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La era post Adorni

Vuelven las colectoras: el Gobierno negocia con los gobernadores para suspender las PASO

Diego Santilli juró este martes como jefe de Gabinete de Javier Milei.

María Cafferata

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Cuando Diego Santilli juró como jefe de Gabinete lo hizo sabiendo que la bendición de Karina Milei venía con letra chica. Manejar la gestión diaria del Gabinete, administrar las tensiones internas, no involucrarse en las decisiones estratégicas –territorio excluyente de Karina– y, por sobre todas las cosas, conseguir los votos para aprobar la reforma electoral. Es la prioridad número uno: Santilli pretende demostrar su valía negociando con los gobernadores la suspensión de las PASO y, en los últimos días, les hizo una oferta difícil de rechazar. 

La propuesta del Gobierno es reinstalar las listas colectoras para las elecciones nacionales a cambio de su apoyo en la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). La apuesta por eliminar definitivamente las primarias es una batalla perdida, reconocen en Casa Rosada, por lo que el objetivo es suspenderlas para la elección presidencial de 2027. A cambio, el Ejecutivo propone habilitar la vigencia de dos listas colectoras por cada candidato a presidente.

Las colectoras son un mecanismo electoral mediante el cual los partidos pueden presentar distintas listas para una categoría –como a gobernador o a diputado nacional– y después confluir en una misma lista en otra categoría de votación, como la presidencial. No son una novedad en la Argentina. Si bien, en 2019, Mauricio Macri las eliminó por decreto para evitar una alianza del peronismo en la Provincia de Buenos Aires, las colectoras se utilizaron durante años porque el Código electoral no las prohibía ni las permitía. 

Karina Milei junto a Diego Santilli en la reunión con senadores y diputados de LLA

El caso más paradigmático fue el de la elección de 2011, cuando Cristina Fernández de Kirchner reeligió como presidenta de la Nación con el apoyo de dos listas colectoras que competían por la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires: la de Daniel Scioli y la de Martín Sabbatella. Scioli competía, en ese momento, con una boleta del PJ y Sabbatella con una de Nuevo Encuentro, pero los votos de ambas confluían en una misma boleta presidencial, que era la de CFK. La elección la ganó Scioli, que sacó el 55% de los votos, pero también la ex presidenta, que sacó un mayor porcentaje de votos como resultado del arrastre de los dos candidatos. 

El Gobierno le propone a los gobernadores resucitar las colectoras como una moneda de cambio para negociar los acuerdos electorales de 2027. No es casual que la propuesta incluya un límite de dos colectoras de legisladores nacionales por candidato a presidente: la oferta está pensada en base a los acuerdos electorales que La Libertad Avanza planea cerrar en las provincias aliadas para garantizar la reelección de Javier Milei. 

Es una situación win-win. El sistema de colectoras posibilita que Milei reúna los votos de distintos espacios políticos sin la necesidad de conformar una alianza formal con todos ellos. Puede, en cambio, cerrar acuerdos particulares con los partidos locales en base a las necesidades de LLA en cada provincia. Ya no necesita acordar con Mauricio Macri, sino con los gobernadores del PRO. Y los gobernadores, a su vez, cuentan con la ventaja de integrar una boleta violeta que le garantice el arrastre electoral de Milei sin tener que ceder nombres en las listas a diputados nacionales

Karina y el precio de suspender las PASO

“Si a los gobernadores les llegan a ofrecer ir 2x1 todos se van a ir con Milei, te lo firman mañana. Acá la que decide si Milei reelige o lo entierran es Karina”, deslizó la mano derecha de un gobernador peronista hace dos semanas, cuando las conversaciones sobre la posibilidad de incluir las colectoras recién estaban comenzando. El Gobierno venía intentando negociar la eliminación de las PASO hace meses y siempre se chocaba con la misma resistencia: la desconfianza de los gobernadores respecto al armado nacional que Karina estaba diseñando para 2027

El año pasado, la decisión de la secretaria de la Presidencia de avanzar con candidatos propios en casi todas las provincias sublevó a los gobernadores, que buscaban cerrar un pacto de no agresión en el pago chico a cambio de acompañar las leyes del Gobierno. Karina cerró acuerdos apenas con un puñado de provincias, como Mendoza o Provincia de Buenos Aires, pero en el resto impulsó listas 100% violetas, atenta a empezar a construir el partido en todo el territorio nacional. 

La presidencial será diferente, sin embargo. Con Adorni o sin Adorni, el Gobierno llegará más debilitado a la elección de 2027, especialmente si Donald Trump pierde en noviembre las elecciones de medio término, y el karinismo advierte que tendrá mayor necesidad de enviar mensajes de gobernabilidad. Así se lo vienen repitiendo, hace meses, los dos Caputo, Luis y Santiago. También Patricia Bullrich

A Karina no le gusta que le den consejos sobre cómo diseñar la estrategia electoral. En las reuniones, cuando algún funcionario osa hacer un comentario, no dice nada, pero hace caras. “Karina es pragmática. Nosotros tenemos que llegar a 2027 con una estructura armada y sólida, pero después definiremos los acuerdos provincia por provincia”, explican, apaciguadores, en las filas del karinismo. 

La mitad de los gobernadores no quiso perderse la jura de Diego Santilli

La fecha de largada será el fin del Mundial. Algunas provincias adelantarán sus elecciones locales a junio o julio, por lo que los acuerdos políticos tendrán que comenzar a discutirse cuanto antes. Algunos, como Alfredo Cornejo (Mendoza) o Rogelio Frigerio (Entre Ríos), están más avanzados, mientras que otros todavía mantienen la línea abierta dependiendo de cómo evolucione la imagen de Milei. Es el caso, incluso, de algunos gobernadores peronistas, como Gustavo Sáenz (Salta) o Osvaldo Jaldo (Tucumán)

Antes de tomar cualquier decisión, sin embargo, Karina presionará para avanzar con la suspensión de las PASO. El argumento es fiscalista, pero el motivo es político: sin PASO, advierten en el Gobierno, el peronismo tendrá muchas dificultades para unificar una sola oferta electoral. Especialmente en un contexto de guerra a cara descubierta entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner, quienes amenazan con ir con listas separadas el año próximo

En este contexto, la oferta de las colectoras es clave. El Gobierno elimina las PASO, pero le ofrece a los gobernadores acuerdistas una salida para cuidar el pago chico y aprovechar el efecto arrastre de Milei en el caso de cerrar un acuerdo político. Santilli ya está negociando con los gobernadores: casi todos, incluso, participaron de su jura como jefe de Gabinete. 

Si el flamante jefe de Gabinete logra que los 14 gobernadores que fueron a verlo en su asunción acompañen la reforma electoral, los votos están asegurados. “La ley se sanciona a fin de año, los votos están”, pronosticó, optimista, un funcionario nacional.

MCM/CRM

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