En Córdoba
Silencio por $LIBRA y abrazo con Adorni: Milei reapareció en medio de un gobierno en jaque
Javier Milei subió a Manuel Adorni a su comitiva para llevarlo a Córdoba y demostrarle en público su respaldo: le dio un abrazo en el centro del salón de la Bolsa de Comercio local y le hizo claros guiños de su permanencia en el gobierno. En el medio, hizo silencio sobre el escándalo $LIBRA que cada vez le salpica más cerca. Así volvió Milei a la política local luego de diez días en los que pasó por Estados Unidos, Chile y España.
El mandatario llegó al aeropuerto de Córdoba alrededor de las 12.30 y se fue en menos de dos horas. Sin desvíos, sin actividades imprevistas, sin preguntas de la prensa. Disertó casi 90 minutos en la Bolsa de Comercio sin mencionar el caso $LIBRA, la polémica por los viajes de Adorni ni las internas libertarias que sacuden al gobierno. La escena fue diseñada como una foto de orden: el Presidente habla de economía, su hermana Karina escucha, con el jefe de Gabinete a su lado. Antes se reunió con la comisión directiva de la entidad que preside Manuel Tagle.
La reaparición de Milei en Córdoba tenía una carga política explícita. Era la primera vez que todos aparecían junto al jefe de Gabinete desde el regreso de la Argentina Week en Nueva York, lo que fue interpretado como una señal clara de apoyo político. Está previsto que Adorni lo acompañe en todas las actividades de esta semana. El abrazo escenificado llegaba después de días en que el nombre del ex portavoz presidencial circuló asociado a escándalos, filtraciones y una guerra interna que el propio Adorni ya no intenta disimular.
“Nadie le dijo nada ni nadie se hizo a un costado”, contó a elDiarioAR una fuente que estuvo dentro del auditorio de la Bolsa de Comercio. El jefe de Gabinete denunció un complot interno a partir de la divulgación del video que lo mostraba a él y su familia abordando un vuelo privado rumbo a Punta del Este. Dijo que se trató de “una campaña para desestabilizar al Gobierno desde adentro” y que el video fue filmado “desde adentro” de la propia gestión.
Las sospechas apuntan al asesor Santiago Caputo, aunque desde su entorno se mantienen en silencio. Cerca de Karina Milei, en cambio, responsabilizan directamente a los “celestiales” y descartan la participación del kirchnerismo, una tesis que circuló en los días previos impulsada desde el caputismo.
Sobre el escándalo $LIBRA, Milei es el que guarda silencio. Aún no explicó cómo se hizo del token del contrato que publicó en sus redes sociales y que ahora volvió a la luz pública por la filtración de conversaciones con el trader Mauricio Novelli y el supuesto acuerdo por US$5 millones.
En ese clima de fuego cruzado, Milei eligió no salpicarse. Su discurso en la Bolsa de Comercio cordobesa fue, en términos temáticos, casi igual al de días pasados en Nueva York. Al comenzar, el Presidente dijo que su presentación se parecería a la de la semana pasada. El eje fue explicar por qué la Argentina crecerá y se convertirá en “el país más libre del mundo”. Luego vino la autorreferencia inevitable: sostuvo que “tan mal no nos está yendo” y que desde su llegada mejoraron 40 puestos en los índices internacionales de libertad económica. No mencionó a Adorni, pero sí hizo referencias a su equipo: “Mi planteo a los ministros es: vamos a trabajar para hacer Argentina el país más libre del mundo”.
“Fue un discurso para el ámbito en el que se encontraba: hizo eje en por qué la Argentina va a ser grande nuevamente, de dónde partimos, en dónde estamos y cuáles son las herramientas que está usando”, entendió un diputado que estuvo entre los oyentes.
Buena parte de la exposición de Milei transcurrió en el terreno de la teoría económica, con citas de autores varios y reivindicación de los logros propios medidos contra la herencia recibida. Prometió que la inflación comenzará con cero a partir de agosto (aunque hace 8 meses que no disminuye; las dos últimos marcaron 2,9%) y aseguró que “tarde o temprano el riesgo país se va a desmoronar”, al tiempo que sostuvo que con la tasa actual la Argentina puede crecer entre un 4 y un 5 por ciento.
Milei destacó además el levantamiento del cepo cambiario como una decisión de principios. “Me hubiera resultado mucho más fácil mantenerlo, me hubiera sido mucho más fácil el tránsito del 2025 si me cagaba literalmente en la libertad de ustedes. Pero dijimos que era injusto e inmoral, y abrimos el cepo”, señaló. En la misma línea, reiteró el pedido de su ministro de Economía de volcar los dólares que los argentinos guardan fuera del sistema al circuito financiero formal. No habló de los dólares que Adorni gastó para sus viajes en avión.
En la primera fila, frente al escenario, lo escuchaban Karina Milei, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el propio Adorni. También estuvieron presentes los legisladores libertarios cordobeses, encabezados por Gabriel Bornoroni, junto a los senadores Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero, y el exdiputado Rodrigo de Loredo, quien días atrás lanzó su candidatura a gobernador. El dato no es menor: en 2027 se elige gobernador en Córdoba y Milei ya apostó fuerte a la provincia, que fue decisiva en su llegada al poder.
Mientras el Presidente hablaba de inversión y crecimiento, en la Casa Rosada la interna no daba tregua. Santiago Caputo enfrenta uno de los momentos más difíciles: cree que la avanzada de Karina Milei sobre la Justicia puede profundizarse con el control de sus palancas, como la SIDE y la ARCA.
Pero Milei evitó hablar de la interna. Prefirió el tono combativo para atacar a la oposición y a sus críticos, a los que calificó con adjetivos que ya son parte de su estilo. Apuntó a “una persona cuyo único talento es ser 'hijo de'” por haber dicho que tiene una distorsión mental, y a otra “muy precaria intelectualmente” que habría afirmado que viaja a las provincias para que la gente le dé las gracias. “No se puede ser tan estúpido: voy yo a las provincias a dar las gracias a las personas que nos acompañan”, justificó.
También reservó un párrafo para el kirchnerismo, al que acusó de estar dispuesto a “romper todo” con tal de ver mal al gobierno. Renovó sus críticas al socialismo, al que responsabilizó de “haber asesinado a 150 millones de personas” y de fracasar tanto en lo político como en lo económico. La mención a los ambientalistas tampoco faltó: los calificó de “idiotas extremos” para explicar por qué Chile, “con la misma Cordillera”, crece más en minería.
Esta semana en la Cámara de Diputados se cierra la convocatoria para la audiencia pública por la reforma de la Ley de Minería: hay unos 30.000 anotados y el oficialismo dispuso que los participantes envíen videos o textos ante la imposibilidad de darle espacio a todos los oradores en las solo dos jornadas habilitadas. La intención libertaria es que la sesión en el recinto no pase de la primera semana de abril.
El discurso en Córdoba fue, entonces, las dos cosas a la vez: un intento de normalización y un espejo de la crisis. Milei habló casi hora y media sin tocar los temas que más incendian su gobierno. Pero la foto con Adorni, forzada y necesaria al mismo tiempo, decía en silencio lo que el discurso eligió omitir.
MC