Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Panorama Político

Los Milei supeditan su gobierno a evitar que Adorni sea procesado por lavado de dinero

De izquierda a derecha, Santiago Caputo, Eduardo Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich, Karina Milei, Martín Menem, Ignacio Devitt y Manuel Adorni, el 11 de junio de 2026

0

Nadie —a excepción de Javier Milei y un fan, el cineasta Santiago Oria—le asignó el más mínimo crédito a la historia de la caja de zapatos repleta de dólares legada por el padre de Manuel Adorni y la multiplicación de los billetes a través de una inversión cripto. En una presentación televisiva lacerante, el jefe de Gabinete confirmó su condición de mentiroso empedernido. Fue demasiado: los leales que le quedaban en el prime time de las pantallas televisivas se bajaron del barco.

No obstante, esta conclusión casi unánime habilita lecturas en diferentes planos.

En el arco político, especialmente en el oficialismo y sus aliados, el acento de las conversaciones es elucubrar los motivos por los que los Hermanos Milei no sólo mantienen a su creación Adorni en el cargo, sino que obligan a los ministros a sacarse fotos con impostura de normalidad y a sobreactuaciones como las protagonizadas por Sandra Pettovello y Luis Caputo en la Cámara de Diputados en abril, cuando gritaban desde las gradas “Vamos Manuel”, mientras el jefe de Gabinete se aprestaba a leer un texto ficcional sobre sus bienes.

En el ámbito colindante de los tribunales, la interpretación corre por otro carril. La estrategia de Adorni fue evaluada por una fuente clave de Comodoro Py como “inteligente desde lo jurídico y contable”, aunque con escasas chances de prosperar por el nivel de “truchadas” en continuado perpetradas por el imputado.

Primero, la clave política.

¿Por que no lo echan?

El CEO de una de las empresas que más facturan en el país, de diálogo fluido con el Ejecutivo, elaboró una hipótesis días atrás. “Para mí, es a propósito. Le dan visibilidad para que no se hable de otras cosas”. “¿$LIBRA”?, consultó este medio, en referencia a la supuesta criptoestafa por volúmenes mucho mayores que involucra a los Milei y al propio jefe de Gabinete. “$LIBRA, pero, sobre todo, la economía. Si se habla de Adorni, no se habla del consumo y de los sueldos, que están por el piso”.

Esa interpretación conjuga con una idea que explica por qué medios, economistas y otras voces influyentes muy allegadas a los Hermanos Milei vuelcan su presión sobre Adorni, con saña, sin ahorrarse desprecio personal ni insultos.

El oficialismo está ávido de contradecir la realidad de ingresos reducidos y empleo en riesgo en los hogares y los barrios, y trata de convencer que se viene el despegue definitivo, tras dos años de motosierra cruel: los “mejores 18 meses de la historia económica argentina” vaticinados por Caputo en marzo (quedan 16, los primeros dos ya se perdieron). El lenguaje festivo de los Milei y los Caputo abreva en los anuncios de adhesiones al RIGI y ciertos papers que siembran optimismo.

Manuel Adorni y Federico Sturzenegger, en otra demostración de apoyo ordenada por Karina Milei

En esa lógica, cuando llegue el punto de hervor, la salida de Adorni, reclamada hasta por Luis Majul y Mauricio Macri, podrá ser proclamada por el mileísmo como el “ahora sí” que faltaba: con la crisis política despejada, la inflación “resuelta” (2%) y el riesgo-país en baja, el camino a la reelección está asegurado, se lee en el esperanzado texto oficialista. Riesgoso, porque quizás se pasa del punto caramelo y la faena queda chamuscada.

Un economista de alto perfil y cercano al gobierno apeló a una razón de índole psicológico-política para explicar el sostenimiento de Adorni: “Es lo que los yankees llaman ‘escalation of commitment’. Ante una decisión equivocada y contra la evidencia, deja de jugar el análisis de los costos y beneficios futuros, y pesa el tiempo, el dinero y el prestigio invertidos”. “Es la falacia del costo hundido, pero igual creo que se irá”, resume.

Cuando llegue el punto caramelo, la salida de Adorni, reclamada hasta por Luis Majul y Mauricio Macri, podrá ser proclamada por el mileísmo como el 'ahora sí' que faltaba. Riesgoso.

Hay acciones enigmáticas que alimentan la teoría de que hay algo más detrás del respaldo de los Milei al funcionario que mejor transmitió sus ejes argumentales y provocaciones. Dan la cara por él, incluso cuando les miente y oculta datos. Por menos que eso, otros libertarios advenedizos a los que el Presidente consideró “hermanos” (Nicolás Posse, Diego Spagnuolo) fueron expelidos sin honra.

“¿Sabián esto?”

En el anochecer del martes, una pregunta pobló los whatapps de la cumbre del oficialismo y sus aliados: “¿Sabían de esto?”.

Las horas previas habían quedado monopolizadas por la noticia de que Adorni, puesto en el ojo de la tormenta por su imposibilidad de explicar su progreso patrimonial apenas pisó un despacho oficial, se había adherido al régimen de Inocencia Fiscal para no ser auditado. La respuesta desde los despachos de Eduardo “Lule” Menem (mano derecha de Karina) y Santiago Caputo fue que se habían enterado del ardid de Adorni por los medios.

Ello no impidió que la secretaria general de la Presidencia organizara una foto con Patricia Bullrich soplando una velita por sus 70, Lule Menem abrazando a su enemigo y competidor por los presupuestos Santiago Caputo, y Adorni mostrando una sonrisa descompuesta. (Dato colateral: El calamitoso encuadre de la foto despertó la sospecha de la autoría de Oria, pero fuentes oficiales lo desmintieron, porque el cineasta sólo gatilla la cámara en presencia de Milei, y éste no estuvo en el reparto de la torta de Bullrich. La obra fue atribuida a una secretaria que pasaba por ahí).

Si hay alguna especulación estratégica de los Hermanos Milei en dejar correr a Adorni, los costos no son menores y van más allá de la erosión en las encuestas.

La inscripción del jefe de Gabinete en Inocencia fiscal despertó el interés por ver qué otros funcionarios se habían anotado, y resultó que allí estaban Federico Sturzenegger, José Luis Espert; los mentores del régimen, el director ejecutivo de ARCA, Andrés Vázquez, y su predecesor y exsocio de Luis Caputo, Juan Pazo; y los aprovechadores todoterreno de beneficios estatales como el embajador Fernando Iglesias, el asesor Felipe Núñez y el propio cineasta Oria.

Cundió así la percepción generalizada de que, antes que “inocencia”, se trató de una verdadera “autoamnistía fiscal”. Un aliado parlamentario clave del oficialismo vaticinó el destino del proyecto de ampliación de la ley de Inocencia Fiscal mediante la cual Luis Caputo intenta tratar de convencer a los dólares que se niegan a dejar el colchón. “Eso está muerto. Caputo lo quiere matar a Adorni”, dijo la voz a este diario.

Mueve Villarruel

Definitivamente fuera del cerco oficialista, en el gobierno miran los movimientos de Victoria Villarruel. Menospreciada hasta hace poco, crece la pregunta en el buker ultra por su capacidad de daño en el campo de la derecha si logra armar una propuesta política, algo que hasta el momento no ocurrió. Es una de las incógnitas para 2027.

La vicepresidenta tomó impulso a partir del último episodio de Adorni y trascendió respuestas sutiles o alguna foto-oportunidad para dirigir un mensaje, por lo general a la defensiva.

Villarruel ironiza ante quien quiera escucharla sobre la “vara moral” que alguna vez mencionó Milei. En su enumeración, suma a las andanzas del jefe de Gabinete los créditos del Banco Nación del que se aprovecharon allegados a Luis Caputo y cientos de funcionarios, y el cúmulo de designaciones en el Estado de militantes mileístas manifiestamente inhábiles para el cargo.

Sabe dónde pegar. Villarruel apunta a los dos expedientes que más preocupan a los Hermanos Milei: $LIBRA y las coimas de la Agencia Nacional de Discapacidad. Son causas en las que se vislumbran puentes claros entre corrupción a gran escala y los bolsillos presidenciales, y que también explican los diques levantados en torno al jefe de Gabinete.

Si la investigación por la criptoestafa avanza, el destino de Milei y Adorni es indisociable

El hacedor de $LIBRA Mauricio Novelli es más que un contratante de Adorni y los Milei en los años previos a 2023. La relación entre el Presidente y su jefe de Gabinete se forjó al calor del negocio conjunto con el boliche de Novelli, donde ambos fueron capacitadores, y llegó a la cúspide cuando organizaron las reuniones en Casa Rosada, previas al lanzamiento de $LIBRA en febrero de 2025. Si la investigación por la criptoestafa avanza, el destino de Milei y Adorni es indisociable.

Esta semana, Villarruel se mostró a la ofensiva cuando conminó al jefe de Gabinete a presentar su informe ante el Senado, casi en simultáneo con el anuncio de Adorni de que lo haría en julio. La coincidencia fue interpretada en Casa Rosada como un movimiento de “la traidora” para anotarse un punto que no le correspondía. Como fuera, se lo anotó. Comenzó a correr el reloj para evaluar si Adorni permanecerá en el cargo hasta la fecha de presentación, y si habrá hinchada en las gradas el 2 de julio.

La lectura del expediente

La suerte política de Adorni se jugará en gran medida en el expediente radicado en el juzgado federal de Ariel Lijo y cuya investigación instruye el fiscal Gerardo Pollicita.

El trámite de la causa tuvo un avance firme en los primeros dos meses, algo que no ha sido la norma en Comodoro Py cuando los imputados fueron del mundo Macri y sus aliados políticos y económicos. Desde marzo, se exploraron diferentes puntas surgidas de la causa y de los medios sobre las propiedades ocultas y los viajes de lujo.

Javier Milei, en el momento en que agrede a periodistas a la salida de la Cámara de Diputados, el 29 de abril de 2026

El ritmo de la investigación se ralentizó en el último mes, probablemente por un motivo razonable: la presentación de la declaración jurada de Adorni, finalmente concretada el miércoles, marcaría un punto de inflexión a partir del cual se podría decidir una citación a indagatoria y posterior procesamiento.

Adorni explicitó en LN+ el consejo de su abogado, Matías Ledesma, de que presentara una explicación sobre el patrimonio precedente a la función pública. De esa manera, al jefe de Gabinete no le quedó otra que admitir la omisión perpetrada y la evasión fiscal, como mal menor ante un procesamiento por enriquecimiento ilícito, tipología que para Adorni equivale a ser “chorro”, lo que, al parecer, lo ofende.

Así surgió el relato de la herencia en 2002 y la inversión cripto en 2013 hasta llegar a los US$500.000 de ahorro inesperado. Ello más algunos retoques sobre sus ingresos y los de su esposa, Bettina Angeletti, y las deudas reconocidas con jubiladas y amigos, calzarían con los departamentos y gastos exorbitantes que Adorni mantuvo en la oscuridad hasta que este medio informó sobre su viaje a Punta del Este en avión privado a un costo de US$9.000, realizado entre el 12 y el 17 febrero pasados.

En los papeles, la estrategia elegida por el abogado Ledesma fue “inteligente” y “lo mejor que podía hacer con lo poco que tenía”, según la mirada de la fuente citada con acceso al expediente y un segundo observador relevante de Comodoro Py. Ahora le toca a Pollicita reconstruir la trazabilidad de las inversiones cripto para corroborar una versión que, cerca de su fiscalía, consideran “incongruente”.

Grosso modo, Adorni se enfrenta a tres tipos penales: omisión maliciosa con el fin de eludir controles y pagar menos impuestos, enriquecimiento ilícito y lavado de activos.

De los tres, el jefe de Gabinete eligió el de menor pena, omisión maliciosa, mientras intenta evitar el costo consecuente que supondría el fraude fiscal a partir de la adhesión a la Inocencia Fiscal, describe el observador judicial ajeno a la causa. “Quedaría invalidado como funcionario, pero le saldría barato y no comprometería el patrimonio”, resume.

Como informó este diario, funcionarios judiciales clave que accedieron a movimientos económicos asentados en el expediente barajan el lavado de dinero como la hipótesis principal. Sería el tipo penal más gravoso, tanto por la pena de prisión que conlleva (5 a 22 años), como por la multa de diez veces el monto lavado. Además, la trama de lavado supone más imputados, como Angeletti y los escribanos, prestanombres y socios que lo acompañaron en el camino de dar “apariencia de legitimidad” a las operaciones. Algunos de ellos fueron citados como testigos, lo que presenta una eventual dificultad a la hora de una probable imputación, indica el abogado de una persona que ya pasó por esa instancia.

Adorni se enfrenta a tres tipos penales: omisión maliciosa con el fin de eludir controles y pagar menos impuestos, enriquecimiento ilícito y lavado de activos

En etapa de definiciones, circularon interpretaciones suspicaces sobre el juez y el fiscal intervinientes.

Esta semana, Lijo viajará junto al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, el juez Sebastián Casanello y otros funcionarios judiciales, del Banco Central y de la Unidad de Información Financiera, para representar al país en un encuentro en París del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

En principio, la hipótesis de que Mahiques premia a Lijo con un viaje a París o que podría pactar la impunidad de Adorni en un salón VIP de un hotel o un aeropuerto no debería tener mucho recorrido. Si algo no falta a un juez de Comodoro Py son recursos para viajar a París cuatro días por su cuenta o buscar una conferencia ad hoc, ni salones apartados en Puerto Madero o un barrio cerrado para conciliar posiciones con un Mahiques. Los viajes al GAFI con funcionarios del Ejecutivo, el fuero penal federal y organismos descentralizados son periódicos y no representan nada en sí mismos en cuanto a acuerdos políticos.

A Pollicita se lo describe como “muy amigo” de Mahiques. El ministro es leído en un ámbito muy extendido como alguien dedicado a reorganizar los tribunales federales y despejar el horizonte judicial a una dupla presidencial que, por momentos, muestra una avidez descontrolada.

El fiscal es uno de los habitantes de Comodoro Py que nada con mayor ductilidad entre las diferentes terminales del edificio (Angelici, la corporación judicial, la SIDE, los Grupos Clarín y La Nación), sin estar enteramente encasillado en ninguna de ellas. Hasta ahora, la citada amistad con Mahiques no impidió que el fiscal avanzara sobre Adorni mucho más allá de lo que los Milei hubieran preferido. La contracara con respecto a la parálisis de su colega Eduardo Taiano en la causa $LIBRA es palmaria.

Nunca faltan reproches en la relación entre jueces y fiscales federales, pero en general, prima la cercanía. Son pocos y se conocen mucho.

La fuente clave con acceso al expediente recuerda un dato obvio. Si en algún momento el ruido sobre la velocidad y la orientación crece más de lo esperado, Lijo podría retomar la instrucción de la causa, que hoy está en manos de Pollicita.

slacunza@eldiarioar.com

SL

Etiquetas
stats