Ravier descarta que los insultos a Lula impacten en el comercio y admitió “ruido político” por hablar del dólar a $1.800
El vocero presidencial, Adrián Ravier, tuvo que dedicar buena parte de su conferencia de prensa de este martes a desactivar dos frentes que se le abrieron al Gobierno en las últimas horas: la crisis diplomática con Brasil y la controversia generada por sus propias declaraciones sobre la evolución del dólar.
En relación con el conflicto bilateral, Ravier buscó bajar el tono luego de que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva llamara a consulta a su embajador en Buenos Aires tras los insultos de Javier Milei, quien el sábado en San Pablo calificó al mandatario brasileño de “presidiario y ladrón”. El vocero reconoció que “ha habido siempre insultos de ambos lados”, pero insistió en que esos cruces responden a diferencias “ideológicas y políticas” entre ambos presidentes y no deben trasladarse al vínculo entre los dos países.
“La Argentina nunca ha llevado estas diferencias al plano diplomático”, sostuvo. En esa línea, aseguró que la Casa Rosada no prevé consecuencias institucionales derivadas del episodio. “No creemos que esto vaya a impactar en la parte diplomática. No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos”, afirmó. Para Ravier, Milei y los Bolsonaro representan un mismo espacio político que impulsa ideas “pro-mercado”, mientras que Lula encarna un proyecto ideológico opuesto. Sin embargo, remarcó que esas diferencias no deberían alterar la relación bilateral y recordó que Argentina y Brasil continúan siendo sus principales socios comerciales dentro del Mercosur.
El otro eje de la conferencia estuvo atravesado por la necesidad de aclarar sus propias declaraciones sobre el dólar, luego de que el viernes una entrevista fuera interpretada como una proyección de una cotización de $1.800 para fin de año, en medio de varios días consecutivos de tensión cambiaria. “Me sacaron de contexto”, se defendió el vocero.
“En ningún momento fue mi apreciación tirar un número futuro de dónde puede estar el dólar, y mucho menos decir que el dólar va a estar en un valor o debería estar en un valor hoy o de acá a los próximos meses hasta diciembre. Siempre me referí a 2027 y no a mi mirada, o la del presidente, o la del Gobierno, sino a cómo el mercado lo proyecta a esa fecha”, afirmó. Con esa aclaración, Ravier buscó despegarse de la interpretación que vinculó sus dichos con una expectativa oficial de una fuerte devaluación antes de fin de año.
Ravier también hizo oídos sordos a una consulta sobre las restricciones que siguen condicionando el trabajo de los periodistas acreditados en la Casa Rosada. En lugar de responder, pasó directamente a la siguiente pregunta y evitó cualquier referencia a los reclamos que desde hace meses vienen formulando los cronistas que cubren la actividad presidencial.
El esquema de acceso impuesto por el Gobierno permanece prácticamente intacto desde el mes de mayo. Los periodistas ya no pueden pisar el Patio de las Palmeras ni circular por los pasillos para realizar consultas informales a funcionarios. El acceso a distintos sectores de la planta baja continúa limitado y el nuevo dispositivo redujo casi por completo la posibilidad de recoger declaraciones espontáneas de ministros y otros funcionarios durante sus ingresos y salidas de Balcarce 50.
Las asociaciones de periodistas y los acreditados sostienen desde hace meses que estas medidas restringen la cobertura cotidiana de la Casa Rosada, limitan las posibilidades de repreguntar, contrastar información y mantener el contacto directo con las fuentes oficiales. Pese a esos cuestionamientos, Ravier volvió a evitar cualquier definición sobre una eventual revisión del sistema.
Sí hubo, en cambio, un anuncio sobre la agenda presidencial. El vocero confirmó que Milei encabezará una cadena nacional para presentar los principales lineamientos de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, uno de los proyectos que el oficialismo considera estratégicos para la segunda mitad del año. Según precisaron fuentes del oficialismo a elDiarioAR, el mensaje será grabado y contará con la participación del equipo económico.
La iniciativa forma parte del paquete de reformas institucionales que impulsa la Casa Rosada y, en los papeles, apunta a reforzar la independencia del Banco Central, prohibir el financiamiento monetario del Tesoro y establecer nuevas reglas para la utilización de sus utilidades. El Gobierno busca convertir esos cambios en uno de los pilares del programa económico con el que aspira a consolidar su gestión y llegar fortalecido a las elecciones de 2027.
PL
0