En plena crisis, Vizzotti rearma un ministerio diezmado por renuncias y funcionarios con Covid-19

El 21 de enero, Alejandro Collia, ex ministro de Salud de Daniel Scioli y ahora subsecretario de Gestión de la cartera sanitaria nacional, se aplicó la Sputnik V en el Hospital Posadas. Horas más tarde, tuvo síntomas y un testeo le confirmó que tenía Covid-19. Su estado se agravó y hace más de dos semanas que está en coma inducido y con respirador. Otro funcionario de Salud, José Daniel Guccione, subsecretario de Articulación Federal, también está internado. El ex ministro misionero, presenta un cuadro reservado. Esas ausencias, clave desde lo operativo, potencian el vacío en el equipo de Carla Vizzotti que entre renuncias y contagios debe atravesar el escándalo de los vacunados de privilegio con un staff diezmado y golpeado por la crisis.

La comunicación y el manejo político de la crisis quedó en manos de Casa Rosada, una especie de "intervención" que ejecuta el jefe de Gabinete Santiago Cafiero.

La situación de Collia -que se vacunó cuando, sin saberlo, estaba contagiado- atraviesa el segundo piso del edificio de 9 de Julio y Belgrano donde se distribuyen oficinas de Salud. “Alejandro está hace 17 días con respirador y después dicen que está mal que nos vacunemos los llamados estratégicos”, dijo a elDiarioAR un funcionario de Salud.

A simple vista, el organigrama lucía desolado: Vizzotti nombró a Sonia Tarragona en la jefatura de Gabinete donde estaba Lisandro Bonelli, sobrino de Ginés González García y sindicado como uno de los que intervino en el armado del vacunatorio VIP, pero tiene designación solo en una de las tres secretarias y están inactivos dos de los seis subsecretarios.

Sigue Arnaldo Medina en la secretaria de la Calidad de la Salud pero no prosperó la hipótesis de que Alejandro Costa, que solía escoltar a Vizzotti en los reportes sanitarios de cada mañana, ascienda a una vice. Continuará como subsecretario de Estrategias Sanitarias.

Por la dimensión de la crisis -que va más allá de Salud y se convirtió en un problema para el Gobierno- la comunicación y el manejo político quedaron en manos de la Casa Rosada, una especie de “intervención” que ejecuta el jefe de Gabinete Santiago Cafiero pero que tiene, como instancia última, a Alberto Fernández.

Es, además, una cobertura: Cafiero y Vizzotti operan en línea. El jefe de Gabinete se instaló en varias ocasiones en Salud y ajustaron el paquete de medidas de los últimos días: el Monitor de Vacunación, el protocolo para inmunización de personal estratégico y, entre otras disposiciones, el plan de vacunación de docentes.

Del mapa de doce cargos principales, cinco quedaron vacantes cuando se fue González García. A las apuradas, Vizzotti definió un equipo que pasó por varios filtros y el radar de Fernández. Ascendió, primero, a Sonia Tarragona que era subsecretaria de Medicamentos e Información Estratégica y se convirtió en su jefa de Gabinete. Magister en Economía, docente en ISALUD y la UNLP, Tarragona forma parte de un universo común que comparten Vizzotti y González García. Fue, allá por 2015, una de las voces que defendió la legalización del Aborto.

En dos casilleros clave, Vizzotti amplió el juego a las provincias: la secretaria de Acceso a la Salud, que ella ocupó hasta el sábado pasado, será ocupada por Sandra Tirado, una legisladora provincial de Tucumán, que fue funcionaria en Salud y de Desarrollo Social en esa provincia y que en el mapa de los vínculos políticos aparece ligada al gobernador Juan Manzur pero, en particular, al diputado nacional Pablo Yedlin que allá por 2019 sonó como posible ministro de Salud nacional y, tras la salida de Ginés, volvió a ser mencionado para el cargo.

El otro despacho estratégico es Equidad, que dejó Martín Sabignoso irá Víctor Urbani, ex ministro de Salud de Jujuy durante la gestión de Eduardo Fellner. Urbani era jefe de delegaciones de la Superintendencia de Seguridad de Salud, que está a cargo de  Eugenio Zanarini, otro funcionario muy ligado a González García. En tanto, Gastón Moran ocupará la subsecretaria que dejó vacando Tarragono. Morán viene de dirigir la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP).

PI