, comandada por la presidenta del bloque, Gisela Scaglia. Una interna que gira en torno al posicionamiento del bloque frente al Gobierno –Scaglia, que responde a Maximiliano Pullaro, se resiste a enemistarse abiertamente con Milei, como los cordobeses de Martín Llaryora– que llevó a que los lilitos de la Coalición Cívica rompieran con el espacio.
“Nosotros no podemos estar pintados mirando el techo y con Patricia marcando la cancha con Adorni. Podemos perder, pero al menos podemos demostrar que queremos hacer algo”, explicó uno de los impulsores de la sesión que reconocía, desde temprano, que sería difícil conseguir el mágico número de 129 para abrir el recinto el jueves a las 11. Una debilidad que fue advertida, puertas adentro, por el propio jefe del bloque peronista, Germán Martínez, que era partidario de esperar una semana más para convocar.
El problema, por un lado, son los gobernadores. Ni Pullaro, Llaryora, Raúl Jalil (Catamarca) o Marcelo Orrego (San Juan) quieren abrir un conflicto con el Gobierno, pese a que la sesión no buscaba aprobar la interpelación en sí. Sino que buscaba emplazar a las comisiones para que traten los proyectos de interpelación a Adorni: un mecanismo con el que la oposición busca compensar su minoría en las comisiones y que fue necesario durante todo el año pasado para aprobar las leyes de financiamiento universitario y de emergencia en discapacidad.
El PRO, por otro lado, tampoco daría quórum para avanzar con la interpelación a Adorni. Tal como anticipó eldiarioAR, Mauricio Macri le marcó la cancha al Gobierno pero no bajó línea para colaborar con la sesión opositora. Luego de publicar un “manifiesto” cuestionando a los que “frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”, Macri continuó mandando mensajes envenenados al Gobierno. Pero, atento a que podría generar una rebelión interna en el bloque, no mandó a sus emisarios a dar quórum en la sesión.
Frente a este escenario, la oposición hizo cálculos y decidió postergar la sesión. A través de una carta enviada al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, los diputados solicitaron convocar a una nueva sesión el 20 de mayo con un temario más extenso. No solo se incluirían los proyectos de interpelación a Adorni, sino también una batería de iniciativas sociales, como la ampliación de licencias por paternidad, la creación del Programa Remediar, y el establecimiento de la gratuidad de los medicamentos para jubilados.
Cinco años para Mahiques
Del otro lado de Pasos Perdidos, el oficialismo buscará sesionar el jueves con el objetivo de salir de la parálisis legislativa que atraviesa al Gobierno desde que estalló el caso Adorni.
Una de las iniciativas a tratar será el pliego de Carlos “Coco” Mahiques, juez de la Cámara de Casación Penal y padre del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Mahiques (padre) está por cumplir los 75 años que lo obligan a tener que jubilarse, por lo que Mahiques (hijo) envió el pliego para que pudiera continuar como juez durante cinco años más poco después de haber asumido como ministro.
El juez de Casación Penal fue uno de los participantes del viaje a Lago Escondido que organizó el Grupo Clarín en 2022. Durante la audiencia en la comisión de Acuerdos, Mahiques intentó justificar el viaje a la estancia del empresario europeo Joe Lewis –en el que participaron también otros jueces, como Julián Ercolini, y el entonces ministro de Justicia porteño, Marcelo D’Alessandro– alegando que había sido “un viaje de distracción con amigos”. Su explicación no logró convencer a los senadores del kirchnerismo, que le cuestionaron que ponía en duda su independencia, pero no generó problemas a la hora de conseguir las firmas para el dictamen.
El oficialismo se muestra confiado de que el pliego de Mahiques tendrá votos de sobra para ser aprobado. Calcula, incluso, que habrá varios votos peronistas de Unión por la Patria. “Ningún senador quiere enemistarse con el juez de Casación Penal”, suspiró, resignado, un senador cristinista.
Además del pliego de Mahiques, en la sesión se tratará un acuerdo con los fondos buitre por U$D 171 millones. La iniciativa implica un desembolso a las firmas Attestor Value Master Fund LP y Bainbridge Ltd, que mantenían judicializada la deuda soberana nacional cuando el país entró en default en 2001. También tendrá los votos para ser aprobado.
Por último, se aprobará la prórroga del programa de entrega de armas coordinado por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), un mecanismo que cuenta con el apoyo en todos los bloques.
MCM/MG
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